Un nuevo ciclo a comenzado tanto para los Autobots como para los Decepticons, y lo mejor era que Blackcore como el integrante más pequeño de los Autobots, les daba la buena suerte, no se sabe cómo, pero la da, Optimus por fin se sentía como nuevo después de despertar a lado de su sparkling, éste reía al ver el rostro de su creador, que hasta una de sus manitas tocó parte del rostro. Sonrió de tranquilidad mientras se levantaba para intentar abrir bien sus ópticos, pero sus sistemas no estaban del todo recuperados después de todo.
—Es un buen ciclo para comenzar— le dijo mientras lo cargaba —¿Tú también estás feliz?
—Optimus— lo llamó Wheeljack — ¿Cómo amaneció Blackcore? Porque con hambre se ve que sí
—Amanecemos con hambre, pero este pequeño lo necesita más
Los demás se encontraban en el coliseo esperando a su líder y el hermoso regalo de Primus, estaban de acuerdo en empezar los ciclos ahí, un lugar especial y perfecto para los planes, en especial para la educación de Blackcore, durante algunos ciclos Bumblebee y Arcee jugaban con él cuando estaba aburrido, Bulkhead y Wheeljack le hacían algunas figuritas y Ratchet le enseñaba cómo trabajaba. Era tan divertido que por fin hubiese llegado alguien a iluminarles el ciclo, de tanto estar con la misma expresión de frustración les hartó demasiado, pero era imposible mostrarse así ante el encanto de Blackcore
En cambio de demostrarle la vida de un cybertroriano, Smokescreen le enseñaba trucos, como Blackcore tenía la felicidad y los recursos suficientes no tenían porqué preocuparse, en sí era una gran responsabilidad a cuidar, un error fatal y se acaba el juego, esas eran las reglas que necesitaban mantener en grandes circunstancias. Es el más descontrolado según la perspectiva de Ultra Magnus, que siendo el segundo líder para el equipo quizo encargarse de la seguridad de todos.
Seguridad no era el término del que se encargaban los Decepticons, estaban el triple de confundidos que Megatron y sus maneras de demostrar maldad, jamás habían visto a sus rivales tan cansados como nunca sabiendo que no le sucede a un ser de Cybertron. Pero no podía decir nada, eran fenómenos de la vida, pronto se olvidarían de los sucesos y todo volvería a la normalidad, si no fuera por el regreso de la personalidad psicópata de Megatron.
—Los Autobots son más extraños como yo los conocía, manipularon energon, dicen cosas extrañas y hasta los veo que no pueden recargar bien— la confusión y las primeras palabras de Starscream fueron la iniciativa perfecta
—Sí que son raros, ¿Será por Optimus?— Se preguntó Airachnid sentada en una telaraña que ella misma había hecho
—¿Otra vez con el chisme?— Habló Megatron entrando
—¡Lord Megatron! Qué inesperada sorpresa— le dijo Steve algo nervioso de que pudo haberlos escuchado —decíamos que los Autobots se comportan muy raro ahora
—¿Raro? Esto se escucha interesante, continúa
—Soundwave nos mostró que siempre se reunen en el coliseo de Cybertron y hacen cosas raras, cuando queremos saber qué estaba pasando ellos bloquean la situación, no había nada que podíamos hacer para por fin saberlo...
—Muéstrenmelo, lo analizaremos juntos
Los lloriqueos aparecieron de nuevo y ya nadie los soportaba, el truco de Ratchet ya no estaba funcionando mucho y las figuras tampoco; Bumblebee trató de arreglar la situación con el peluche, pero Blackcore estaba apunto de romperlo y no quería eso, Optimus lo cargaba y lo arrullaba. Al principio el pequeño parecía estar calmándose, no hasta que un momento después empezó a gritar desesperadamente irritando los receptores de audio de los autobots, y bueno, quien llegó a salvar el día sería Wheeljack con una linda sorpresa.
