Durante el desfile, precedido de elefantes y timbaleros, un apuesto y fornido muchachón dijo a su acompañante, una bella rubia con senos desmesurados:
-¡Te adoro... pero te advierto que no soy hombre!
-No importa -contestó la muchachada con una sonrisa-. Yo sí lo soy.
Ambos se quitaron los trajes y las máscaras, y se unieron en un apasionado beso. Luego, agarrados de la mano, se perdieron entre el bullicio del carnaval. La calle quedó desierta, y entonces los disfraces que los enamorados habían tirado, cobraron vida. El disfraz de hombre abrazó tiernamente el disfraz de mujer, y ambos sollozando, maltrechos, pisoteados, se prometieron solemnemente no dejarse alquilar jamás.
Alfredo Cardona Peña
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2 VECES BUENO 2
RandomESTE LIBRO REÚNE CASI OCHENTA AUTORES DE TODA LATINOAMÉRICA . LA PRESENTE SELECCIÓN hablan de sus cosas y que le de- SE LIMITAN A MICRO CUENTOS LATINOAMERICANOS CON UNA SOLA EXCEPCIÓN: ABUSO DE muestran que en ellos existen, CONCIENCIA, DE JEAN T...
