VII

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A la mañana siguiente la chica iba despertando con un fuerte dolor en su cadera, no creía lo que había pasado hasta que lo vio desnudo a su lado, ella sintió una enorme vergüenza y en su rostro se mostró un rojo carmesí, inmediatamente le dio la espalda y se salió de la cama para vestirse muy sigilosamente.

- A donde vas - dijo agarrándola para llevarla de nuevo a la cama - ¿te arrepentiste? - dijo mirándola fijamente a los ojos -

- Estoy confundida y asustada.

- No tienes porque estarlo yo te cuido, si quieres no lo volvemos a hacer, será cuando tú quieras - dijo apoyando su cabeza en su hombro y a la vez abrazándola -

- Yuka.....si me gustó - dijo correspondiendo -

Eso le dio tranquilidad, pensó que después de eso lo dejaría pero si reacción fue otra, ahora debía concentrarse en protegerla, ya habían pasado un rato y ahora estaban desayunando.

- Kuon ¿porque decidiste venir conmigo?

- Porque te amo y no quiero estar con mí madre y Aikawa.

- ¿Siempre te están vigilando?

- Creo que sí y a veces hackean mí teléfono, recibo mucho acoso de parte de ellos.

- ¿Cómo es la relación entre tú madre y tú?

- Ella no piensa a ninguna otra cosa que no sea de beneficio para ella y en este caso por eso quiere que me casé con Aikawa, no la odio pero siempre me agobia, desde niña - se metió otra cucharada a la boca pero Yuka se rió y ella se sonrojo - oe - dijo con la boca llena, sabía porque se estaba riendo -

- Ya te dejo comer tranquila.

Unos días después Yuka recibió otra llamada de Rika pero está vez no dejo que Kuon se acercara a escuchar la conversación, a ella le parecía muy sospechoso y cuando él salió ella fue a tratar de conversarlo de algo.

- Yuka ¿podría tener mí teléfono de nuevo?, es que me aburro mucho aquí encerrada - dijo relajada -

- No podemos arriesgarnos, este teléfono que tengo aquí solo es para emergencias.

- ¿Y una emergencia es hablar con tu hermano?

- Y dime para qué quieres tú teléfono si lo único que tenías eran redes sociales pero no le mandabas mensajes a nadie.

- Quisiera saber cómo está Rikuya después del incidente me tiene preocupada.

- El está bien solo está algo triste.

Mientras tanto el joven pelinegro estaba tratando de reanudar todo, pero está vez no haría muestras, lo sacaría al mercado y está no le importaba si funcionaba o no.

- Hijo se que estás muy decepcionado pero trata de hacer tu mayor esfuerzo, hay muy pocas probabilidades de que el rayo caiga dos veces - dijo el gran hombre -

- Terminaré de hacer algunas reparaciones y si no funciona no me importa.

- Mira tú te.....- en eso tocan la puerta - debe ser Aohara.

El monje fue a abrir la puerta y tal como lo pensó era su amigo de hacia años.

- Kazuma por fin habéis aceptado mí invitación, gracias por traer a las señoritas ansiaba conocerlas - dijo besando las manos de ambas chicas - pasen adelante.

- Gracias señor Yoshida - dijo la mayor -

- Gracias - entraron -

- Es un honor para mí que estén en mí casa, mis hermanos vendrán en un momento, el cerebrito que está haya es Rikuya y su hermana está tratando de animarlo.

Soy tu DiosaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora