Jay Park es un chico, también es jovén por lo tanto es igual de tonto e inseguro. Es algo así como pansexual, si le ponemos una etiqueta, pero nadie más que él mismo lo sabe. Sus padres son el cliché de los padres conservadores, lo que vuelve todo t...
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— Tienes cuatro llamadas perdidas de Jimin hyung, ¿por qué no se la regresas? — Sunoo le preguntó con genuina curiosidad y confusión al ver otra vez el nombre de Jimin en la pantalla del teléfono de Jay anunciando un nuevo mensaje que decía: — "llámame en cuanto puedas, es importante"... yo digo que le llames.
Jay, quien recién había salido a la superficie, pasó sus manos por su rostro para quitar el exceso de agua, cruzando después sus brazos sobre las orillas de la piscina, mirando a Sunoo frente a él sentado con las piernas estiradas y su cuerpo inclinado hacia atrás, apoyado con una mano mientras la otra sostenía su teléfono móvil. Lo pensó un momento, frunciendo el ceño; era extraño que Jimin llamara tanto cuando él jamás fue de insistir si no era en verdad importante, por lo que era bastante intrigante. Así que con un movimiento de cabeza le pidió a su mejor amigo que le regresara la llamada, a lo que Sunoo llevó el celular a su oreja en cuanto presionó el icono del teléfono.
Justo en ese momento, la puerta transparente se abrió haciendo algo de ruido, llamando de inmediato la atención de ambos; Jungwon sonrió y agitó la mano en un saludo rápido, entrando con pasos seguros al solo verlos a ellos dos. Ya que el entrenamiento de natación terminó hacía ya un muy buen rato atrás, todos los chicos a excepción de ese par se habían ido. Jay era el único todavía en la piscina, incluso Sunoo ya estaba vestido y con el cabello seco. Park tomó fuerza para alzarse y salir, el susurro del agua acompañándolo ante el movimiento, goteando y mojando por todas partes.
— Vine antes para darte esto — Yang alzó la prenda que llevaba en su mano, ofreciéndoselo con una sonrisa que irradiaba felicidad. Jay ladeó la cabeza con curiosidad, desdoblando y alzando para descubrir que era el jersey del equipo. Un tono de azul oxford, con dos franjas blancas en las mangas y el cuello, el logo de la universidad (que eran dos puertas abiertas) en el costado izquierdo, y en la parte trasera con letras grandes decía UDNS junto al logo justo abajo. Se veía grande, más bien un poco ancha, pero no larga y probablemente Jungwon habría tenido razón en decir que podría quedarle un poquitín pequeña — ¿Y bien? ¿Vas a ponértela?
— Pero estoy mojado...
— No importa, solo un ratito, así rápido — insistió, agitando la mano, quitándole la campera para después rodearlo y ayudar a ponérsela. Jay pasó cada brazo y luego acomodó desde el cuello, notando que los brazos le quedaban un poco cortos y el cuerpo se sentía un poco justo. Cuando Jungwon se paró de frente, lo miró completo, paseando sus manos por el borde de la tela antes de tocar directamente la piel descubierta de su pecho y torso, mordiéndose el labio inferior —. Te ves bien...
Al alzar la mirada desde su pecho se encontró con ese par de ojos mirándole con profundidad, destellando, una sonrisa linda dibujándose en esos rectos labios. Jay sujetó sus manos con cuidado, acariciando, solo escuchando la pacifica respiración. Se veía tan bonito que no pudo resistir en acercarse más y probar sus labios, yendo lento, sin importarle el hecho de que estaban del todo solos y que Sunoo seguía al teléfono esperando a que Jimin contestara la llamada; no pasó hasta el segundo intento y en el cuarto pitido, escuchándose un poco enojado al preguntar por qué carajos Jay había ignorado sus mensajes.