_Me llamo Joaquín Betancourt y recuerdo muy bien aquel 4 de diciembre 2013, eran las 8 de la noche y yo tomé por primera vez un trago de alcohol a mis 19 años de edad. Fue curioso y me encontraba en una fiesta con mis amigos, entre ellos, Brandon, mi mejor amigo, a él si le gusta tomar alcohol, quién iba a pensar que después de mi experiencia más cercana al licor, me llevaría a una lenta agonía.
¿Por qué fue curioso para mí?, bueno, jamás había probado el alcohol hasta ese día, todo empezó cuando llegué a la fiesta, todos bailaban al ritmo de la música, me topé con algunos amigos, ellos no estaban en la fiesta, se encontraban en la parte trasera de la casa y sentados sobre unas sillas de madera que habían; me senté junto a ellos y platicábamos, algunos de ellos ya estaban borrachos, las fiestas ahora no son fiestas si no hay alcohol y cervezas de por medio, Brandon mi mejor amigo se acerca a mí y me dice:
_Joaquín, ¿no quieres un trago?
_yo dudé y le respondí - no, ahora no
_vamos, solo es uno, además no te hará daño
_¡mmmm!, no lo sé Brandon
_vamos, una vez al año pues no hace daño y mejor aprovecha porque ya estamos a un mes de que acabe, ¡anímate!
_está bien, me lo tomaré - le dije.
Me lo sirvió en un vaso de vidrio, acompañado de unos cubos de hielo y rodajas de limón, me lo tomé, y en mi mente me decía, no arrugues la cara o pensarán que eres cobarde, mi garganta estaba que ardía, yo nunca había probado el licor, era una sensación horrible pero, yo disfruté su sabor.
Toda la noche tomamos y yo sobrepasé al trago que bebí, ni recuerdo cuántos me tomé, solo recuerdo que estaba borracho y mareado por tanto alcohol; me sentía en el aire y tan feliz.
El alcoholismo es una enfermedad que puede ser psicológica, algunas personas son víctimas de ella por causa de alguna muerte de algún pariente cercano, o son inducidos, es una gran pelea contra ésta, es difícil.
Desde ese día yo solo quería alcohol por las noches, quería sentir esa euforia en mi cuerpo, adrenalina pura en mis venas, me ponía relajado y por un momento los problemas se van pero, en realidad no es así, es más, te sumas un problema más. Yo trabajaba y estudiaba, algunas veces el dinero que ganaba lo dividía entre el colegio y mis gastos personales, ya lo poco que me sobrara era para comprar algo de licor, me lo tomaba a escondidas de mis padres y hermanos; era como un nuevo gasto personal maligno. La mayoría de las veces el alcohol se volvía para mí, incondicional, cuando no lo tomaba, en mi nacían las ansias de beberlo, y cuando habían fiestas en Mérida, Brandon no faltaba a ninguna, ni él, ni yo, cada día para mí era una fiesta nocturna y no debían faltar las cervezas, los tragos; el hielo, la mejor parte era beber, sentirse en onda, relajado y ocupado.
Pero, después se te castigaba con unas crudas tan pesadas, solo quería beber agua helada, me despertaba a las diez de la mañana, a vomitar y con ojeras, con somnolencia y sin recordar lo que hacía en la noche anterior.
Cuando yo lo probé, no sabía a que me estaba metiendo, no conocí del todo las consecuencias que traía, yo miraba a los ebrios hombres de las calles, tirados y dormidos, y decía: no me gustaría ser uno de ellos, sentía lástima por ellos, ya que sus vidas eran manipuladas, son títeres y el alcohol es su dominador, son presas débiles y vulnerables;...la vida me ofreció alcohol y yo tomé el trago. Quisiera sentarme en una roca y observar como de las montañas brota el sol en las mañanas de abril, oír música clásica, eso es lo que me alivia, la música, me lleva a una emoción que aún no existe en otros cuerpos, se siente como adrenalina mezclada con euforia, es excitante.
Soy amante de la naturaleza, ella me llena de una gloriosa expresión anormal pero hermosa, me gusta el campo y escuchar el viento al soplar, es divino.
