-Ya veo...- me dijo apretando los puños bajo la manta – Solo soy una molestia. Eso me quedo claro cuando me lo dijiste esta tarde antes de subir al coche. Al menos solo dejame disculparme por lo de hoy, y por todos los problemas que pude haberte causado. Esta bien ya no volveré a molestarte... por cierto, podrías devolverme los bentos que te di hace unos días?-
Demonios! Que debería hacer? En parte sé que se esforzó por darme una bienvenida cálida, y honesta.
Pero también estaba tomando en cuenta lo que la mesera me había dicho.
“No permitas que se ilusione contigo...ya antes sufrió mucho por otro sujeto y yo en lo personal no quiero verlo sufrir otra vez”
Porque? Porque tenia que pasar todo esto?
Me apresure a entrar a buscar lo que me pedía y se los entregue.
-Gracias – dije, intente sonrerirle, pero él solo me miro un segundo y regreso a su apartamento. No pude resistirme y me pare frente a su puerta, una vez que la cerro detrás de él, apoyando mi oreja en ella intentando oír lo que ocurría en el interior... Los ojos se me anegaron el lagrimas al oírlo llorar a través de la dura madera. También pase por lo mismo, así que entendía a la perfección como debía de sentirse justo ahora.
Es mejor así. Es mejor que me odies, de ese modo podrás estar a salvo de lo que Doflamingo pueda hacer.
Lo siento. Lo siento Monkey D. Luffy. Es lo mejor para todos... es lo mejor para los dos.
Fui hasta mi cuarto y busque algo de ropa, y me lleve los libros de texto que necesitaría para los próximos tres días.
Me senté un momento en el sofá, y allí estaba la playera que él había usado para dormir la noche anterior. La tome un momento en mis manos, y me quede mirándola. Parece que el momento adecuado había llegado antes de lo esperado. Por lo visto Penguin tenia razón. Era hora de dejar ese miedo y arriesgarme una vez más a querer.
Que era lo que tenia ese chico? Que era lo que había echo ese chico para hacerme sentir así? Solo habían pasado un par de días, y me tenia así de preocupado...así de mal...
“El que jamás ha sufrido, que no hable de amor. Recuerdalo Law”
Termine de empacar mis cosas y abandone mi apartamento. No regresaría a él hasta dentro de tres días.
Ahora se venia la fiesta de aniversario de la universidad. Era un buen pretexto para despejar mi mente y olvidar por un momento mis sentimientos y a mi vecino.
Regrese al coche para volver con Penguin, y de paso, compre algunos sandwishes para él. En lo que a mi respectaba, el apetito se había ido a algún lugar muy...muy lejos de mi.
Penguin seguía leyendo y tomando apuntes cuando llegue. Deje la bolsa encima de la mesa, y yo me fui al cuarto de huéspedes. Sentí la mirada preocupada de mi amigo, pero fue un alivio que no dijera nada. Hacia mucho tiempo que no me sentía con tantas ganas de llorar. Cosa que hice un vez que me encerré en la habitación...
A la mañana siguiente, cuando íbamos con Penguin, otra vez me invadieron las ganas de llorar.
-Que paso anoche con Luffy...Law- me pregunto. Lo mire. Me conocía bastante bien...
Tenia que admitirlo. Penguin tenia razón. En tan solo tres días ese chico se había metido en mi mente y sobre todo en mi corazón.
Definitivamente era como yo solía ser con Kidd. Será que es eso lo que me molesta? El verme a mi mismo reflejado en ese chico? Y ese es el miedo que me da? Miedo a quererlo? A darle todo de mi, para que luego me lo arrebaten? Quizás ese chico debía pasarle algo parecido. Después de todo tenemos en común el echo de haber amado al mismo hombre, y era el mismo hombre que nos había dejado por otro.
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Mi Vecino
FanfictionTrafalgar D Water Law es un joven que decide empezar su vida desde cero en un nueva ciudad, sin embargo los problemas parecen seguirlo donde sea que valla...
