O5

257 23 3
                                        

.
.
.

— ¿Entonces supongo que este es el adiós? — lloriqueo la señora Kim que borraba las lágrimas que salían de sus mejillas.

Jinyoung negó y la abrazo, asegurándose que dure. — Claro que no, sería un ingrato si no vengo a frecuentarla. Sabe que la aprecio de corazón. Todo por ayudarnos desde que Siwon murió.

— Oh. Sabes que lo hice por que los amo a ti y a tu bebe, son los niños que nunca tuve. — apretó su mejilla y viéndole con cariño. Luego tomó sus manos y dijo. — Por favor cuida mucho de Hyunjin, no dejes que nadie le haga mal ojo. La gente del emperador puede ser.. Nocivos.

— Sabe que siempre será más importante mi niño que todo el mundo.

Esta se sintió más tranquila. — Bien, ahora vete ya. Esos sujetos con armas te están poniendo mala cara, no les gusta esperar.

— Si lo sé. — les dio una mirada. Incluso no sólo venían ellos, si no una de las encargadas de la línea que llegó a conocer. Seulgi, está le miró sería pero estaba decidida a esperar. Era buena persona, lo sentía. — No quiero hacer esperar a nadie.

— De acuerdo. Suerte con tu nueva vida. — tocó su cabeza. Viendo luego a Hyunjin que jugaba con las vecinas de en frente, ya que le daban obsequios y abrazos por que se marcharía.

— ¡Hyunjin, ven aquí niño! ¡Dale un abrazo a la señora Kim!

Este se alejo corriendo de las mujeres, yendo a la señora Kim que le pesco en un abrazo y le llevaba con su alfa, que también le tenía un regalo y un abrazo de despedida. Mientras Jinyoung le dejaba un momento, le dio su pequeñas cosas de importancia a Seulgi. Esta le miró y dijo. — ¿Es todo? ¿Solo esto?

— Soy pobre señorita Seulgi. Solo me llevo mis cosas de valor. Por que prendas solo tengo dos para el cambio.

— Vaya.. — suspiro con lastima. — ¿Y tu hijo?

— Mi nene tiene solo tres.

Seulgi hizo un puchero y suspiro. Luego para decir. — Bien, no te preocupes. Le diré a su majestad que necesitan nuevas prendas.

— ¿Que-..? No-.. Yo..

— Ninguna concubina de su majestad, el emperador tiene por que llevar dichas prendas que no representen que no son importantes en el palacio ni para él. — declaró. — Todas tienes prendas del mejor costurero del pueblo. De calidad. — sonrió llevando su maleta al carruaje. — Además, si llegas a ser su favorito, puedes obtener mucho más que prendas.

Jinyoung se sonrojo y negó. — No busco eso, solo sobrevivir.

— Ya no hace falta que sobrevivas. Ahora eres del emperador.

Este se sintió desconfiado en sus palabras. Por que sólo podía pensar que sí se cansaba de él, le echaría a la calle y no tendría a dónde ir. Por eso debía tener cuidado y mantenerse al margen como las demás. — Si señorita.

Después de aquel día, el emperador no le dejó ir solo ningún lado. Ni siquiera a recoger sus cosas, por que si, aunque le había dicho que no deseaba vivir en el palacio, este declinó y le obligó incluso diciendo que era por el bien de él, ya que ahora siendo una de sus concubinas, debía permanecer a su lado por su seguridad. Cualquiera podría hacerle daño.

Así que si, se podría decir que al siguiente día estaba mudándose al palacio.

Su pequeño corrió de los brazos del alfa de la señora Kim, despidiéndose alzando su brazo y sacudiéndolo de un lado a otro. Jinyoung después le cargo y le llevo al carruaje donde ya la señorita Seulgi y el chofer le esperaban, vio que Hyunjin se acomodo mejor en sus brazos esperando dormir un poco, incluso el oso de felpa regalado por su padre lo llevaba en sus bracitos, sin soltarlo por nada. La señorita Seulgi le miro con una sonrisa el como su bebe se acurrucaba en su pecho.

Del Emperador ; JJPHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora