⸻003: Otro cazador

361 55 11
                                        

𓇚

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

𓇚

ARES Y ATENEA HABÍAN DESAPARECIDO y ella no podía estar más que aburrida, recorriendo cada rincón de aquella casa que había alquilado de forma momentánea. Calculando que para el amanecer ellos ya estarían rumbo al aeropuerto para volver a su país natal.

No tenían ningún motivo para quedarse.

Alaric estaba muerto, se enteró de la manera más estúpida posible. Los Salvatore no eran tan disimulados cuando se trataba de sus discusiones.

¿Cuántas personas más tienen que morir para que dejes de ser un egoísta, Damon? —le había gritado Stefan a su hermano apenas lo tuvo cara a cara—. ¡No te importa nadie! ¡Nadie! Ni siquiera la muerte de Alaric logró afectarte lo suficiente para que cambies.

Alaric fue un buen amigo, pero ella no podía hacer milagros como traerlo a la vida. Donde sea que esté, supone que es un lugar mejor que Mystic Falls. Tenía su dinero, no había venido para nada al final de todo. No importaba más. En su mundo no había tiempo para llorar por los difuntos, pues cada maldito segundo en algún lugar del mundo alguien pasaba a la otra vida y era inevitable.

Las calles eran bastante silenciosas, tensa y con un aire melancólico. Supuso que era debido a las múltiples muertas que ocurrieron aquella mañana, donde se enteró que todo el consejo del pueblo había perdido la vida de forma trágica en un incendio que algunos suponían fue provocado y otros accidental.

No conocía tanto el pueblo, no lo conocía en absoluto de hecho. Pero, no porque se irían a la mañana ella se quedaría con las ganas de conocer Mystic Falls por muy insignificante que pareciera. Los mellizos habían decidido salir sin siquiera avisar donde, no tenía porque quedarse a aburrirse en la casa.

Aparcó su camioneta en un lugar libre del estacionamiento frente a un restaurante con nombre "Mystic grill" super originales. Cuando empujó las puertas el sonido de la música resonando en los parlantes, las charlas amigables de las personas en varias mesas y los cubiertos chocando entre ellos fue un total barullo para la cazadora.

Su presencia fue notada por varios de los pobladores, supuso que era porque era un pueblo tan pequeño que todos se conocían entre ellos. Y apenas alguien nuevo aparece, se dan cuenta casi de inmediato.

El sonriente bartender no tardó mucho en preguntarle lo que le gustaría ordenar apenas tomó asiento. Artemisa fue rápida con su respuesta, un whisky siempre era bien recibido.

—Creí que ya no estarías en el pueblo —y ahí estaba la última voz que deseaba escuchar—. Al parecer te gustó Mystic Falls, cazadora.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Aug 25, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

𝐎𝐏𝐏𝐎𝐒𝐈𝐓𝐄𝐒 | 𝐃𝐚𝐦𝐨𝐧 𝐒𝐚𝐥𝐯𝐚𝐭𝐨𝐫𝐞 Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora