Consecuencias 2

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Nuevamente había sido atrapado con las manos en el libro, dos enormes y brillantes ojos tan profundos como los de un de venado que lo examinaban con atención, esperando respuesta a la pregunta "¿eres real?"... con tranquilidad toco su frente, cuantas veces más tendría que hacerlo.

Ya habían pasado varios años, su adorada autora nuevamente reposaba sobre la mesa de la cocina...ahora se debatía sobre qué hacer, las últimas veces Francisca había sido castigada por estar fuera de su cuarto a altas horas de la noche, y en varias ocasiones dado el malestar corporal que acompaña a las posturas incómodas en las que quedaba la joven castaña, él se había quedado sin historia...¿Qué hacer, qué podía o debía hacer?... rodeaba la mesa mientras veía a la joven suspirar; volteo a mirar el libro en sus garras, lo admiro por un instante y decidido se aproximo a la joven y en unas cuantas maniobras logró acomodar a la joven y el libro que terminó en los brazos de la chica. Con un poco de esfuerzo y cuidado se aproximo a la salida, conocía el recorrido de la cocina a la pieza de la cuentista; sin embargo nunca lo había hecho con la muchacha en brazos...al llegar al piso donde se encontraban las habitaciones, en un movimiento no calculado una de sus plumas movió un florero que por fortuna no se rompió, sin embargo sí hizo el ruido suficiente para que pocos instantes después escuchara voces y pisadas, en lo que él se movía a prisa por el pasillo, estuvo a punto de ser descubierto por uno de los hermanos de la chica, que al parecer iba camino a la cocina, por fortuna había logrado entrar sigilosamente al cuarto de la dueña de su libro favorito.

Una vez habiendo recostado sobre la cama a Francisca; pudo respirar y entrar en una pequeña crisis de vergüenza, si bien se consideraba alguien valiente y atrevido, tocar de esa forma tan indecente a una inconsciente chica, era algo muy impropio de él, aun podía sentir la calidez y suavidad de la señorita; fue sacado de los pensamientos tormentosos por un movimiento sobre la cama. "Lo vale si puedo leer mañana" pensó para sí tomando nuevamente el libro y ubicando en donde había dejado la lectura y se quedó sentado sobre la mesita de noche que se encontraba al lado de la cama de la escritora.

Headcanon FrankeldaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora