5 de marzo del 2005
Era un día oscuro y lluvioso, nunca me sentí tan sola y vacía en mi vida...
Pero a pesar de estar sola, el día de hoy
Esta devastada, no tenía palabras para describir lo que sentía realmente, siempre fui buena para ocultar mis emociones a la vista de las personas, pero ... esta noche, está noche quería soltar todo lo que tenía acumulado, esas emociones que tenía reprimidas por un largo tiempo, nunca pude dejar que salieran para no verme débil a la vista de las personas, pero ya no más, ya no, ya no pude contenerme y solté todo lo que tenía acumulado ya bastante tiempo.
No me importaba si las demás personas me veían, ya no puede aguantar más ya no, ya no puedo seguir fingiendo ya no... grite, grite con todas mis fuerzas, esta devastada por esto.
— Laura, Laura
A lo lejos me llamaban, era una voz gruesa con un tono de preocupación — tranquila, tranquila, todo va a estar bien, todo va a estar bien, te lo prometo, todo va estar bien, yo estoy contigo — al decirme esas palabras podía sentir la preocupación en sus palabras con un tono de nervios y tristeza en ellas — levántate te llevaré a tu casa — me levanto gentil mente, pude ver el sus ojos reflejaban tristeza; por que estaría triste el, acaso será debido a mi, no lo creo nadie se preocupa por mi, ni siquiera mi marido, seguramente siente lastima por mi, si eso de ser.
El auto se estacionó enfrente de mi casa, ese lugar donde una vez fui feliz — muchas gracias por traerme a mi casa doctor, siento haberle causado muchas molestias — no estaba acostumbrada a que otras personas me tengan lastimas por mi — no fue ninguna molestia, fue al contrario, gracias por permitirme llevarte a tu casa — me miro con un brillo en sus ojos; es brillo que una vez lo tuve yo; me bajé del auto y me despedí del doctor.
Ingrese a mi casa, era una casa realmente grande y espaciosa, pero muy silenciosa, a tal punto que pude escuchar mi respiración y los latidos de mi corazón. Estaba acostumbrada a la soledad desde que era pequeña, ya que nadie me tomaba en cuenta; subí a mi dormitorio y me cambié, esta apunto de irme a dormir, hasta que vi los documentos, me levanté y los quemé, una vez quemados vote las cenizas en el tacho de basura, para que no quedaran pruebas, una vez quemadas, me fui adormir.
Al día siguiente me levanté temprano y bajé para desayunar, pude ver a mi nana Carla, ella siempre me a cuidado desde que era pequeña, siempre la considero como mi segunda madre — mi niña por que se levanto tan temprano hoy, siéntese, ahora mismo prepararé su desayuno, un jugo de naranja, con unas tostadas y una ensalada de fruta — me dio una tierna sonrisa como todos los días — aquí tiene mi niña, por cierto el joven aviso que se quedara unos días más en el extranjero ya que aun no se logró cerrar el contrato con la empresa — otra vez se quedara por más tiempo; una vez terminado mi desayuno, me dirige a mi despacho, para tomar mis pastillas; me dirigí a mi estante de libro, agarre el principito, siempre a sido mi obra favorita, la leía desde que era pequeña, sin darme cuenta una sonrisa de formó en mi rostro. Pasaron las horas y le dije a mi nana que tenía que salir hacer algunas cosas.
******
Fui directo al consultorio del doctor Nicolás para recoger mis medicamentos que me recomendaba frecuentemente — aquí esta, puedes ir a recoger tus medicinas —
— muchas gracias doctor y ... lamento haberle causado muchas molestias ayer.
— no hay de que y no te preocupes por lo de ayer, no fue ninguna molestia para nada.
Cuando estaba apunto de retirarme de su oficina me dijo.
— Cuando seguirás retrasando la quimioterapia, si sigues así, no creo que las pastillas sigan haciendo efecto.
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Tiempo
Short StoryElla era un ángel, tierna, cariñosa, amable y alegre pero con un pasado trágico y una enfermedad mortal que la esta matando lentamente. El, un hombre frío y egocéntrico con todos las personas, pero no con ella. Una amante celosa y cruel por la felic...
