03

2.2K 217 47
                                        

Mis vacaciones terminaron, ya tenía mi departamento listo, había conseguido uno que llegaba a mi expectativa, ya había llevado mis muebles solo quedaba llevar mi ropa e ir yo.

— Ok, adiós — Hablé bajando mi último bolso.

— Ya tienes todo? — Preguntó mi padre.

— Si — Contesté poniendo mi mochila en mi espalda.

— Ohh mi niño, está tan grande — Suspiró mi madre, lágrimas salían de sus ojos.

— Mamá deja de llorar.

— Es que te vas y pareciera que hace poco estabas en kinder — Sollozó limpiando su nariz con papel.

— Me iré de casa no del país, podrás verme cuando quieras — Comenté.

— No es lo mismo — Reprochó, se acercó a mí — ¿Podrías abrazar a tu madre antes de irte? — Pidió y paso su brazos por mi abdomen, yo imité su acción solo que no hice fuerza, sabía que al menos una vez al mes las personas necesitaban el “abrazo cariñoso” de alguien, y más si era de sus hijos, pareja, madre o padre, algún familiar o hasta de algún amigo, era algo necesario, pero yo no lo veía así, simplemente es un poco de contacto físico, uno que no digamos que me agradaba pero tampoco me desagradaba.

.

Termine de saludar a mis padres, subí lo último al auto, si, tengo un auto, no lo usaba por qué simplemente no quería, llegue al departamento, debía subir unos tres pisos, un dorado 23 sobresalía de la puerta blanca, con mi llave la abrí y entre volviéndola a cerrar.

— Okey — Suspiré mirando todo, habían algunas cajas en la sala — Primero guardaré eso, luego esto, esto lo pondré por aquí — Organizaba todo mientras revisaba cada una.

Unas tres horas después terminé, no me había dado cuenta de lo mucho que era, me encontraba en el sillón esperando que mi agua se terminara de calentar, tomaría un café.

— ¿Que debería hacer? — Cuestioné en voz alta, no estaba aburrido, tenía cosas que hacer solo que mi cuerpo estaba cansado de levantar cajas.

.
.

Cinco semanas para comenzar mis clases, cuatro de ellas ya habían pasado, con mi hermana y su novio en mi casa tomando un té, hablábamos.

— ¿Y como te sientes aquí? — Preguntó la pelinegra bebiendo de su taza.

— Me siento... — No sabía cómo responder, no sabía cómo llamar al sentimiento.

— Tranquilo, debes estar a gusto con el lugar — Dijo notándolo — Además, si no te hubiera gustado estaríamos buscando uno ahora mismo — Bromeó con una sonrisa.

— Tienes razón — Dije mirando mi taza.

— ¿No te sientes solo? — Cuestionó su novio.

— ¿Solo? — Pensaba, de hecho no, mi cuerpo se sentía...¿Libre?, no lo sé pero era algo extraño lo que pasaba conmigo desde que me había mudado — No, estoy...a gusto solo.

— Eso es bueno, por lo general las personas dicen que el estar solo es malo pero a su vez también es bueno — Comentó para después beber de su taza.

— No me convence el hecho de que estés solo — Mencionó Mina.

— No quiero compañía de nadie.

— Hm no me refiero a que estés con alguien, digo, podrías tener un perro, un hamster, un conejo, no lo sé algún animal de...¿Apoyo emocional? - Dijo mirándome.

— ¿Emocional? — Ella al igual que Yoon sabían lo que tenía.

— Si, no, ahss — Se quejó no sabiendo que decir.

— Lo que ella quiere decir, es que quiere a alguien quien te cuide ya que ella no lo puede hacer — Aclaró el chico a su lado.

— Déjame pensarlo — Hablé mirando a Mina.

— Gracias — Agradeció con una sonrisa.

.
.

Había comenzado la universidad, era más compleja de lo que había pensado, me daban muchas cosas para hacer por día, aparte del poco tiempo de descanso que tenia, eran al rededor de seis trabajos de quince páginas por día, de los cuales debía hacer resúmenes o tesis, me mantenía muy ocupado, pero cuando ya le había agarrado el ritmo mi tiempo de descanso había aumentado, hacia la tarea mucho más rápido y entendía todo, pase de estar dos horas sentado en el sillón a 6 horas recostado en el.

— Auch — Me queje, un dolor en mi espalda se había hecho presente, no me había levantado en más de tres horas del mismo lugar por estar haciendo un trabajo — ¿Que pasa? — Dije sin aguantarlo, me levanté de la silla y caminé por la sala, estiraba mis brazos y mi cuello, pero el dolor no desaparecía — Demonios — Solté cuando caí al suelo, sentía como si el aire me faltara, con algo de dificultad salí hacia el balcón, necesitaba aire, eso me pasaba al menos dos veces al mes, me decían que era colapso de estrés o el no tener una buena alimentación, dijeron que debía de dolerme la cabeza o que mi cuerpo me lo haría saber a través de dolores o cansancio, pero, por lo que yo tenía a veces sería difícil captarlo.

Sentado en el suelo llenando mis pulmones de aire me calme un poco, pero todavía tenía el dolor, como pude me pare, me puse mis zapatos y baje, debía salir a dar un paseo, eso calmaba mucho el tema de los ataques, pero para mí sorpresa era de noche, eran casi las 9:30, refrescaba algo ya que el otoño estaba llegando.

Recorrí unas cuadras hasta encontrarme con un parque, este estaba vacío debido a la hora, procedí a sentarme en una banca, ya estaba más calmado, y el dolor había disminuido.

Una vez calmado decidí comenzar a volver, iba despacio, pase por una tienda la cual a su lado tenía un callejón, en el cual me detuve al escuchar un ruido proveniente de el.































[ ★ ]

𝙈𝙞𝙣𝙞𝙣𝙤 ★ 𝙘𝙝𝙖𝙣𝙘𝙝𝙖𝙣𝙜Donde viven las historias. Descúbrelo ahora