chapter IX

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Solo pudo mirarlo a los ojos esperando una respuesta. Quería ignorar su corazón y mente por algo absurdo, pero no quería imaginar a TaeHyung al lado de esa mujer.

Se sentía extraño y rencoroso, un dolor muy fuerte se posaba en su pecho y era absurdo.

Se sentó en uno de los árboles que habían por allí cansado de pensar y de caminar, sobretodo de la segunda opción. La impresión no lo permitió quedarse en ese lugar, solo le permitió escapar para no enfrentar y... sabía hacerlo muy bien.

No sabía qué pensar al respecto o mejor dicho qué no pensar al respecto. Sus emociones parecían que iban a saltar en cualquier momento y es un adulto debe ser capaz de controlarlo.

Es un adulto debe ser capaz de olvidarlo y no importarle ¿Verdad?

Pero él tampoco entendía por qué le importaba tanto.  No es como si tuviera razones.

Diez años antes quiso borrar todo rastro de Kim Taehyung que pudiese haber en su mente y sobre todo en su corazón, porque por más que le haya dolido lo que le hizo, verlo por los pasillos de la escuela le daban saltos al corazón inimaginables.

Había querido renunciar a ese sentimiento y no sabía si estaba volviendo o era la confusión del momento; pero se sentía dolido, le dolía el corazón y odiaba que él lo hiciera sentir de esa forma.

No se alejó mucho. Número 1: porque no es tonto y no está dispuesto a perderse y número 2: porque se cansó de caminar.

Tampoco se fijo si alguien lo vio, pero necesitaba estar solo, para pensar bien, para creer que es lo suficientemente maduro como para engañarse a si mismo de que no le importa y continuar con su vida como si jamás hubiese decidido venir a esta mierda de viaje.

Como si jamás se hubiese enamorado de un estúpido que le gustaba jugar con su corazón.

De alguna forma recordarse eso le soltó una lágrima, una pequeña y tenue lagrima que limpió suavemente con su puño recubierto por su sueter, una pequeña lagrima que siempre es la que inicia dos o tres hasta transformar todo en una lluvia de sentimientos.

No lloraba, casi nunca lo hacía, no por creerse el fuerte ni nada, simplemente no le gustaba provocar cosas que no sabía controlar. Y odiaba sentirse en la necesidad de reprimir sus emociones, era su barrera, su forma de contener lo que siente; pero es cansado.

Se recostó en un tronco de un árbol, se deslizo su sueter para cubrir sus piernas y estampó su rostro en aquella burbuja de la que nadie lo iba a sacar en los próximos diez minutos que se dio para dejarlo salir todo.

No sabía por qué lloraba, pero lo estaba haciendo, se estaba dejando llevar del sentimiento y era extraño.

Hubiese querido llorar más, antes de sentir a alguien tocar su hombro; antes de alzar su rostro maldijo en voz baja por quien hubiese interrumpido su proceso de desahogo y maldijo a la clase de persona que no lo deja ser un ser humano por unos estúpidos minutos.

— ¿Estás bien? — escuchó de esa voz y supo que no era Taehyung.

No quería levantar su rostro porque simplemente no estaba dispuesto a que una persona lo viera de esa forma, así que limpió sus lágrimas y divisó quién sería el insoportable que no lo deja llorar en paz.

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⏰ Última actualización: Jan 31 ⏰

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