El día de la anécdota borracha, así la llamo, recuerdo muy bien esa fecha, 23 de junio 2014, y sí recuerdo lo que pasó, no lo olvido fue divertido, ese día fue una pequeña fiesta de un amigo, era su cumpleaños; yo asistía como siempre y había una piscina, y acá entre nos, le tengo pánico a las serpientes, mientras tomábamos y reíamos, ya estábamos en zona ebria, todos, uno de los chicos era muy bromista, así que se le ocurrió hacer una broma, ese chico se acercaba a mí caminando a mis espaldas con una víbora falsa de plástico, se veía tan real, estábamos mis amigos y yo debajo de un árbol, bueno él se fue descalzo para no oírlo y fue sigiloso, colgó la serpiente del árbol a manera de que ella cayera sobre mí por cuestión de gravedad, ahí la dejó en una rama encima de mi cabeza; yo estaba sentado y empezaba a sentir como una cosa tocaba mi cabello, creía que era el aire o las hojas del árbol, pero, ¡bum! esa víbora de plástico cae sobre mi cuello y mi cabeza, al sentirla y verla, corrí como loco para poder quitármela, estaba tan ebrio que perdía fácilmente el equilibrio, y la orilla de la piscina estaba resbalosa; la pisé de repente, y ¡no Dios!, caigo dentro de la piscina, mojado, asustado y esa cosa estaba conmigo, adentro del agua, yo estaba como demente, seguía creyendo que era real, y bueno, salí de la piscina y mis amigos reían, se carcajeaban, y él que me jugó la broma tomó la serpiente y me dijo: tranquilo, Joaquín, es de plástico, ni siquiera está viva; y yo me sentía tan nervioso que al decirme eso, empiezo a reírme por la broma, pero sobretodo de la maldita serpiente de plástico que me sacó el peor susto de mi vida e hizo que yo cayera dentro del agua, reía sin parar, entonces todos entramos a la piscina, saltamos y nadamos; fue increíblemente divertido ese día y para mí el mejor de muchos y el peor de todos, el día de la anécdota borracha fue trágica, después.
Cuando todos se lanzaron a la piscina, ese era un momento de loca diversión, pero peligrosa al mismo tiempo porque todos estábamos borrachos, bueno los ebrios no piensan las cosas antes de hacerlas, Brandon se lanzó a la piscina, él asistió a la reunión, borracho como siempre, estábamos gritando y nadando; de repente Brandon se sumergió y a los minutos, todos en la piscina vimos como el agua tomaba un color rojo, reaccionamos inmediatamente y Brandon aún no sabía a la superficie, lo sacamos del agua y estaba inconsciente, su pulso era débil. Ese día la vida decidió llevarse de nuestro lado a mi mejor amigo, cuando estábamos en el hospital el doctor dijo que, que él falleció por estar bajo los efectos del alcohol y a causa de eso se provocó un trauma craneoencefálico y en el tiempo que estuvo inconsciente bajo el agua, se ahogó, seguramente al sumergirse nadó dentro del agua e iba velozmente y chocó contra la pared de la piscina, murió rápidamente y el camino al hospital fue muy largo y talvez lo hubiesen salvado.
Quisiera no pensar en eso ahora, mi amigo murió, me siento impotente y destrozado, el día de su sepultura, me despedí de él, y dije que jamás lo iba a olvidar, ahora su rostro alegre, simpático, vive en mi corazón, espérame en el cielo, ahí te veré Brandon.
La muerte de Brandon no sirvió de lección para mí, ni siquiera dejé de tomar, seguía y seguía, después de su entierro, me fui a casa, me encerré en el cuarto y agarré una botella que tenía escondida debajo de la cama, y tomé, tomé hasta dormirme. Brandon se fue, pero se lleva una gran amistad conmigo, me decepciona saber que no pudo despedirse sobrio, y ahora tengo que seguir a pesar de su adiós, creo que a él le hubiese gustado que lo hiciera; lo haré en honor a su memoria.
Al tiempo que todos sabían que era un borracho, yo tenía 20 años, y todos me señalaban, me juzgaban y me trataban como a una basura, me decían que yo no tenía salvación, que Brandon se había muerto por borracho y que ese es el camino que me espera, estoy lleno de rabia porque era de mi amigo que hablaban y yo no quería que falleciera así, me están condenando a una muerte. Hoy no falta quién me señale, mi familia, mis otros amigos, las personas, todos ellos son crueles y tan idiotas, quién no padece del alcoholismo no sabe cómo se sufre, ni siquiera tienen idea de lo que es, es manipulador y juega con tu mente, te hace trizas y eres débil, tan débil que te hace caer en la red de la tentación, y, es ahí cuando recaes por milésima vez.
Mi familia, ¡ah!, no sé si les interesaba, días me reclamaban y días me rogaban por dejar el alcohol, muy joven ¿no creen?, tener que lidiar con algo tan agónico; el alcoholismo no escoge a nadie, tú eres quien lo escoge, papá se avergonzaba al mirarme borracho, decía que lo castigué de la peor manera, así que prácticamente me odiaba, y mamá pues, ella no me desprecia, solo lloraba rezando a Dios que busque una solución, no dejé de estudiar, me bachilleré y ya pronto entro a la universidad y veré como me va. A los años de padecerlo, a mis 23 años bajo el licor, es una lucha muy dura, tenía que decidir lo que yo quería, vivir, o seguir refugiado en eso, busqué ayuda en internet y eran consejos que posiblemente no los haría, afortunadamente hay personas que son buenas todavía, y quieren realizar el cambio en otros, sí, una tarde, un hombre llamado Jerónimo se acercó a mí y platicamos, hablamos debajo de un árbol y sentados en el pasto acerca de mi circunstancia, mi vida y dijo:
_Joaquín, ¿cómo estás?
_hola, estoy muy bien, ¿cómo estás tú? - le dije
_yo estoy bien, quisiera hablar contigo, acerca de, de tu alcoholismo
_miré al cielo buscando una salida y le dije - está bien, platiquemos
_te contaré como fui yo, era igual empecé con un trago y luego ese trago se convirtió en la botella entera, era horrible me atrapaba como una víbora a su presa, por culpa del alcoholismo, una vez mi esposa estaba embarazada, tenía 4 meses; era un niño, llegué a casa y borracho, con hambre y ella no había preparado la cena aún, y me puse furioso, tiré la cocina y, yo empecé a golpearla, e hice que ella abortara por mi culpa, gracias a Dios que no hubo una demanda en contra mía, para mí eso hubiese sido lo mejor, ir a la cárcel, era lo que yo me merecía por lo que hice; yo pasaba noches llorando por el bebés, pero, el alcoholismo me lo cobró muy caro, aparte de hacer abortar a mi esposa, también, también la dejé estéril, le quité la esperanza de convertirla en madre, ahora yo estoy arrepentido, no volveremos a tener hijos y eso fue lo que más me dolió.
_¿cómo lo dejaste, entonces?
_bueno yo tenía que decidir, si seguía así, terminaría matando a mi esposa o haciendo cosas peores y yo no quería eso, y entré a alcohólicos anónimos, y me estoy recuperando, ya llevo dos años de terapia y me ha servido para disciplinarme, ahora yo soy más feliz, mi vida y la de mi esposa dieron un giro, porque cambié, es cuestión de actitud, Joaquín
_yo le respondí - Jerónimo, quiero cambiar también.
18 de mayo 2017, es mi primer asistencia a alcohólicos anónimos y es extraño para mí, este día abandonaré el alcoholismo, necesito voluntad y lo haré, a pesar de la vulnerabilidad lo haré, subí a la tribuna y les hablé a todos los compañeros de mi vida, de lo que fue mi vida, comenté acerca de lo que te hace el alcohol y como te quita lo más amado, te hace ver la vida de otra manera. Esa noche ya iba a dormir y me puse a pensar en Brandon, todo empezó por él, creo que sí él me hubiese querido para bien, no me debió de ofrecer aquel trago, pero, creo que aprendí a perdonarlo, él murió y ahora estoy haciendo algo para sanarme y yo espero seguir, seguir así, lo haré, lo haré por él, de esa manera lo perdonaré.
La vida me dió otra oportunidad, gracias a aquel hombre que me invitó a cambiar, lo logré, cambié, tengo otras perspectivas de la vida, y se lo debo a él, a Jerónimo Leiva, mi mentor en alcohólicos anónimos. Después de tres años y medio de asistir a esta terapia grupal, he logrado muchas metas y he cumplido mis sueños, ahora soy jefe de mi propio trabajo, soy universitario y superé el alcoholismo, lo hice, como dije que me gusta el campo decidí sembrar tabaco, claro no lo consumo, y, estoy orgulloso de mis logros, ahora todos me hablan, ya no me juzgan, cambié, cambié y no fue tarde.
¿Qué haré después?, bueno, creo que buscaré el amor, una familia, graduarme; crear nuevas metas y sueños, me superaré, ya llegaré.
La mitad de mi juventud, se fue con el licor, la muerte de mi mejor amigo fue una prueba difícil de sobrellevar, creo que he cumplido mi propósito y para los que toman alcohol y se refugian en el, nunca se den por vencido, amándote, valorándote, cambiando que no es tarde, Dios va a enviar personas sin alas, para que no sospechemos que son ángeles, yo lo hice, lo dejé y estoy orgulloso de ello, volví a sentarme en la roca, a ver como nace el sol en las mañanas, y a escuchar música clásica, ¡y me alivió!, ¡me alivió!.23 de octubre 2020, hoy voy a la sesión, y en este día está cumpliendo 6 años de que falleció Brandon y llegó a alcohólicos anónimos, un chico que ni siquiera es alcohólico, bueno, su físico, es delgado, y es simpático, al terminar, él me miró y me dijo que si quería ser parte de su proyecto, de escribir mi historia en un libro, y yo dije, que tenía más esperanzas, más logros, y contaré mi vida para que otros cambien, y acepté.
Me llamo Joaquín Betancourt y soy alcohólico, una vez la vida me ofreció alcohol y yo tomé el trago...
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En el Corazón de Cada Quién
Roman pour AdolescentsDoce capítulos, doce historias las cuales te llevarán a vivir la realidad, te harán sentir sensible, y a conocer la superación.