ABUSO DE CONCIENCIA (*)

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Esta casa en que vivo se asemeja en todo a la mía: disposición de las habitaciones, olor del vestíbulo, muebles, luz oblicua por la mañana, atenuada a mediodía, solapada por la tarde; todo es igual, incluso los senderos y los árboles del jardín, y esa vieja puerta semiderruida y los adoquines del patio.
   También las horas y los minutos del tiempo que pasa son semejantes a las horas y los minutos de mi vida. En el momento en que giran a mi alrededor, me digo: "Parecen de veras. ¡Cómo se asemejan a las verdaderas horas que vivo  en este momento!" .
   Por mi parte, si bien he suprimido en mi casa cualquier superficie de reflexión, cuando a pesar de todo el vidrio inevitable de una ventana se empeña en devolverme mi reflejo, veo en él a alguien que se me parece. ¡Sí,  que se me parece mucho, lo reconozco!
   ¡Pero no se vaya a pretender que soy yo! ¡Vamos! Todo es falso aquí. Cuando me hayan devuelto a mi casa y mi vida, entonces encontraré mi verdadero rostro.
                          
                                                   (*) Este cuento brevísimo figura aquí porque J. Cortázar lo tradujo y lo incluyó en Rayuela.

JEAN TARDIEU

2 VECES BUENO 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora