Unos días despues...
"Han sido unas semanas muy malas, pero... Dutch, como de costumbre, está haciendo planes y, como de costumbre, esos planes implican atracos y sueños"-escribió Arthur en su cuaderno.
La tormenta había desaparecido, y el buen tiempo alegraba a la banda de Van der Linde. John Marston, se encontraba recuperándose tumbado en una tabla de madera, al lado suyo, el reverendo Swanson se encontraba sentado.
-Creí que le estaba dando la extremaunción, y ahora veo que lo está iniciando en su otra pasión-dijo Arthur entrando en la cabaña.
-Le ruego que me muestre un poco de respeto, señor Morgan-le contestó Swanson levantandose de su silla.
-Por supuesto, reverendo-le dijo con sarcasmo mientras el reverendo salía de la cabaña-¿Aún sigues entre nosotros?-le preguntó a John acercándose a su camilla.
-Estoy en deuda contigo, Arthur.
John Marston era, junto a Arthur, el más confiado para Dutch Van der Linde. Y también de los primeros en unirse a la banda, cuando solo estaban Dutch, Hosea y Arthur. Arthur le quería mucho, pero más de una vez John dejó a la banda plantada cuando estos le necesitaban. Era como un segundo hijo para Dutch, y Dutch era como un padre para él. Tiene un hijo verdadero, Jack, fruto del amor con la joven Abigail.
-Ya arreglaremos las cuentas-mientras se sentaba en la silla-Pero por ahora, descansa.
-Arthur-le llamó Dutch entrando en la cabaña-Vamos a perder el tren.
-¿Quieres que vaya?-preguntó John Marston intentado moverse.
-Por supuesto, pero... Mira cómo estás-le respondió el líder.
-Siempre he sido así de feo, Dutch, No es más que un rasguño-dijo levantándose de la tabla.
-Descansa, hijo-le contestó Arthur empujándolo para que se tumbara.
En ese momento, Abigail entró en la cabaña diciendo que su hijo lo quería ver. Jack, asustado, se acercó a su padre.
-Bueno, ya me ha visto. O lo que queda de mí. ¿Y tú?
-Supongo que esperaba ver un cadáver-dijo Abigail enfadada.
-Tú espera... y tendrás cadáveres de sobra-le contestó John sonriendo.
-Eres un hombre podrido, John Marston.
-Es un impresentable, Abigail. Todos lo sabemos-entró Dutch en la conversación.
Dutch y Arthur salieron de la cabaña y reunieron a los miembros de la banda para organizar el asalto al tres. A Arthur no le gustaba la idea, pero siempre quiso seguir las ideas de Dutch. En situaciones así, Arthur esperaba a Hosea para convencer a Dutch de no hacer cosas sin pensar.
-Bill, adelántate y coloca la carga en el depósito de agua de aquí, justo antes del túnel-ordenó Dutch.
-Claro, sin problema. ¿Por qué vamos a hacer esto? Está escampando, Dutch. Podríamos irnos. Creí que ibamos a ocultarnos un tiempo-protestó Hosea mientras los veía montar en los caballos.
-¿Qué quieres de mí, Hosea?
-Lo único que quiero es que no muera más gente, Dutch.
-Estamos vivos, Hosea. Estamos vivos... Mírame. Estamos vivos, incluso tú-le contestó-Pero necesitamos dinero, todo lo que necesitamos está en Blackwater. ¿Te apetece volver allí?
-No... Mira, Dutch, no intento desacreditarte. Es solo que... que quería seguir con el plan, que era ocultarnos un tiempo y luego volver al oeste. Ahora, de repente, estamos asaltando un tren.
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Red Dead Redemption II
AdventureAmérica, 1899. El ocaso del Salvaje Oeste ha comenzado y las fuerzas de la ley dan caza a las últimas bandas de forajidos. La banda de Van der Linde, tras un desastroso atraco fallido en la ciudad de Blackwater, se ve obligado a huir. Deberán atraca...