-...Y eso es todo. -terminó de explicar grosso modo, el Universo a su avanzadilla, los planes creados por él y sus amigos. -¿Alguna pregunta?
El pasmo y la incredulidad se mascaban en el ambiente, espesándolo como brea oscura y maloliente. Cuatro hermosas y gloriosas estrellas se miraron entre sí, pensando, seriamente perturbadas, que su Universo se acababa de volver rematada e irrevocablemente loco. La dulce Enif incluso hizo amago de acercarse a él y tomarle la temperatura con la mano disparada hacia su frente. Tan solo la acerada mirada de su superior la hizo pararse en seco y bajar la cabeza y el brazo, abochornada.
-A ver si me entero. -la profunda voz del cáustico Kaus resonó entre los rincones estelares. -¿Pretendes que bajemos a la Tierra, así como si nada?¿Sin una mijita de anestesia, ni alcohol, ni nada que nos ayude? -sonrió socarrón, marcando su acusado cinismo.
El Universo volteó los ojos, cansado. A veces sus estrellas podían ser francamente obtusas. -Así como si nada no. Pienso convertiros en humanos, una versión pro, si quieres definirlo así. Humanos altamente evolucionados o algo asi. Contareis con algunas de vuestras facultades como estrellas, pero dentro de un bonito envoltorio. ¿O pensáis que voy a dejar que bajéis hechos unos adefesios? -observó picado.
-Francamente, el envoltorio me da lo mismo. -reclamó serio Déneb. Su abanderado estaba preocupado por la nueva locura de su jefe y no se molestaba en disimularlo. Largas lenguas blanco azuladas evidenciaban su frustración, enfriando aún mas la temperatura de su corona, rebajándola en algunos cientos de grados. La furia y la preocupación podían ser muy frías. -Lo que me tiene mosca es la misión en sí. Pretendes que bajemos a un territorio desconocido a pecho descubierto.
-A pecho descubierto no. ¿Acaso piensas que soy tonto? -reclamó airado y altivo el Universo, volviéndose para encararlo. -Pienso pertrecharos convenientemente para que no tengáis problemas entre esos seres que debéis estudiar. Ese es un planeta gobernado por el poder y su esbirro el dinero. Por lo cual, os dotaré de todo lo que necesitéis para pasar desapercibidos en vuestra observación: Tarjetas black de crédito con saldo ilimitado, documentación para todos los países, un teléfono móvil con saldo y datos ilimitados también, para que podáis comunicaros entre vosotros y conmigo y una palabra secreta que os hará volver cuando la cosa se ponga fea, si llega a darse el caso. No tengo intención de perderos por una misión cuyo principal motivo es la mera curiosidad. -argumentó muy serio.
-Eso es otra cosa. -remarcó sonriente Erídani, con hiriente mofa. -Además, ese sitio no puede ser tan peligroso, ¿no? -su aseveración se ganó una mirada airada de Kaus y un bufido burlón por parte del Universo. Sus compañeros guardaron un prudente silencio. Todos eran capaces de captar su fina ironía.
-Mi principal duda, -comenzó Enif con timidez -es lo que nos has contado sobre la muerte. Si morimos en esa roca desolada, ¿quién continuará con nuestro trabajo en nuestro cúmulo estelar?
El Universo volvió a bufar. Nada, que no había forma de que se enterasen. Era frustrante. Volvió a explicarse, como si hablase con un niño pequeño. -Mi dulce estrellita, como ya he dicho, tan solo una minúscula parte de vuestra conciencia bajará a la Tierra, lo mismo que una pequeña parte de mi esta ahora mismo con vosotros. Porque, si soy el Universo que os contiene, ¿Cómo narices es posible que este aquí ahora?. Yo no uso el teléfono, ni internet, para comunicarme, ni soy un holograma. Solo una ínfima parte de mí, esta aquí. Lo mismo os ocurrirá a vosotros -sonrió con acidez. -El resto se quedará en vuestra estrella, realizando el trabajo que habitualmente hace y esa parte pequeñita, ni siquiera lo percibirá conscientemente, aunque siga ligada a la estrella. Tan solo si surgen problemas o necesitáis volver al cúmulo estelar por algún motivo, seréis conscientes de vuestro hogar estelar. El resto del tiempo, sentiréis como humanos comunes y corrientes. Sin dejar de ser estrellas, por supuesto. La superioridad que os caracteriza ante todo. -el inciso burlesco no pasó desapercibido a nadie.
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DÉNEB
RomanceEl universo esta aburrido y debate con otros universos por qué el planeta Tierra parece ser tan especial. Para averiguarlo, decide enviar a un grupo de estrellas, (de las del firmamento) a averiguar tan importante información. Lo que el universo no...
