08

2K 221 58
                                        

— ¿Entraras en celo?, ¿Eso que significa? — Pregunté.

— Significa que...cada cierto tiempo, por algunos días...necesitare atención...sexual — Respondió esto último bajo.

— ¿Sexual?, quieres decir, ¿Algo para tu cuerpo?.

— Se podría decir que si, solo que no cualquier cosa, si no que...otro cuerpo — Comentó.

— Oh, okey.

— Tu no te preocupes por eso, yo me las arreglaré — Habló.

— ¿Esta bien? — Solté me había dejado pensando.

— Era solo eso, puedes dormir si quieres.

Me di media vuelta y cerré mis ojos, ahora no podría dormir tranquilo por lo que me había dicho.

.
.

A la mañana siguiente me levanté para ir a la universidad, Changbin seguía durmiendo, pase una normal mañana. Cuando llegué a casa entre esperando encontrarme con Changbin, al buscarlo por el departamento no lo hallé.

— Oh, ¿No está?, ¿Donde habrá ido? — Hablé en voz alta.

.

Habían pasado al rededor de cuatro horas y Minino no llegaba.

— Dios — Suspiré al verlo entrar por el balcón — ¿Donde estabas? — Cuestioné, él subió al sillón, se acercó a mí y se restregó — Cambia.

— Salí un rato — Respondió cuando cambio de forma.

— Oh — Solté mirándolo, al parecer había crecido — ¿Tenes 17?.

— No yo...tengo 18 — Informó bajando su cabeza.

— ¿18?, ¿Como yo?.

— Si, como tu — Indicó.

— ¿Y dónde estabas? — Añadí.

— Yo...hmm — Pensaba — Estoy...en mi...primer celo — Informó por lo bajo.

— ¿Dónde fuiste? — Insistí, recordaba que al pasar eso necesitaba atención sexual.

— Salí un rato — Comentó parándose del sillón.

— ¿A donde? — Pregunté tomando su brazo.

— Yo...estuve...con un...gato — Confesó sin levantar su vista del suelo.

— ¿Un gato?, ¿Que hicieron? — Interrogue, sentí como un calor subió por mi espalda, “¿Que es eso?”.

— Hm...él...calmó mi celo.

— ¿Como calmo tu celo? — No sabía por qué ni cómo pero mi voz aumentó de volumen.

— Él y y-yo...l-lo hi-hicimos — Dijo aún más bajo.

— ¿Que? — Sentía calor en mi cuerpo — ¿Como?, ¿Por qué? — No entendía lo que me sucedía, mis pensamientos estaban todos mezclados, más de lo normal.

— Chan yo — Intentó hablar.

— No, espera — Lo detuve, lo solté y caminé hacia al baño, cerré la puerta con pasador, quite por completo mi ropa y me metí a la ducha, me empape de agua fría, eso hizo que mi cuerpo se calmara, se sentía más fresco.

Los minutos pasaron, salí de la ducha y cubrí mi parte baja con una toalla, salí del baño y me dirigí a la habitación, allí estaba él, sentado en la cama.

— Perdón — Dije, una de las expresiones que había aprendido con él.

— Esta bien.

— Yo...no sé qué pasó, mi cuerpo se calentó y mi voz subió su volumen, todo fue muy rápido y...no sé qué pasó — Suspiré sentándome a su lado.

— Yo si lo sé.

— Explicame por favor — Pedí.

— Sentiste... — Bajo su cabeza — Enojo, impotencia, celos.

— ¿Enojo?, ¿Impotencia?, ¿Celos? — Repetí pensando.

— Enojo, te molestó el que me haya ido — Informó, “¿Eso era?” — Impotencia, el no poder hacer nada para que no me haya ido — Habló, “¿Que?” — Celos...no sabría por qué exactamente, quizás...por no poder estar conmigo en ese momento...o por no ser tú quien lo calmó, no estoy seguro — Dijo, pensaba en si tenía razón o no.

— ¿Crees que sea eso? — Pregunté.

— ¿Que más crees que sea?, que pensabas en esos momentos cuanto yo te decía lo que había hecho — Cuestionó mirándome, yo baje mi cabeza.

— Yo...pensaba que...no quiero que te vayas cuando eso pase — Hablé sin mirarlo.

— ¿Por qué?.

— Yo...supongo que quiero estar contigo cuando pase, no estoy seguro — Suspiré — No quiero que te vayas con nadie, solo quédate...conmigo — Pedí.

— ¿Quieres que...pase mi celo...c-contigo? — Preguntó, yo lo mire.

— ¿Podría ser?.

— Creo que sí — Comentó bajando su cabeza.

— Entonces si — Confirmé.

— Okey — Contestó, sus orejas se notaban rojas.

Esa noche nos acostamos tranquilos, como siempre él estaba pegado a mi espalda, sentía su respirar, pensaba en lo de hoy, había sentido tres emociones distintas en solo segundos, era extraño, quizás siempre había sido así pero nunca me lo habían dicho o nunca lo supe, era algo muy nuevo para mi, además con Changbin había logrado aprender muchas palabras para llamar a mis sentimientos, aunque a veces se me olvidaban 

.
.

A la mañana siguiente me levanté para irme, deje a Changbin durmiendo, al llegar a la universidad me recordaron que hoy pasaría casi todo el día allí ya que tenía prácticas y llevaba tiempo, en lugar de volver a la 1 volvería como a las 7 de la tarde, ¿Ahora como le diría a Changbin que me esperara?, ¿Que llegaría más tarde de lo normal?, solo esperaba que no le pasara nada ni se “preocupara”, como decía él.

¿Como se acelera el tiempo?, la tarde pasaba lenta, era como “eterna”, sentía desesperación, palabra enseñada por Changbin, la aprendí cuando él había salido una vez y había vuelto tarde, se siente feo.

.

Me dieron la orden de poder salir, había terminado todo, 6:45 de la tarde, me subí a mi auto y maneje hasta el departamento, pensando que estaría haciendo Changbin. Subí las escaleras, abrí mi puerta, dentro del departamento había silencio pero también sé oía algo, era bajo, casi nulo pero se oía.

— ¿Changbin? — Pregunté, deje mi mochila en el sillón y comencé a caminar hacia la habitación, de allí provenía ese ruido mínimo.

Al llegar a la puerta despacio la abrí, me lleve una sorpresa, una gran sorpresa.





























[ ★ ]

𝙈𝙞𝙣𝙞𝙣𝙤 ★ 𝙘𝙝𝙖𝙣𝙘𝙝𝙖𝙣𝙜Donde viven las historias. Descúbrelo ahora