Rude boy-Rihanna
Simplicidad
Venus
La tensión me estaba matando, solo esperaba que me dijera que sí.
-Pero... No lo entiendo. ¿Te quieres internar como paciente?
-No, no. Pero lo he estado pensando y ellos están internados aquí, he considerado la opción de residir en el centro entre semana.-Por favor déjame quedarme.-Es decir, para que me puedan encontrar siempre que quieran y estar disponible las 24 horas del día.
La cara de Nadia era un cuadro.
-A ver si te he entendido bien. ¿Quieres internarte, es decir, vivir aquí para que tus pacientes puedan acudir a ti cuando quieran?-Me miro atónita.
-Eh...¿Si?
-¿Voluntariamente?
-Sí.-Dije esta vez segura.
-¿Tienes claro que el sueldo seguirá siendo el mismo, no?-Por supuesto que lo sé, no soy idiota.
-Desde luego.
-Pues entonces, déjame hablarlo con el comité y mañana te digo cosas. Mientras tanto te puedes ir a casa.-Dijo mirándome aun como si fuera un bicho raro.
Salí de la oficina con el corazón en un puño. De verdad deseaba ayudar a esas personas, y sentía que si quería conseguir lograr mi objetivo tenía que hacerlo a mi manera.
En casa no había nadie, mama debía estar trabajando. Como tenía la casa para mi sola, me puse la música a todo volumen y me puse a bailar y cantar sin ritmo alguno.
I like the way you touch me there
Me subí al sofá.
I like the way you pull my hair
Cogí el mando para "cantar"
Babe, if I don't feel it I ain't faking
Pasaba mis manos por los costados de mis pechos
No, no
Seguí un rato más cantando hasta que no pude más. Estaba sudada de tanto bailar, así que me decidí darme una ducha antes de irme a dormir.
Solía optar por una ducha sencilla, pero esta vez me apetecía darme un capricho así que me llene la bañera. Cogí una de las bombas de baño de colores que tenía guardada y aceites esenciales. Me encendí un par de velas y me puse música relajante. Y bueno... Puede ser que también me cogiera una copa de vino tinto.
¿Una? Bueno tres.Llevaba mucho tiempo sin tener sexo, toda la vida me centré en sacarme la doble titulación de psicología y psiquiatría. Durante toda la semana había notado el libido por las nubes, y estar en una bañera en agua caliente no ayudaba a bajarlo. Encima estaba sola. Vamos es ahora o nunca.
Lentamente dirigí mi mano a mis pechos, me pellizqué los pezones provocando que se pusieran duros enseguida. Una de mis manos fue lentamente bajando a mi entrepierna mientras la otra seguía en mis pechos. Me estimulé el clítoris, luego procede a insertar dos dedos en mi interior.
Dios se siente tan bien.
Para aumentar la sensación de placer en mi vientre agarré la alcachofa de la ducha. El agua salía con mucha presión. Dirigí el agua a mi centro estimulándolo hasta estallar.
Esta noche voy a dormir genial.
Cogí una camiseta cualquiera y me fui a la cama. Había sido un día intenso, y necesitaba descansar.
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MEDIOCRE ©
RomanceVenus Dagger acababa de terminar su carrera en psicología. ¡Era libre por fin! Tan solo un mes después de acabar, le ofrecieron el trabajo de sus sueños, ser psicóloga en un centro de rehabilitación. Aunque ella se presentó para el departamento de T...