Capítulo 3.
Annette.
Habían pasado unos meses desde que no veía a Annette su último mensaje había sido el día de mi cumpleaños, los chicos decían que ella había regresado completamente diferente, pero no lo sabía.
Al llegar al campus los chicos estaban en el centro, me acerqué sentándome entre las chicas—. ¿Lo saben? —pregunto James acercándose.
Negué sin saber a qué se refería. Últimamente todo estaba tan cerrado, tan tenso que no había tiempo de almorzar, los exámenes finales estaban al colapso. Entonces, me pregunte: para ser uno de los institutos más costosos del país, sus instalaciones eran muy cerradas—. Annette von Donnersmarck está saliendo con Samantha del último año.
Alce mi mirada viéndolo desconcertada—. Pero —no podía articular ni una sola palabra—. ¿Cómo?
Ella se había ausentado, como si mi presencia no le importara, y era evidente.
—Eso quisieras que me explicarás —exclamó Andrea.
No tenía conocimiento sobre ello, ni menos que me hubieran reemplazado en tan poco tiempo.
Las miradas de Lucía, Violet y de James se posaban sobre mí en busca de una repuesta, pero lo cierto es que no había nada.
Porque no sabía que me habían dejado sin haber empezado, aunque lo asumía, nunca hubo más contacto entre nosotras. En clases no hablábamos, solo intercambiábamos miradas.
Suspire caminando hacia las gradas, sabía que ella estaría aquí. Necesitaba una explicación, pero al llegar ahí, solo pude confirmar lo que James me había dicho, ella estaba con alguien más. Sus ojos se posaron en mí después de dejar los labios de Samantha—. Déjanos a solas —murmuro.
Samantha asintió a las palabras de Annette, dejándonos a sola—. ¿Tenías remordimiento de conciencia después de haberte acostado con Connor?
Ella lo sabía, no me sorprendía, pero esa noche no sucedió nada.
—Estaba ebria y drogada, no era consciente de lo que hacía —admití.
Bufo, negando, y a su vez relamiendo sus labios—. ¿Por qué no me dijiste que estabas saliendo con ella? —exclame.
Annette me veía con deseo, esa mirada la conocía desde el día uno. Ella podía tenerme a sus pies las veces que quisiera y las últimas semanas sin vernos, no hacían ninguna diferencia.
—¿Por qué tendría que darte explicaciones? —contraatacó enojada—. Eras mía, Nicola, mía —exclamó llena de dolor—. Nadie antes te había tocado, excepto yo.
De alguna manera quería correr y llorar, pero deseaba desde lo profundo de mi alma que aquella lágrimas no saliera por ella—. Lo que más odio en el mundo son las personas que se drogan —murmuro, observe como sus ojos estaban rojos, e intentando reprimir aquellas lágrimas.
—Tú no conoces lo que hay detrás de ello, así que no aparentes ser una santa, porque estás lejos de serlo.
Embozo sonrisa sarcástica—. Bueno, sí hablamos de aparentar, tú no te quedas atrás. James será expulsado del instituto por haberte dado las drogas.
—¿Quién te asegura que fue él? —replique.
Se encogió de hombros restándole importancia—. No me importa —respondió acercándose a mí, acariciando mis labios con sus delicados dedos—. No quiero verte en drogas.
Sin embargo, hace mucho que las dejé.
He estado rompiendo corazones por mucho tiempo, se siente divertido cuando tienes a otros detrás de ti, pero cuando eres tú la que está detrás de alguien, ya no es divertido, es tormentoso.
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Blue. (LGBT)
RomanceAlgunos dicen que el peor dolor es despedirse de alguien a quién todavía amas, pero siento que el peor, es seguir esperando. Contenido (LGBT) . . . . . Historia 100% mía.
