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Caminaba por la oscuridad acercándome a ese ruido.

— ¿Hola? — Pregunté, pensaba que podría ser alguien.

— Miauw — Se oyó.

— ¿Un gato?

De entre la basura salió un gato negro de ojos amarillos, se acercó a mí y se restregó en mi pierna.

— Hola — Saludé mientras me agachaba para levantarlo — ¿Estás solo? — Pregunté — Al parecer no tienes dueño — Comenté buscando algún collar en su cuello — No creo que estés en buen estado aquí afuera — Suspiré saliendo del callejón con el gato en brazos — Te llevaré a casa por ahora, quizás te lleve con Mina y Yoon para que te cuiden, o también mamá, yo estoy muy ocupado — Dije mientras caminaba.

Acariciaba al felino, era suave y sedoso, tenía un olor bastante feo, debido al lugar en el que estaba, fuera de eso se veía bien, sus costillas se notaban apenas.

— Debes estar hambriento — Noté tocando su panza — ¿Aquí venderán alimento? — Cuestioné deteniendome en una veterinaria — Tendremos que comprobarlo — Solte entrando.

— Hola, buenas noches — Saludó el hombre.

— Hola.

— ¿Que necesitas? — Preguntó.

— Alimento para gatos — Contesté.

— Claro, ¿De cuál quieres? — Habló mientras salía del mostrador.

— ¿De cuál?, supongo que del que a él le guste — Pensé mirando al gato, ronroneaba tranquilo.

— Okey, hm este es el que más llevan, ¿Quieres este? — Cuestionó sacando una bolsa grande.

— Está bien.

— ¿Cuánto quieres? — Añadió poniéndose unos guantes de plástico.

— No se quedará mucho conmigo, deme unos dos kilos — Dije pensando.

— Está bien — Dijo para comenzar a llenar una bolsa.

Pagué el alimento y salimos, el pequeño estaba dormido en mis brazos mientras ronroneaba a gusto, llegue al departamento y subí.

— Ya llegamos, deberías despertar — Hablé dejándolo en el suelo, caminó un poco, se subió al sillón, lo acomodo con sus patitas y se acostó — Hm eres muy...vago — Critiqué mirándolo — Después de todo eres un gato — Suspiré quitándome los zapatos.

Guarde su comida y me dirigí al sillón, me senté a su lado, el se levantó y se subió a mis piernas volviendo a dormir, acariciaba su pelaje.

— Hm eres suave — Comenté enredando su cola en mis dedos — Pero hueles feo, mañana quizás te de un baño — Reproche oliendo mi mano — No te quedarás conmigo, pero pienso que deberías tener un nombre, no te diré gato simplemente — Dije pensando — Felino suena...rudo, tu no te ves rudo...minino, si minino queda bien contigo, eres un minino tranquilo — Solté encontrando un buen nombre.

Deje el gato que siguiera durmiendo, guarde algunos de mis cuadernos y hojas, mañana seguiría con el trabajo que tanto dolor me trajo, me puse mi pijama y apagué todas las luces, caminé a mi cuarto y me metí a mi cama, acomodaba un poco las sabanas cuando sentí un peso en mis pies, mire y era el pequeño arriba de mi cama.

— ¿Que?, ¡No!, bájate, estás sucio y tengo sábanas limpias, hueles feo, bájate gato sucio, vamos, shu — Corrí al felino, este salió de la habitación y se fue a la sala, supongo que se acostaría en el sillón — Ahs como se atreve — Me quejé acomodándome.

𝙈𝙞𝙣𝙞𝙣𝙤 ★ 𝙘𝙝𝙖𝙣𝙘𝙝𝙖𝙣𝙜Donde viven las historias. Descúbrelo ahora