Capítulo 7 "El duelo de Shikamaru y el mejor príncipe guerrero"

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Narración general

Shikamaru miraba con dirección a la playa, debía admitir que le generaban nervios el sólo pensar en lo que estaba por hacer.

Temari, Shikaku, Karito, Firem y los demás soldados y espectadores miraban con dirección a la playa, en cualquier momento llegarían por ahí, los soldados de Konoha y las naciones aliadas.

Poco a poco se empezó a escuchar el ruido de los pies marchando sobre la arena, demasiados para su gusto, se miraban las cabezas de los varios soldados y los carruajes de los reyes que llegaban a las afueras de la ciudad de Suna.

Eran una cantidad impresionante de soldados, era tal vez el ejercito más grande jamás visto hasta ese momento en la historia de la humanidad.

Un ejercito que superaba en número al de Suna y de lejos, aunque claro, eran la unión de varios.

—Detengan se. ¡Detengan se!— gritó alguien y todo el ejercito se detuvo.

Apenas se podía ver el amarillo de la arena, cubrían una gran área.

—Avanza— ordenó Danzo al tipo que llevaba las riendas de su carruaje.

Firem y Shikamaru iban cada uno en un caballo y también avanzaron.

—Hanzo es una bestia, te atacará conserva tu distancia y usa tu velocidad— explicaba Firem—, hermano, no tienes que hacer esto— le dijo Firem deteniendo su caballo y Shikamaru con él.

Danzo por su parte hacía una señal con su espada, quería que su ejercito estuviera listo para cualquier cosa.

Al estar a una distancia prudente bajaron, ellos de sus carruajes y los príncipes de Suna de sus caballos.

Caminaron lo que restaba de camino hasta quedar frente a frente.

—No se ocultan tras la muralla verdad, muy valientes, imprudentes, pero valientes— Danzo ya se sentía con la victoria en la bolsa.

—Han venido sin invitación, suban a sus naves y vuelvan a Konoha— respondió Firem sin titubeos.

—Llegamos de muy lejos príncipe— Danzo no se pensaba dejar intimidar.

—¿Qué? ¿cuál príncipe?— empezó Hanzo con las ironías, vaya que le hervía la sangre—. ¿Qué hijo de rey puede aceptar una invitación? comer mi comida y mi vino, abrazarme amistosamente y ¡robar a mi mujer de noche!

—El sol brillaba cuándo te abandonó tu mujer— sentenció Shikamaru sin pelos en la lengua.

Hanzo en un rápido movimiento desenfundó su espada y Firem igual de hábil se preparó para desenfundar la suya.

—Sé que esta arriba viendo todo, claro, quiero que vea cómo te asesino— Hanzo de verdad quería matar a Shikamaru. Danzo le puso la mano bajando su espada.

—Aún no Hanzo— fue lo único que dijo y nuevamente se enfocó en Firem.

—Abre los ojos, he venido con los guerreros de Konoha y sus alianzas, a tus tierras— Danzo quería usar su típica táctica de intimidación.

—Aún lograrás salvar a Suna hermano— añadió Homura.

—Quiero dos cosas— Danzo comenzó con las demandas—, si las cumples, no morirá ni un ciudadano de Suna más. Primero, devuelve a Temari con mi hermano, segundo. Suna deberá someterse a mi poder, y pelear por mí, de inmediato.

—Esperabas que viera a tus hombres y me diera miedo— el castaño le dió otra mirada a todo el ejercito de Danzo—, pues los ví, aquí hay cien mil hombres que van a pelear solamente por tu codicia.

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