capítulo 4.

13 3 0
                                        

Madelyne.

Con Ana no encontramos en la cocina preparando algo para el desayuno, el colegio permanecerá cerrado hoy por la tormenta de anoche, está fue tan fuerte, que derribo varios árboles, uno de ellos cayéndose frente a la puerta impidiendo el paso. Eso y el hecho que las autoridades aún no confirmen, ni desmientan nada con lo ocurrido en el bosque nadie quiere que sus hijos salgan de casa.

Las autoridades aún no esclarecen nada, y el miedo de que esas cosas hayan vuelto tiene atemorizado a casi todo el pueblo.

Siento mi teléfono vibrar y veo que tengo un mensaje nuevo. Número desconocido.

"Número desconocido: ¿Te molesto mi compañía anoche caperucita?: Azriel."

No jodas, ¿Cómo obtuvo mi numero?

— ¿Quién es?. — pregunta Ana tratando de ver mi teléfono.

— Solamente es Oliver.

"Madelyne:¿Se puede saber de dónde sacaste mi número? ¿tú molestarme? Para nada, pareciera que la que molestaba soy yo."

¿Y a este qué le pasa?

Ni siquiera sé porque respondo su mensaje, o porque siquiera me tomo la molestia de agendarlo, pero algo me empujo a hacerlo.

Solo es, curiosidad.

Espero un rato al ver si responde o no, pero su mensaje nunca llega.

— ¿Crees que Isak me daría el número de su primo?

— ¿Qué?

— ¿Si crees que Isak me daría el número de su primo?. — repite.

— No lo sé — Digo — ¿Por qué tú querrías su número?

Dios Madelyne, para que más va a quererlo.

— Para conocernos, ya sabes, y también para que tenga una amiga en este pueblo.

No respondo, me limito a terminar de preparar el desayuno en silencio, aún no puedo creer que este interesada en él.

— ¿Crees que aceptaría? — pregunto después de unos segundos.

— No lo sé. — habla — Pero lo voy a averiguar.

— ¿Te interesa?

— ¿Quién?

— Sabes a quien me referiero, boba. - digo con obviedad. — Azriel.

— Dios. — rió al ver como pasa sus manos de forma exagerada por su cuerpo. — Claro que sí, no lo viste. Es literalmente un Dios griego. — se detiene y me observa. — Espera, a ti. ¿Te interesa?

Si, claro que si.

— ¿A mí? No, para nada — miento — Es atractivo sí, pero no es mi tipo.

— Estupendo.

— Oye, Ana. — hablo — No estarás pensando en engañar a Jack, ¿O sí?

Voltea a verme ofendida.

— No, Madelyne por quien me tomas.

— Ya, no te enfades. — levando mis manos en señal de paz. — Es solo que no quiero que ninguno salga lastimado.

— No te preocupes, Madd. — empieza — Solo bromeaba, es atractivo si pero, quiero mucho a Jack, no podría hacerle eso.

Quedamos en silencio cuando oímos bajar a mamá, sería incómodo que escuchara a Ana babear por el nuevo vecino.

Depredador (Borrador)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora