14

36 30 0
                                    

Leila:

Un tono.

Dos tonos.

La tercera fue la vencida...

-Hola?...¿Leila?-dijo una voz femenina.

-hola,mamá-dije exhalando.

-hola hija,¿paso algo?-dijo levantando la voz con un tono de preocupación.

-no,no...,no paso nada,solo quería saber como estaban-exclamé.

-oh,estamos bien-dijo sin más.

-amm,okey-dije un poco incómoda,nunca los llamé,era muy incómodo el silencio que se creaba entre una conversación.

Derrepente desde el otro lado del celular escuche un grito,se escuchaba lejos,pero de igual forma me preocupe por mi familia.

-mama!?,¿¡están bien!?-dije muy preocupada.

-e?,oh,si hija estamos perfectamente bien-dijo.

-¿y ese grito que fue?-dije sin creerme lo de "estamos perfectamente bien".

-emm,a...nada solo tu padre,que está viendo tele-explicó mi madre-perdon hija,tengo que cortar,tu padre tuvo un inconveniente.

-okey,no pasa nada-dije.

Y corto,sin siquiera un "chau hija,te amamos",o solo un "chau".

Deje mi celular donde estaba anteriormente y mire donde se encontraba Mark,por su parte seguía en la cama tapado hasta la cabeza.

-Mark-dije mirando hacia donde estaba acostado.

-mmm-emitió.

Había veces que Mark irritaba,esta era una de esas.

-algo les pasó a mis padres-dije mientras le sacaba las mantas.

-aja-dijo mientras volvía a taparse.

-MARK!-dije ya sin paciencia-¿puedes preocuparte un poco por los demás?.

-no-solo dijo.

-¿no?,¿no?-dije ya sin paciencia-mis padres pueden ser asesinados y tú estas tirado en la cama sin ayudarme a encontrarlos-dije muy enojada-son tus tíos Mark!...mis padres.

-¿y?...,ellos nunca se preocuparon por ti,siempre te dejaron sola,ni siquiera sabes donde trabajan-dijo mirándome a los ojos-aparte,por mi que se mueran todos,los únicos que me importan son los animalitos-dijo- cositas hermosas,adorables,inocentes...-dijo haciendo cara como el las llamaba,"cute".

-Mark,por favor ayúdame,necesito saber donde están mis padres,hay un asesino suelto y nadie lo sabe excepto nosotros-dije moviendo las manos desesperadamente.

Exhaló aire y dijo:

-okey,okey-me extendió una de sus manos-dame tu celular.

-¿que?,¿para que?-dije llevando el celular hacia mi pecho.

-para buscar la ubicación,Leila-dijo moviendo la mano en un intento de decir "dame de una maldita vez el celular".

Le di mi celular no muy confiada.

Cuando yo tenía 12 me habían regalado un celular y como Mark no tenía,me hizo una broma que termino súper mal,agarró mi celular y empezó a jugar con el cerca de una fuente.

Y se calló.

Mi primer y último celular en ese tiempo,murió.

-tienes suerte-dijo Mark.

-¿porque?-dije confundida.

-porque este galán inteligente estudió tecnología. Y de suerte termine el año completo-puso su mano en el pecho como si estuviera indignado con el mismo- y yo que iba a dejar el curso.

PaimonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora