Al otro día
Sentía que sus piernas no podían más, soportaba más calor del que normalmente hacía y los árboles no ayudaban.
— ¡Louis!— Gritó alguien a sus espaldas.— Maldita rata escurridiza, ¡espera a que lleguemos!— Otra oración pasó por los oídos del joven ladrón.
— Que pena que no me puedan alcanzar, será para la próxima queridos amigos.— Espeto con una gran sonrisa de satisfacción antes de saltar colina abajo.
Continuó corriendo hasta llegar a un árbol que tenía la altura justa para subirse al techo de la casa próxima; lo trepó.
El viento tiraba su pelo largo y castaño para atrás, dejándole ver mejor donde pisar para no caer.
Salto de techo en techo hasta llegar al castillo, aunque antes de poder entrar una voz lo detuvo.
— ¡Te dije que te alcanzaríamos de cualquier manera Tomlinson!— Los hombres corrían detrás de él, mientras que Louis solo reía de la situación.
— Como digan caras tristes, ahora ayúdenme a sacar la corona.— Contestó antes de que pudieran reprocharle algo.
Ambos hombres simplemente se acercaron con notable enojo en sus caras y ayudaron al joven a pasar por el agujero que había en el techo, mientras que éste solo se ajustaba al espacio.
Finalmente pudo caer en la habitación del palacio, demostrando su asombro al ver lo grande que era el lugar y las riquezas que abundaban allí.
— Si así es esta habitación no quiero imaginarme las demás.— Dijo en un susurro, mirando a su alrededor.— Todo esto pero los orfanatos apenas y llegan a cubrir todas las cabezas.— Chasqueo la lengua y entrecerró los ojos, disgustado ante la situación.
Estaba observando todo lo que había a su alrededor cuando escucho a alguien acercarse a la puerta de entrada, rápidamente se escondió detrás de un sillón.
Cuatro guardias del palacio se adentraron por las puertas del gran salón, teniendo una conversación que a Louis no le podría importar menos; decidió concentrarse en su primer y único objetivo: la corona.
Vio cómo los guardias se paraban en fila de espaldas a donde se encontraba la vitrina con la corona y decidió tomar esa oportunidad, era ahora o nunca.
Lentamente se acercó a la mesa y se puso de cuclillas, necesitaba ser tan sigiloso como le fuera posible.
Tenía las manos a tan sólo centímetros y la respiración pausada, no sería la primera vez que le robaba al palacio, pero sí que robaba dentro del palacio.
Decidió dejar de dudar y en un movimiento tan rápido como le fue posible tomó la corona y salió corriendo por la puerta trasera (que para su suerte estaba abierta) de la habitación.
Si le preguntaran diría que jamás en su vida había corrido tan rápido, pues dependía de su velocidad en este momento para seguir viviendo.
— ¡TOMLINSON! ¡ESPERA!— Escuchó gritar al mismo hombre de antes.— ¡Teníamos un trato mocoso, la corona es de todos!— Volvió a reclamar persiguiendo al joven que se adentraba al bosque.
— Oh lo lamento Stabbington, ¡asumo que será la próxima!— Respondió riendo mientras corría entre los árboles.
— No siempre tendrás risas Tomlinson, ¡VAS A PAGAR POR ESTO!— Los hermanos dejaron de correr en el momento que perdieron la figura de Tomlinson entre el bosque.
Louis simplemente siguió corriendo y mirando cada tanto para atrás, asegurándose de que nadie ni nada lo seguía.
Finalmente cuando llegó a una parte algo lejana del bosque se detuvo a descansar; se paró contra un árbol y chocó contra un cartel familiar.
— Se busca... — Comenzó a leer.— Louis Tomlinson, joven rufián, recompensa de cien libras.— Termino de leer riendo sorprendido.— ¿Así que ese es el valor de mi cabeza? Mierda todos me deben querer entregar.— Finalizó entre risas.
Se quedó unos segundos en silencio mirando un punto fijo en el medio de la nada.
— Así que eso vale mi cabeza... — Volvió a decir más pausado, tomando con su mano derecha una manzana del árbol que tenía al lado mientras veía detalladamente el cartel.— Espera, así no se ve mi nari... — No pudo terminar su frase, pues algo lo asustó.— ¡MIERDA!— Gritó cuando observó al caballo a punto de morder su mano.
Finalmente se alejó algo de este y se le quedó mirando, algo confundido.
— Oye, pequeño... — Comenzó a hablar, haciéndole caricias en el lomo al corcel.— ¿Te perdiste?— Pregunto mientras lo miraba con una sonrisa, aunque rápidamente se desvaneció.— La insignia del sol... ¡Eres un caballo del palacio!— Exclamó alejándose rápidamente de este, y empezando a correr en dirección contraria; el caballo no se lo tomó de la mejor manera y comenzó a seguirle, corriendo detrás de él.
— ¿Porque siempre es a mi?— Preguntó entrecerrando los ojos imitando una cara triste y mirando al cielo.
Continuó corriendo hasta que encontró una pequeña cueva de rocas en la que no dudó en entrar; el caballo pasó de largo y Louis logró librarse de él. Se quedó unos segundos apoyando contra las rocas, con la respiración aún agitada por correr tanto y los nervios a tope de punta.
Cuando logró calmarse algo, decidió ver que se encontraba pasando la cueva, por lo que salió por el otro lado y se sorprendió con la hermosa vista que tenía.
Una enorme cascada con distintas tonalidades de azul inundaba con un hermoso sonido el lugar, y delante de ella se encontraba una torre, una enorme torre.
Podría jurar que tenía fácil setenta pisos, pues era realmente alta; tenía el techo de un morado algo gastado y las paredes color crema inundadas por enredaderas con distintas flores.
— ¿Y la entrada?— Se preguntó, rodeando la torre.— ¿Tendré que escalar por afuera? ¿En serio?— Repitió algo enojado, aunque no realmente.— Okey... Se ve que si.
Dejó de hablar para buscar la navaja que tenía dentro de su bolso, rápidamente la tomó y la clavó en la torre.
Comenzó a escalar lenta y tortuosamente hasta poder llegar a la ventana, en la cual se adentro para que su conciencia se nuble a los minutos.
— ¡AAA!— Fue lo último que escuchó antes de siquiera poder terminar de ver los colores que inundaban la habitación.
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Enredados; adaptación larry
Fantasia18 años encerrado en una torre lo obligaron a imaginar cómo es el mundo exterior, hasta que un joven ladrón se presenta en su vida con una oportunidad única. ¿Será muy alto el precio por descubrir amor en un trato de palabra? Adaptación de la pelicu...
