Un día normal... ¿Qué es un día normal?, es decir, para muchos los normal es levantarse, salir a trabajar o al colegio, hacer los deberes de la casa, practicar algún deporte, que se yo, mis días normales consisten en ayudar a papá tratando de mantener su oficina acomodada, ir al colegio en bici, pasear un rato por las calles de Madrid en mí bicicleta, visitar a mi hermana en la casa de nuestra mamá y regresar a casa para cenar con papá y hablar de sus próximos viajes o sobre cómo fue mi día. La misma rutina se repetía cada día de la semana y aunque tardé un poco en acostumbrarme a no vivir con mi hermana y mi mamá, todos sabemos que fue la mejor opción, las peleas ya eran costumbre desde que mi mamá se enteró de la infidelidad de mi papá y sobre el embarazo de la amante; yo lo sabía todo, tan solo tenía 13 años, meses de mentiras se convirtieron en años de discusiones. Papá me sacó de mis pensamientos cuando me di cuenta de que me miraba fijamente.
- ¿Perdón?
- Te pregunté sobre tu día Lily, ¿qué decidiste sobre el club de artes?
- Creo que aún no sé, la señorita Brown ha sido clara sobre lo mucho que me cuesta alcanzar las notas altas y que debería mejorar mi postura al cantar -me levanto de la mesa para dejar mi plato en el fregadero-, y sinceramente no quiero cantar si es bajo presiones y regaños.
- Sabes que todo lo que dice es para que mejores, y sería un crédito más para tener becas en las universidades, o qué, ¿ya no quieres ir a Vancouver?
- Papá, es mitad de año, aún tengo un mes o algo así para pensar bien la universidad a la que quiero ir.
- No quiero que te confíes, es más, hagamos una apuesta -sonreí a modo de reto- prueba ir una semana y si no te gusta, dejaré de insistir -hizo una pequeña pausa para beber agua- pero si la semana acaba y te gustó, tendrás que recoger a Dina y Sofía por dos semanas.
- En primera, Dina odia que la recoja de su escuela porque dice que no la dejo respirar, y a Sofía siempre la recogen sus hermanas.
Papá me vio serio así que no tuve más remedio que aceptar la apuesta, no tengo problemas en recoger a mis hermanas, simplemente me es tedioso tener que ponerme en el papel de hermana mayor. Terminando de lavar los trastes sucios le di las buenas noches a mi papá y subí a mi habitación, cerré la puerta y puse música para relajarme, poco a poco las notas de favorite crime comenzaban a sonar, me senté en el piso frente al espejo tan solo contemplando mi cuerpo, mi cabello castaño a la altura de los codos, piel ligeramente pálida, mis ojos cafés obscuro, no soy completamente delgada y mi estatura es regular, jamás me he quejado de eso pero de alguna manera me hace sentir extraña, como si lo que viera frente al espejo no fuera realmente yo. Decido levantarme a leer frente a mi ventana, la música sigue sonando hasta que sin darme cuenta me quedo dormida.
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Me despierto por un ruido muy fuerte que parece provenir del jardín, me levanto un poco adormilada y veo a un chico alto de cabello rubio obscuro podando el césped, jamás lo había visto pero no quise darle mucha importancia, aunque me daba intriga saber quién era. Caminé hacia mi celular y revisé las notificaciones donde veo varias llamadas perdidas de Zion así que decidí llamarle para saber que era tan urgente como para tener 20 llamadas pérdidas. Después del tercer tono ella contesta.
- Hasta que se te ocurre responder, esto es urgente.
- Hola Lily, ¿qué tal amaneciste?, yo muy bien, gracias por preguntar.
- De verdad Lils, escucha, ayer en la noche llegaron unos nuevos vecinos en frente de mi casa, mi madre nos obligó a mi hermano y a mí a darles la bienvenida y el chico que vive ahí es guapísimo, tiene más o menos nuestra edad y se llama Derek, creo que iré de nuevo a pedirle su número.
- Ay por favor Zizi, ¿esa era la urgencia? -puse cara de cansancio- escucha, iré a desayunar algo y luego terminaremos de hablar, ¿sí?, bye.
