Capítulo 2 "Viaje"

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Me desperté al lado de Yelena, había conseguido dormir sin pesadillas, lo cual era raro.

- ¿dormiste bien? Te despertaste muy agitada a media noche, así que decidí acostarme contigo - me dijo Yelena medio dormida

- Sí, gracias -le agradecí, ella solo sonríe. No sé cómo siempre conseguía hacerme sentirme segura.

- Okay, vamos, hay que levantarse - me dijo dándome un beso en la frente. Me encanta como me enseña sus emociones, su lado vulnerable. Esto es muy complicado para nosotras, incluso a mí me cuesta con ella.

- vale, voy a coger las cosas - dije dandole un abrazo, que enseguida correspondió aunque un poco sorprendida, no es algo que suelo hacer.

Cuando lo teníamos todo listo fuimos a coger el tren, con el que iríamos a Alemania y desde allí cogeríamos un avión hacia Nueva York.

Cuando lo teníamos todo listo fuimos a coger el tren, con el que iríamos a Alemania y desde allí cogeríamos un avión hacia Nueva York

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Entramos en el tren, dejamos las dos maletas en la cabina y nos acostamos en la pequeña cama que había.

- ¿Quieres seguir durmiendo? Será un largo viaje - me preguntó Yelena

- No, estoy bien, pero si tú quieres dormir no me importa - le contesté cuando la vi recostarse a mi lado

- Bien, despiértame si quiere entrar alguien - Me dijo ya casi dormida

Y ahí me quede mirando el techo pensando. No sabía que hacer, así que decidí coger mi kit de pintura, me lo regaló Natasha antes de irse y me encantaba. Me puse a dibujar lo que veía pasar por la ventana.

Dibujé hasta que oí golpes en la puerta de la cabina, guardé mis cosas y fui a despertar a Yelena.

- Hey, Yelena, despierta, alguien quiere entrar - le dije y ella se despertó

- доброе утро, хочешь что-нибудь поесть или выпить? -(buenos días, ¿queréis algo de comer o beber?)- dijo el azafata del tren cuando le abrí la puerta

- ummm... ¿quieres algo? - dije dirigiéndome a Yelena

- No, no tengo hambre, pero mira sí compra algo para más tarde - me dijo dándome dinero.

- Хорошо, дай мне два бутерброда с сыром, пожалуйста- (Bien, dame dos bocadillos de queso, por favor) Le dije al hombre y él me los dio con dos botellas de agua - сколько денег? - (¿cuento dinero?)

- Два бутерброда - 179 рублей, бутылки - бесплатно - (Los bocadillos - 179 rubles (2 euros), el agua - gratis) me contestó y yo se lo di. Después de eso, volví a entrar en la cabina y me encontré a Yelena sentada en la cama leyendo. Me senté a su lado y ella me rodeó con su brazo y me dio un beso en la cabeza, me recosté a su lado y seguí pintando. Sería un largo viaje.

Tardamos exactamente 24 horas y 43 minutos en llegar a Alemania. Ya había estado aquí pero desgraciadamente fue para una misión.

Ibamos a quedarnos en el hotel del aeropuerto para mañana coger el avión que nos llevaría a Nueva York.

Cogimos las tarjetas que nos dieron en recepción y fuimos a nuestra habitación. No era muy grande pero tampoco necesitábamos que lo fuera.

Nos acostamos en la cama, después de ponernos el pijama que consistía de un chandal y una camiseta, y nos fuimos a dormir

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Nos acostamos en la cama, después de ponernos el pijama que consistía de un chandal y una camiseta, y nos fuimos a dormir. Esperemos que no vengan pesadillas.

PESADILLA:

- Más fuerte, más fuerte, no puedes ser débil, olvida tus emociones, ellas no te llevaran a nada. Solo eres un arma, solo sirves para matar. Ahora aprieta el gatillo y mata a tu enemigo -

Y un disparo resonó en la sala

Lo había hecho

Había cumplido mi primera misión

Le había asesinado

FIN DE LA PESADILLA

Me desperté de golpe, sudada y con la respiración y ritmo cardiaco acelerado. Yelena se despertó también al oírme

- Hey, hey, shhhh, Я здесь, я не уйду, дыши со мной - (estoy aquí, no me voy, respira conmigo) me dijo, me puso contra su pecho y pude calmarme escuchando el ritmo de su corazón.

Eso es algo que me gusta mucho de ella, como conseguía calmarme solo dándome un abrazo.

Cuando me calme por completo, nos volvimos a recostar, yo sabía que no iba a volverme a dormir, lo que significa que Yelena tampoco dormiría

- Podemos leer juntas o puedes seguir dibujando, no queda mucho para las siete de la mañana, así que podemos hacer lo que quieras - me dijo, apoyando la espalda en el respaldo de la cama

- leer juntas suena bien - dije sentándome a su lado y apoyando mi cabeza en su hombro

- Bien - dijo cogiendo un libro de su maleta y empezó a leer. El libro era 'Чук и Гек'. Es mi libro favorito, es lo único que conservo de mi familia, que no fue arrebatado por Madame B.

Estuvimos leyendo durante bastante tiempo, hasta que nos dimos cuenta de que eran las 7.30, así que decidimos bajar a desayunar. Nuestro vuelo salía a las nueve de la mañana, así que desayunaríamos, volveríamos a la habitación a recoger todo e iríamos al aeropuerto.

Desayunamos rápido en una cafetería cercana y después volvimos al hotel y lo recogimos todo.

Eran las 8.15 de la mañana cuando salimos del hotel. Nos quedaban un poco menos de 45 minutos para llegar al avión y era tiempo de sobra.

Después de un rato, solo nos faltaba enseñar nuestros pasaportes. Llegamos a la fila, no había casi nadie, parecía que no iba a haber mucha gente en el avión en el que íbamos. Esperamos hasta que llegará nuestro momento, enseñamos nuestros pasaportes y él los inspeccionó. Obviamente no íbamos con nuestras identidades reales, yo me llamaba Katya Ivanof y Yelena Aliona Ivanof, se supone que somos hermanas que quieren ir de vacaciones a América.

El hombre se quedó mirando mi pasaporte por un largo rato, cosa que me asustó, ¿y si me había reconocido?¿y si meto a Yelena en un lío por mi culpa?, Yelena viendo mi preocupación me dio la mano, odiaba como podía leerme como un libro abierto. Después de unos segundos el hombre hablo

- Me recuerdas mucho a mi hija, ¿sabes? - dijo en alemán, dándonos los pasaportes

- No, no lo sabía, pero me lo tomaré como un cumplido - le dije también en alemán, mientras Yelena cogía los pasaportes

Unos minutos más tarde, llegamos al avión sin ninguna interrupción más. La azafata empezó a explicar todas las instrucciones de seguridad, y por fin empezamos el viaje a Nueva York.

Os veo en un minutoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora