Yangyang estaba con un humor de los mil demonios, hace casi un mes que no folla, todo por culpa de su seguridad, lo peor es que su padre no quiere cambiar a Jeno. No entiende como anoche terminaron intercambiando saliva, aunque fue en realidad más mordidas con la intención de hacerse daño con el bestia de su guardaespaldas y recordarlo le produce sentimientos contradictorios.
Jeno salio con una toalla atada a la cintura, con el cabello húmedo cayendo gotas de agua por toda su espalda y torso; Yangyang admite que es una imagen bastante atractiva, pero ese tipo absolutamente se está metiendo en su vida como nadie más lo ha hecho, por lo que ahora debe estar odiándolo y no deseándole.
— Se te perdió algo — dijo Jeno claramente incómodo por la mirada del menor.
Yangyang sonrió y se acercó a Jeno— tal vez — Yangyang estaba frente a Jeno mirándolo — me pregunto porque no vas y tienes algo de acción con cualquier persona, anoche se notó que estabas claramente frustrado sexualmente...
— No — habló Jeno
— ¿Estás seguro?, sabes pienso que te hace falta un buen polvo...
En ese momento la puerta fue abierta, Jeno por puro reflejo reaccionó, encontrándose con dos tipos que tenían a Yangyang con un trapo en la nariz y la boca, el menor estaba forcejeando para soltarse.
Después de tener a Yangyang a salvó, lo llevó a su departamento que tenía en Seúl. Jeno piensa que el ataque era hasta estúpido las dos personas que intentaron llevar a Yangyang eran al parecer principiantes, cómo sea la gente de Minghao ya estaba averiguando, aunque él también estaba indagando por su cuenta.
— ¿Qué hago acá? — decía Yangyang aún aturdido por el último acontecimiento. Él no se había despertado hasta ese momento.
— Intentaron secuestrarte — dijo simple Jeno, aunque se dio cuenta que el niño estaba pálido y muy asustado, se veía que en cualquier momento iba a colapsar — tranquilo— se acercó el rubio a Yangyang y puso su mano en su espalda dándole pequeñas palmaditas, en un acto de transmitirle calma.
Yangyang estaba aún en trance, no tenía ni idea de donde se encontraba, quería llamar a Yifan o Yixing, ahora era con los únicos que se sentiría seguro, el nunca sufrió un atentado de esa magnitud.
— ¿Dónde estoy? — Volvió a repetir. El toque de Jeno lo calmó un poco, aunque se sintió extraño.
— En mi casa, te traje acá, porque por ahora es el lugar más seguro para ti.
— ¿Tu casa? — Yangyang levantó una ceja — no sería mejor ir donde la policía y denunciar.
Jeno se tensó, vamos el padre de Yangyang le había prohibido que vayan donde la policía, en cambio dijo — tu padre se está haciendo cargo — eso era cierto en parte, claro a través de sus propios contactos.
— Vaya parece que es la primera vez que no discutimos cuándo hablamos.
Por cierto tu familia ¿Dónde está?, estás casado. — Yangyang no sabía nada de la vida de Jeno, sólo que era un hombre de confianza de su hermano mayor Yifan, hasta que decidieron pasarlo a él, por ello se sentía curioso.— Sólo tengo una hermana menor, pero no vive conmigo y no estoy casado. — Por su trabajo él como regla jamás hablaba de su familia y les mantuvo al margen de todo, igual la única familia que le quedaba era su hermanita Giselle.
— Oh — a Yangyang le daba curiosidad los padres del chico, pero al parecer no iba a hablar — ¿Qué edad tienes?, pareces joven.
Jeno sonrió por la curiosidad del menor, al parecer quería preguntarle de todo, raro, porque el menor lo ignora todo el tiempo — 26, supongo que estar a más de la mitad de los 20 es ser joven.
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無制限 ⚣ Sin límites
FanfictionJeno un guardaespaldas asignado a trabajar con el hijo menor de un importante hombre de negocios. Yangyang estudiante universitario rebelde y abiertamente gay, a quien le gusta hacer su voluntad sin importar las consecuencias. ¿Podrá Jeno soportar e...