Ciclo 1 del viaje
Sus sistemas no logran soportarlo más mientras seguía caminando por el congelado suelo, se cubrió el pecho con tal de generar algo de calor y seguir avanzando. Cerró sus ópticos evitando que éstos sean afectados por el invisible veneno que el aire llevaba a fuerzas, ya casi no podía ni agacharse a descansar o tomar un "respiro" para seguir con su reto y estar en paz por lo menos. Continuó avanzando lentamente, pues los vientos soplaron más fuerte de lo normal y eso que era natural en el lugar extraño. Para echar un vistazo, Megatron se dio cuenta que faltaba la mitad de camino para salir del frío sufrimiento que ya lo estaba congelando, aún así no se rendiría y empezó a dar largos pasos a pesar de que tal vez no llegaría a tiempo por la cura recorriendo el primer obstáculo.
Ni siquiera trajo compañia consigo mismo, ni mucho menos a un Autobot ya sea Ratchet u Optimus. De todos modos no se resistirían a aguantar a las bajas temperaturas. A veces mientras caminaba pudo sentir el aire empujarlo a un lado y luego del otro así forzándolo a morir paralizado y con la chispa congelada, en esos momentos ya se estaba arrepintiendo de sus actos malvados, su consciencia de villano empezó a esfumarse por completo una vez que una tormenta lo empujó haciéndole retroceder unos pasos; ahora entendía el dolor de Optimus, lo sentía con cada metal que se le congelaba, dandole a entender qué se sentía sufrir por egoísmo.
Mientras tanto en Cybertron, tanto Autobots como Decepticons, estaban demasiado preocupados y aterrados por la muerte lenta de Blackcore y el poco tiempo que tendría Megatron para hallar la cura, pero quien estaba más asustado es Optimus, quien con toda su chispa no quería perder a Blackcore por culpa de Unicron. Además, ¿Por qué lo hace? ¿Qué propósito tiene esta muerte?
—¡Se está empezando a oxidar!— grita Knockout el doble de aterrado
Los demás se mostraron muy preocupados por su muerte mientras las tormentas expandían su furia y evitaban que algunas palabras fueran escuchadas por sus destinatarios. Blackcore gritaba asustado mientras se sacudía para buscar algo de calor entre la cunita. Ratchet se cuestionaba del plan mientras Breakdown respondía a gritos sujetándose de donde podía, cuando mencionó el nombre del planeta Kron, le llegó la sorpresa a Knockout para responderle:
—Es el planeta del que nadie sobrevive, ni siquiera un cybertoriano
Grave error de mencionar que hasta los cybertorianos mueren ahí, una respuesta que intrigó mas a Optimus junto con Bumblebee a su lado abranzando su peluche liberado queriendo llorar.
Megatron seguía y seguía dando pasos más alargados, estando casi cerca, el frío fue aumentando conforme va pasando el tiempo. Ya se estaba empezando a rendirse mientras evitaba congelarse, deseó morir ahí aunque una parte de él decía que no, se supone que tiene un propósito a cumplir y nunca lo traicionaría si es que se trata de algo muy grave, además, también estaba asustado de ambas muertes. Abriendo un óptico, se dio cuenta de que por fin había llegado al final de la tormenta helada, así que suspiró de alegría y se dejó caer arrodillado para celebrar.
De por sí temblaba un poco, pero al menos salió del primer reto del ciclo y para seguir tuvo que empezar a buscar refugio en las montañas poco cálidas por lo mientras, así podrá seguir con lo demás hasta llegar a su destino. El cielo azulado y el ambiente neutral hicieron que Megatron se sentara a descansar en las cavernas más cercanas, ahí logró conseguir calor y al menos algo de reflexión sobre lo que ha pasado últimamente gracias a sus ideas malignas. Miraba el pequeño leoncito de Blackcore y sonreía al pensar en él, pero por otra parte se sintió deprimido por las consecuencias a descubrir.
—Pequeño— dijo —Tu creador está en camino a tu cura, así podremos volver a vernos y ser felices como antes, lo prometo
Ya se empezó a alegrar con sólo juguetear con la figurita de telas, siguió así hasta empezar a crear historias con sólo ver el interior de la caverna y los mínimos detalles que tenía. Se logró motivar con cada palabra que decía, pensar en Optimus y sus Decepticons, saber que pronto aceptarían su disculpa de creador a creador y volver a ser lo que antes era gracias a los elementos del amor. Finalmente había recuperado fuerzas suficientes para seguir su camino, así que partió de nuevo a lo que sería el siguiente reto: Los pantanos de radiación. Parecía verlo fácil, pero darse cuenta de que los espacios son demasiado anchos para pasar se les haría más complicado, y si logra tocar alguna, podría morir a pesar de ser anticorrosivo sabiendo que no se trata de la plaga del óxido.
«¡Maldición, no puedo usar mis armas!» pensó Megatron al saber que sus cañones no se activaron, al igual que no traía equipada la espada como para poder cortar esas lianas venenosas, se tendrá que arriesgar si quería llegar al otro lado, así que se puso manos a la obra y saltó en los lirios puros que encontró cerca de su posición con cuidado de no caer en los lagos radioactivos. Su concepto lo supo cuando realizó un viaje a otro planeta antes de la catástrofe que se estaba viviendo en Cybetron, le había costado trabajo buscar medidas para sobrevivir en aquellos lagos mientras trataba de cumplir su misión.
Ahora Unicron estaba haciendo sufrir a los dos bandos teniendo a Blackcore en sus brazos mientras lo alimentaba con una especie de energon sombrío. Mirando ese cubo, Optimus quería gritar para acabar con esa tortura, pero al parecer las pesadas ondas emitidas hicieron que ni los pudiera escuchar aún encargándose de ese pequeño cuerpo, con la tortura suficiente que manifestaba, Unicron amaba verlos con esas caras de terror y sus halagos de detenerse cuando ya el cubo de energon oscuro ya casi se acababa hasta llegar a una pequeña gota, la única para envenenarlo.
Optimus pidió piedad mientras hacía lo posible para liberarse hasta que Unicron lo mira y emite más ondas intentando romper los receptores de audio. Con algo de ira se dio a seguir torturándolos con hacer el planeta temblar violentamente aún teniedo a Blackcore en brazos para cubrirlo del peligro. Reía en silencio mientras hacía los vientos más fríos posibles con el propósito de congelarlos a todos mientras le perdonaba la vida a parte de los Decepticons.
—Con esos ruidos harás que se despierte, pero debe descansar lo mejor posible
Sonrió por un momento al ver el cuerpo de Blackcore convertirse en casi chatarra oxidada con esas grietas en su pechito y brazitos, no se olvidaba que también aparecían en la carita logrando casi apagar sus pequeños ópticos bicolor. Siendo el dios del caos no le importaba si moría o no, pero de todos modos esperaba a Megatron y la respuesta a su promesa confiando en él y su procesador de esa tortura, no sabía el porqué esa piedad que le había pedido al conceberla con el viaje a Kron, y sentía un poco de lástima al querer a matar a su bebé. Fue uno de los mejores sirvientes que tuvo, al momento en el que finalmente se dio cuenta de sus acciones con Blackcore, tanto así para ponerlo a prueba.
Ciclo 2 del viaje
Sí que le había costado más trabajo pasar esos pantanos y los ríos de mercurio echado a perder. Pero todo sea por Blackcore aún si sale herido, además, con esos retos llevados a cabo logró al menos aprender algunas técnicas de supervivencia en la crueldad de Kron sabiendo que nunca había escuchado hablar de aquel planeta que estaba recorriendo ahora mismo.
¿Qué más le espera ahora?. Estando demasiado tiempo en el desierto, logró crearse una capucha con las telas extrañas que encontró en las rocas, parecían verse normales a simple vista, y eso le ayudó a refugiarse de las altas temperaturas pero no de las arenas movedizas que poco a poco estaba pisando sin darse cuenta. Tenía su vista al frente y se preparaba por cualquier amenaza que tarde o temprano le aparecerá.
—Me recuerda a mis momentos en la tierra, ¡Pero qué tiempos!
