Ese sí que era un buen nombre tal como lo pensaba Bulkhead, parece que por ahora los Autobots estarían en paz y gracias al pequeño sparkling Blackcore, que por su gran presencia encantadora hizo que Ratchet les contara a todos que también es necesario alimentarlo con la comida correcta, ellos sabían cuál era la gastronomía de un cybertoriano, pero Ratchet se refería a algo compatible a los sistemas de Blackcore, por ello intentó varios experimentos con el energon hasta por fin crear uno muy especial, aunque primero tuvo que dar más modificaciones, para evitar fallos en el cuerpo más pequeño, es así que prefirió distinguirlo del normal con el "Energon puro".
La preferencia de Ratchet les fascinó a todos que podrían llamarlo así las veces que deseaban, no se ha oido hablar sobre aquel alimento, o más bien aquel tipo de energon proveniente del energon normal, además pudo haber grandes probabilidades de que sí existió pero lamentablemente desapareció sin dejar rastro alguno, y gracias a Ratchet lograron conocerlo mejor o por primera vez. Aquel médico decidió encargarse del energon puro por si las cosas empeoraban, era él quien lo creó, aquel que lo aportó a su raza y a las futuras vidas.
Aunque sea algo adorable que Blackcore llegar a al equipo Autobot, era mucha preocupación para Optimus, no sabía cómo mantenerlo como su propio sparkling, entiende que él mismo se trataba de su creador, no podía abandonarlo, se encariñó con él en pocos segundos que intentó averiguar cómo es que funcionaban las cosas, se basó más en la vida humana, aquellos amigos orgánicos que los ayudaron podrían tener las respuestas a sus preocupaciones, pidió a Arcee y a Bumblebee que le enseñaran a mantener un bebé como en el mundo humano, ya que eran casi lo mismo.
—Supongo que no será duro cuidar a Blackcore, estaremos en paz— Dijo Wheeljack mirando el coliseo —Aunque sí para Optimus
—Es como un milagro, un milagro cybertoriano que solo pocos pudieron ver, y hasta el último Prime— Respondió Arcee con Blackcore jugueteando con sus manitas
—Esto va a ser un poco complicado de ahora en adelante, ya escuchaste a Ratchet, los sparklings necesitan mucho cariño, y el pequeño tendrá el de todos
—El más importante es el de su propio creador, en este caso Blackcore requerirá más de Optimus que nosotros
Sin duda, Bumblebee llegó muy feliz a ver a su "hermano" menor, viendo esas pequeñas estructuras ya se empezó a imaginar ser así y recibir mucho pero mucho amor por parte de Prime. Siendo un cybertoriano adorable podría afectar el doble de emoción si tuviera el cuerpo de Blackcore. Además, hubo ocaciones en las que éste se comportó como el hijo, de hecho, casi siempre lo hace, se le quedó tanto la costumbre recordando la vez en la que Raff le apostó portarse como un bebé para ver la reacción de Optimus y el equipo, fue confusa para ellos, pero no para Miko, ella estaba demasiado embobada con ello, que saltaba de un lado para el otro mientras tenía las manos en las mejillas.
Era un desición difícil de si seguir llevándose el peluche consigo mismo o ya devolverlo a Arcee, pues ya era el momento en el que debería de centrarse en el Optimus real, pero el peluche tenía sus propios encantos que le encantaría que lo abrazara como los humanos,, y hablando de sorpresas, recordó una que quería mostrársela a Optimus, lo miraba también como su ídolo, pero prefirió más como un creador, o algo más si lo quería, ya no se decidía. Primero lo llamó de lo más feliz posible esperando una buena respuesta que hasta saltaría a lo loco.
—¿Ahora qué? ¿Quieres jugar?— Le preguntó y Bumblebee negó, que por sorpresa se lo llevó del brazo hasta otra parte de Cybertron no muy lejos. Le celebró señalando una hermosa escultura hecha con algo de energon y otros tipos de materiales
—¿Con que esta era tu sorpresa?— Se quedó perplejo —no tengo palabras para ello— Agradeció con un pequeño abrazo
No todo iba bien en La Némesis, a Starscream se le castigó con NO salir del cuarto en el que estaba Optimus al ser secuestrado, no le especificaron por cuánto tiempo se quedaría, no podía hacer nada ni mucho menos pedirle ayusa a alguien. Aunque le suene algo imposible, cada 3 mini ciclos los Decepticos lo visitaban cuando Megatron no estaba cerca. Le contaban varias cosas, planes por si la maldad del líder se esfumaba por completo o hasta cómo celebrarían su libertad de ya no ser lastimados. Starscream se sentía bien con ello, su dolor emocional desaparecía con cada palabra de sus compañeros, entendía perfectamente que su apoyo estaba todavía a su alcance.
