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Aquel peli negro caminaba con total tranquilidad por los pasillos de la universidad a la que asistía, no tenía tanta edad, unos dieciocho máximo aunque muchos decían que su tamaño no lo demostraba...
Suspiro, era momento de volver a su departamento en donde quien le esperaba era la soledad a la que estuvo acostumbrado después de que su hermano, Tsukasa, haya tenido que ir a estudiar a otra región del país, así que no podía estar en su apartamento, más no quitaba el hecho de que pudieran llamarse y viceversa.
Sonreía un poco, hoy era viernes, así que al menos con su telescopio que compró recientemente podría admirar el cielo desde la terraza del edificio en el cual era residente.
— Auch. —
Soltó al momento de chocar contra algo, notando así como había sido la puerta de su “casa”. No recordaba desde hace cuanto estaba caminando, por ello no pudo siquiera captar por donde iba, agradecía no haber sido atropellado.
Abrió la puerta de su residencia, entrando, encendiendo las luces del lugar de paso, aunque, no se quedaría tanto tiempo, pues quería estudiar más a las estrellas, aunque claro, le gustaba más la luna, pero, no quitaba el hecho de que le gustará ver los astros y demás.
Prendió la cafetera esperando unos momentos para hacerse un poco de café, pues estaba un poco cansado, pero, aún así quería ver el cielo nocturno.
Soltó un pequeño bostezo. Tenía un poco de sueño, más eso no le quitaría los ánimos para seguir despierto y admirar el cielo que hoy le proporcionaba.
En lo que su café estaba comenzó a recoger algunas cosas que estaban tiradas por todo el suelo. No tardo demasiado así que al concluir solo dio otro bostezo.
Se dirigió a la pequeña cocina y sirvió su café echándole un poco de azúcar, más no menos de la mitad de una cucharada, no le gustaba mucho el café con mucho dulzor.
Dejo la taza y así se dirigió a su habitación que parecía un basurero al tener varios libros regados por la misma y su mini pizarra de lo que descubría.
Tomó su telescopio y así también fue por su taza y salió del apartamento comenzando a subir las escaleras, que para su suerte al vivir arriba no le impedía subir con tranquilidad.
Abrió la puerta que daba hacia la azotea notando lo espacioso y también solitario que estaba. Que bueno que nadie estaba allí, no tenía nada con que desconcentrarse.
Camino tranquilo hasta el centro de ese lugar dejando su café en el suelo por unos momentos para armar su hermoso telescopio con rapidez, ya se había memorizado el como armarlo.
Al terminar soltó un suspiro y así tomo su café dándole un sorbo a ese mismo.
Hoy habría una lluvia de estrellas y esperaba admirarlas ese mismo día. Pues... No habría otra dentro de meses, si no es que dentro de un año.