*Pa darle más feeling al momento, escuchen la canción desde ahorita si gustan. Joder, como amo las melodías de Final Fantasy.*
Taehyung gatea hacia a Jungkook una vez se ha despertado y admira su rostro embargado en el placer de tener un buen descanso. El mayor suspira cuando recuerda que debe levantarlo para ir con los demás, y también porque tienen otro tema sin zanjar: Bahamut persiguiendo a Jungkook. ¿Qué había descubierto Jungkook?
Se sostuvo en sus rodillas, posando sus manos en el pecho de Jungkook, subiendo a su cuello, acariciando con suavidad y dulzura para traerlo poco a poco a la realidad. Besó su barbilla antes de sus mejillas.
Luego de hablar con Jin, Taehyung sabía una cosa; debía disfrutar de Jungkook ahora.
Así que, se aferró a él posando su rostro en los pectorales del menor, suspirando fuertemente antes de hablar.
"Me gustas mucho, Jungkook" expresa, dejando salir todo el aire. "Y eso no es malo; quererte de esta forma no es malo, porque eres tú... El problema es que yo..."
Sacude la cabeza, separándose de Jungkook para volver a despertarlo cuando encuentra al menor con los ojos abiertos, mirándole de forma linda y, a la vez, triste. Suelta una sonrisa dolorosa y mira el techo.
"También me gustas, Taehyung..." murmura y Taehyung espera pacientemente. "Lo lamento; anoche me comporté como un malcriado y desconsiderado. Estaba enojado por todo, porque siento que nunca he tenido las riendas de mi vida y me he desquitado contigo."
Taehyung abre la boca, viéndolo enderezarse y copiando su acción, quedando frente a frente.
"No es tu culpa."
"Es mi culpa haber actuado así, y ponerte en un dilema" se encoge de hombros. "Ahora me siento mejor, y está bien, lo he aceptado; te adoro muchísimo, pero no perteneces a este planeta. Está bien si te vas, voy a mantenerte como un recuerdo bonito. Solo quiero pedirte algo."
"Jungkookie..."
"¿Puedo al menos tener un beso tuyo?"
Los ojos de Taehyung se cristalizan, asintiendo sin poder decir palabra alguna y de pronto se siente más pequeño que Jungkook. Su nenúfar siente su fragilidad porque las luces cambian de color hacia unas más cálidas, más tenues mientras Taehyung se acerca más a Jungkook y este posa las manos en su cintura. Los dos admiran el rostro del otro por un largo tiempo, queriendo memorizar cada detalle del otro porque ese amor no puede ser, porque los dos se pertenecen, pero no al mismo mundo, a la misma realidad.
Esta vez, Jungkook quiere llorar porque Capricornus de pronto cambia; ahí, en la privacidad que solo su nenúfar puede darles, Taehyung crea imitaciones preciosas de flores, que comienzan a rodearlos junto a mariposas y luciérnagas que revolotean alrededor de ellos. Y aunque las flores son preciosas y emiten luz turquesa que ilumina el rostro de ambos, Jungkook no puede apartar la mirada de Taehyung porque es simplemente lo más precioso que sus ojos podrán ver.
Y agradece vivir para experimentarlo.
Taehyung mantiene sus manos en la nuca de Jungkook y junta sus frentes; los dos miran los labios del otro antes de que sea Kim el que de el primer paso: ladea su rostro y le da una última mirada a los ojos del menor para asegurarse que también lo desea como él. Jungkook no tiene miedo, porque, aunque ese beso vaya a arrancarle el corazón, quiere que Taehyung y solo Taehyung lo tenga.
Sabe que no se ha equivocado en cuanto los labios suaves contrarios se posan sobre los de él y cierra los ojos para solo apreciar esa sensación. Se quedan así un momento antes de que Taehyung lo empuje hacia el pasto artificial, tomando su barbilla con una mano y su cabello con la otra, con las manos de Jungkook en su cintura, sus labios comienzan a danzar sobre los del otro y Jungkook suspira disfrutando de tener ese momento tan bonito con Capricornus; su primer y único amor.
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The way to Heaven - KookTae
RomanceLos seres humanos siempre han sido ambiciosos, buscando la comodidad, el lujo y siempre estar en la cima sin importar a quién deban aplastar y destruir. Luego de una enorme revolución, y un gran descubrimiento científico, la empresa de la familia Ju...