Corté la llamada y tomé una sudadera que tenía arrumbada en mi escritorio para poder bajar a desayunar, revisé la oficina de papá pero no estaba, bajé las escaleras y fui directo a la cocina a servirme de mi cereal donde pude ver una nota de papá diciendo que tuvo que salir más temprano y que probablemente no lo vería hasta mañana, la verdad ya no es sorpresa que haga eso, siempre tiene viajes de negocios o juntas importantes que duran horas, hubo un tiempo en el que solo lo veía una vez por semana. Mi atención se desvió por el chico que entro por la puerta trasera, apenas me vio solo dijo que mi papá le había dado las llaves de la casa para arreglar el jardín, para cuando terminé mi cereal él ya no estaba en mi casa. No tuve tiempo de preguntar por su nombre.
Subí a mi habitación para tomar un baño y trabajar un rato en las partituras que debo ensayar para el club de artes, sinceramente odio cuando me ponen a tocar música clásica, no es que no me guste, pero me aburre hacer los mismos ejercicios de siempre, a veces solo quisiera tocar canciones de series, películas, cualquier artista o componer mis propias canciones, pero siempre hay algo que me detiene o que me bloquea la mente. Horas más tarde escuché que alguien tocaba el timbre de mi casa, al llegar a la puerta miré por el ojo de la puerta y vi a Zizi con su cabello azabache recogido en un moño, vestía unos pants grises con una sudadera del mismo color con una imagen de la Mona Lisa con lentes de sol, abrí la puerta y ella entró directo a la cocina, creo que nuestra amistad llegó a ese punto en el que podemos cambiarnos en el mismo cuarto sin pena de estar en ropa interior, incluso creo que ya debería tener llaves de mi casa.
Después de haber comido medio litro de helado de vainilla por fin pude preguntarle a Zion porque no me dijo que vendría a mi casa.
- En primer lugar, no vuelvas a cortar mis llamadas maleducada, segundo, la verdadera razón por la que te llamé es porque necesito un favor -dio un bocado al helado y continuó- el baile de invierno es este fin de semana y estoy segura de que no irás con nadie, por lo tanto tienes que ayudarme con la organización.
- En qué afecta mi falta de acompañante para ayudarte.
- En que tienes más tiempo que yo, vamos hazlo por tu mejor amiga, y prometo conseguirte un baile con quien quieras.
Debo admitir que negarse a algo que diga Zizi es casi imposible, ella sabe cómo persuadir a la gente para que todo salga a su favor, ella es de ese tipo de personas que tiene un grupo de amigos muy extenso. Desde que nos conocimos ella me trató diferente a como todos lo hacían, si los demás me decían Yaneth, ella comenzó a decirme Lily; cuando nuestra amistad se hizo más fuerte fue un día en la secundaria que Evelin Thomas le gritó que ella era un asco de persona y yo la defendí, la apoyé y le di una botella de agua. Realmente no sé qué tan bueno sea el dejarme convencer por Zion, pero no hay cosa en el mundo que no haría por ella y sé que también haría lo mismo por mí.
Zion se quedó el resto de la tarde y en la noche hicimos una pijamada aprovechando la ausencia de mi papá, le conté de la apuesta que había hecho con él y ella solo me dijo que era algo patético. Toda persona que me conozca sabe cuánto amo cantar, es mi pasión, pero cuando hago algo más a fuerza que de voluntad se me hace la cosa más difícil del mundo, pero tampoco me gustaría ser la decepción de mi papá, está claro que nadie puede ser el ideal de hijo que un padre podría pedir, pero escuchar la voz de decepción en él simplemente me mata por dentro.
Al tratar de razonar con Zion de porque deberíamos de ver cualquiera otra cosa en lugar de Crepúsculo, escuchamos el timbre sonar, salí de mi habitación lo más rápido que pude pensando que sería papá y que había olvidado sus llaves, pero al abrir la puerta vi a alguien diferente.
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Tal vez, Algún día
Teen FictionUn día normal... ¿Qué es un día normal?, es decir, para muchos los normal es levantarse, salir a trabajar o al colegio, hacer los deberes de la casa, practicar algún deporte, que se yo, mis días normales consisten en ayudar a papá tratando de manten...