S I E TE.

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Observo las siluetas que simulan ser titanes en el bosque con falsa sorpresa. Recuerdo que estuvimos presentes el día que Zeke devoró al Bestia, el pobre se comió al hombre que lo acogió como su hijo. Me pregunto que historias igual de trágicas habrá detrás de cada vínculo entre los titanes y sus sucesores. 

-Relaja los músculos, pero aprieta el abdomen - asiento ante las palabras de Levi -. La rebanada debe ser de un metro de profundidad. Esto son de madera, no son predecibles - lo miro mientras me ajustó las correas -. El escuadrón controlará los últimos, es decir, que pueden salir de la nada. 

-¿Podemos ir al burdel después de esto? - asiente -. Gracias. 

-Como sea - ruedo los ojos -. Quién mate más, gana. 

-¿Qué? 

Levi dispara sus ganchos y sonríe, en menos de un segundo sale volando. Que maldito. 

El desgraciado es demasiado rápido, y ya ha cortado tres titanes. Aunque hago todo lo posible para alcanzarlo me concentro más en cortar las nucas de los titanes. Giro, me columpio y me impulso con el gas, todo pasa tan rápido que me da gusto no haber desayunado demasiado. 

Disparo los ganchos en un tronco y me columpio a él, apoyo los pies en el tronco y suspiro agotada. Miro a mi derecha, al titan que acabo de desnucar le cuelga la cabeza, corté la madera. Abro los ojos asusta y miro las hojas, gruño al ver que las he tallado. Guardo las hojas e inserto unas nuevas. 

-¿Ya estás cansada? - dice Levi sobre mi. 

Esta sentado en una rama. 

-¿Cómo eres tan rápido? 

 -Moriría si no lo fuera - bosteza -. Vamos, quedan los últimos tres, esos serán definitivos. 

A mi derecha, algo cruje. Levi y yo miramos al mismo tiempo a la vez que la cabeza del titán cae el suelo, tuerzo el gesto y miro a Levi. Reprime una sonrisa. 

Me río y desengancho los cables, su sonrisa cambia a un gesto de terror, incluso se pone de pie. Pero bufa cuando ve que vuelvo a disparar los ganchos en el siguiente árbol, suelto aire en dirección al tramo final del entrenamiento. 

Suelto gas comprimido y me elevo por los aires esperando tener una mejor vista estando más alto, y lo consigo. Veo a Erd en la palanca de  un de los titanes, sonrío y dejo la gravedad me baje. Me muevo con silencio, espero llegar por atrás. 

EL corazón se me acelera conforme me acerco, Erd mira del otro lado, esperando que Levi o yo aparezcamos por ahí. Cuando me faltan unos metros, suelto gas y blando las hojas, el pedazo de colchón cae al suelo y Erd grita sobresaltado. Disparo los ganchos en el árbol de al lado y me apoyo en el tronco entre risas.

-¿Estás bien, Erd? 

-Casi me desmayo, Adria. 

-Lo siento - sonrío -. Pero tengo que ganar. 

-Suerte. 

Le sonrío en agradecimiento  y sigo con mi camino. Vuelo con los cinco sentidos activados, necesito tener bien mis reflejos. 

-¡Abajo!

Miro a mi derecha y veo un trozo de colchón acercarse a mí a toda velocidad, suelto gas sin medir la cantidad con tal de evadir la nuca del titan falso. 

-¡Casi me matas, Levi! 

-Concéntrate - dice pasando a mi lado -. Solo queda uno. 

Ambos aceleramos, Levi gira a la derecha y se pierde entre los árboles. Llego a un árbol y me apoyo en la rama, es lo bueno de los árboles de aquí. Tienen ramas gruesas y fuertes que no se rompen con el peso de uno. Escucho la voz de Auruo y amplifico mi audición, escucho pasos torpes  un golpe seco en una plataforma. Escucho los engranes y el titan aparece justo a unos metros de mí. 

Lealtades. (Levi AckermanxOC)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora