Seducido por aquel ilusionista mitad hombre, mitad pingüino -con ojos en ascuas y frac de corte chapucero- el público se regocijó al ver a su ayudante trepar por una cuerda invisible que llegaba hasta la bóveda del teatro.
Escéptico ante tamaña alucinación colectiva, saqué del bolsillo mi cámara fotográfica y al promediar la escalada oprimí el disparador. Recién a medianoche ofició el revelado: la cuerda no existía, el sirviente tampoco.
Carlos Begue
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2 VECES BUENO 2
RandomESTE LIBRO REÚNE CASI OCHENTA AUTORES DE TODA LATINOAMÉRICA . LA PRESENTE SELECCIÓN hablan de sus cosas y que le de- SE LIMITAN A MICRO CUENTOS LATINOAMERICANOS CON UNA SOLA EXCEPCIÓN: ABUSO DE muestran que en ellos existen, CONCIENCIA, DE JEAN T...
