He formado una rutina en toda la semana que he estado aquí. Y sinceramente eso me asusta.
Soy de las personas que esperan cada día con los ojos vendados, es decir, que soy de las que creo que cada día es un misterio. Me levantaba a la hora que mi cuerpo pedía; ya sea temprano o tarde, desayunaba en diferentes lugares (algunas veces hasta iba a otro países solo por un desayuno), iba donde se me antojaba y descubría nuevas cosas cada segundo. Comía lo que quería, bebía lo que quería, cantaba lo que quería, corría si quería, caminaba como quería, hablaba como quería, me vestía como quería, estaba con quien quería, fumaba cuando quería, Erra libre a mi manera.
Ahora...
Me levanto a la misma hora; me baño en el mismo lugar, me coloco la misma ropa, a veces desayunaba cosas diferentes pero siempre había un jugo de naranja y una tostada cubierta de mermelada, eso para mi era desayunar siempre lo mismo. Me iba al instituto a la misma hora, veía a las mismas personas todos los días.
Mi vida se había convertido en una rutina y ese era uno de mis mayores miedos. Desperdiciar la vida.
Lo único que cambiaba era mis almuerzos en el instituto, los todopoderosos se encargaban de hacerlo interesante. Al parecer nadie de la tercera categoría se les había enfrentado como nosotros lo hacemos, ellos vienen en plan: "somos los putos amos besen nuestros pies" y nosotros nos encargamos de que besen los nuestros.
Después de la rutina volvía, me despedía de mis amigos y también de mis dos nuevas amigas, volvía a la mansión, jugaba o simplemente saludaba a Jasón y después me cambiaba de ropa para cenar. Iba a dormir y al día siguiente volvía a lo mismo.
-Entonces el muy descarado me pasó su numero de teléfono debajo de mi café._ dijo una indignada Lucy mientras íbamos a clase de informática.
La conexión que tengo con mis mejores amigos la tuve con Sam y Lucy. La rubia desde el principio fue abierta y nos trato con total confianza. Lucy en cambio era más reservada, pero con el paso de los días agarró la confianza necesaria. Me entere de muchas cosas, era una apasionada por el arte y quería un amor a la antigua.
-¿Quién se cree ese desgraciado para intentar coquetear con mi niña?_ comente con enojo ganándome una sonrisa de su parte.
-No soy una niña, Roberts.
Otro nuevo acontecimiento, ya me acostumbré a ese apellido.
-Eres mi niña, Vives. Nadie se atreve a coquetearte frente a mi._ llegamos al aula y nos sentamos juntas frente a las laptops modernas.
En mitad de la clase al inteligente del niño bonito se le ocurrió empezar a molestar.
-¿Serás capaz de manejar estas cosas, Roberts?_ preguntó con una sonrisa burlona logrando que sus amigos rieran.
-Si logras manejarlo tú que tienes el cerebro del tamaño de una nuez... ¿Por que yo no?_ le guiñe triunfante chocando manos con Lucy.
En mitad de la clase, el maestro se fue a contestar una llamada y Beck no perdió tiempo para venir a mi lado y arrojar mi cuaderno de notas al basurero.
Le sonreí a Lucy y ella captó mis intenciones. Cuando Beck se levantó satisfecho, Lucy hizo lo mismo y eso provocó que ambos chocaran.
-¡Ten más cuidado tercera!_ exclamó asqueado y yo aproveche su interacción para ir hasta su laptops y entrar en una página.
Cuando todos se hubo calmado, el maestro volvió a entrar y lo primero que se escuchó fueron gemidos y maldiciones en Alemán desde la computadora de Beck quien intentaba por todos los medios posibles quitar la página porno que yo había colocado.
El maestro se dirigió hasta él y cuando estuvo lo suficiente cerca, se bajo el puente de las gafas. Los gemidos aún eran fuertes.
Yo fui la primera en soltar una carcajada y después contagie al resto de la clase.
-Al perecer alguien necesita urgente de un buen polvo._ dije en voz alta aumentando las risas.
Después de eso Beck fue enviado a la oficina de la directora.
*
-¿Es enserio lo que hiciste?_ fue lo primero que dijo Trina en cuando me vio
-El idiota se lo busco._ me encogí de hombros y ella alzó su mano totalmente orgullosa para que chocara cinco.
-Nuestra nueva heroína._ Sam se colgó en mi cuello.
-Pues esta heroína debe ir a su casillero._ las tres juntas (Daniel y André estaban saliendo en este momento de su salón) me acompañaron hasta mi casillero el cual estaba abierto y con todos mis libros desparramados.
-Ese tipejo se ganó una muerte segura._ susurró An al ver mi rostro rojo de ira.
-¿Aún tienes tu pintura en spray, Danny?_ pregunté girándome hacia el.
-Jamás salgo sin ella._ susurro con voz macabra entregándome la lata de spray color rosa.
-Haremos una redecoración.
Ninguno de nosotros fue a la hora del almuerzo, todos se quedaron ayudándome con mi venganza
No tardaos tanto como pensé, y para la última clase fue como un espectáculo de risa para el publico pero uno de horror para el idiota.
-Como diría una vieja película... Le confiscaron su tarjeta de hombre._ se burlo Daniel a carcajadas del aterrorizado chico.
Todos los casilleros estaban pintados de un azul oscuro, pero el de Oliver estaba pintado totalmente de rosa. Había unas letras en brillantina que decían Soy un unicornio y cuando lo abrió, un montón de brillo cayó de la parte superior y le cubrió completamente la cabeza.
Por segunda vez en el día casi muero de risa, lastimosamente mi júbilo termino gracias a una persona.
-¿Que has hecho, becada?_ preguntó Jade con asombro al ver el casillero del chico.
-¿Yo?... Simplemente le ahorre unos dólares en redecoración._ me encogí de hombros aún como una amplia sonrisa.
-Estás demente, Roberts. Ahora si cavaste tu tumba._ y con esas palabras se fue hasta el bobo que intentaba quitarse la brillantina.
Nosotros en cambio no dirigimos hasta nuestro salón y nos hicimos en las mismas sillas de antes.
-Que gran venganza le cobraste a Beck, Roberts._ me dijo Lucy chocando manos conmigo.
-El no se llama Beck._ comento Danny recostándose en la silla y sonriéndonos socarronamente. -Se llama Potasio.
-¿Potasio?_ dijimos todos a coro.
-Si ya saben... Un ojo aquí y otro en el espacio.
En menos de nada nuestra carcajadas eran lo único que se escuchaban en ese lugar.
ESTÁS LEYENDO
Problem(jori)(Adaptación)
AdventureVictoria vega. Es una chica de 17 años que tiene todo lo que cualquiera podría pedir en su vida. Sin embargo, ella prefiere la vida loca y eso es una abominación para sus padres y reputación. Esa es la razón por la que deciden enviar a su hija junto...
