Día ¿?? "Incertidumbre"

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Desperté muy confundido en una cabaña vieja en los bordes de lo que parecía ser una urbanización, aunque para ser más preciso era más parecido a un asentamiento human...

No había rastro alguno del doctor Wells, no tenía idea de cuánto tiempo había pasado ni de como había llegado a este lugar, lo que si sabia, era que mi dolor y malestar había desaparecido.

Al parecer estaba muy alejado de la ciudad y del laboratorio en el que me encontraba.

Muy aparte, sentía el frío muy característico del invierno, miraba por la ventana y la nieve cubría gran parte de mi vista.

Tenía miedo de salir y me estaba muriendo de hambre, afuera todo era muy silencioso, lo único que podía hacer era sumergirme en mis pensamientos, los cuales eran en su mayoría muy tortuosos, veía morir a las dos personas que asesiné una y otra vez.

no podía quitarme esa imagen de la cabeza, había terminado con la vida de una joven, me sentía muy culpable y quería escapar de mis propios recuerdos, pero la realidad no era muy diferente, no hallaba tranquilidad en ningún sitio, lo único que sentía era desesperación.

Al ver mis manos solo podía ver la roja sangre de esas pobres personas que sufrieron por mi culpa...

"no te mortifiques, te iban a matar"

"No se merecían eso" "yo... yo no debí hacer eso"

"Lo hecho, hecho está, tu crees que te iban a dejar ir ?"

Aproximadamente pasó una hora hasta que decidí salir a investigar, desde lejos pude observar que la "urbanización" estaba habitada, pero no sabía si eran personas hostiles y peligrosas o si podía refugiarme con ellos.

Al final no decidí hacer nada, ya estaba atardeciendo, para cuando me di cuenta que 4 personas armadas se acercaban a la cabaña, no se me ocurría nada para escapar y el único camino que tenía libre era en la dirección de dónde ellos venían.

Toda la "urbanización" estaba cercada, en ese momento, perdí toda esperanza, ya no sentía necesidad de escapar.

Mi mundo se desvanecía frente a mi, supongo que esto es todo, ya no me queda nada por lo que vivir...

No sé dónde estoy, donde están mis familiares, que pasó con el doctor wells y Rei...

"no ha nada que pueda hacer, no hay nada que pueda hacer, no hay nada que pueda hacer, NO HAY..."

Se repetía ese pensamiento en mi cabeza mientras lloraba en silencio y tranquilamente, sin ningún atisbo de esperanza ni felicidad decidí resignarme y morir...

acepte toda la culpa que sentía por las personas que asesiné y lo juzgué como la única manera de recuperar mi humanidad.

A los pocos minutos ingresaron a la cabaña, y al ver a un triste hombre solitario llorando, se sorprendieron y me apuntaron con sus armas.

lo que pasó después, fue pura meramente inesperado, me hicieron un interrogatorio y un examen para asegurarse de que no esté infectado, al descubrir que estaba sano me llevaron a lo más parecido a un juzgado, podría decirse que era una asamblea para decidir que hacer conmigo.

Al llegar grata fue mi sorpresa, pues me encontré con 3 grandes amigos que yo creía ya fallecidos.

Una de ellos era Lara, una chica que estudió la secundaria conmigo, era brillante, sabia muchas cosas en su tiempo; media un 1.56.vestía una chaqueta grande y blanca y su cabello ensortijado era inconfundible. Ella se encontraba con su hermana menor May. Fue un alivio ver que estaban bien.

También estaba Marco, un amigo del colegio con el que me llevaba muy bien, pero al verlo parecía otra persona, su actitud alegre había desaparecido y solo me miraba con hostilidad y odio...

Él tenía 24 años, media 1.75 de alto, y se encontraba con su característicos pelo oscuro y desaliñado. Su abrigo era granate y sus jeans eran negros. Luego de cruzar miradas puso una cara de disgusto y se alejó.

Y por último estaba Rei, la cual había sido mi vecina, era una chica alegre que siempre me acompañaba a la universidad.

Con ella conversaba de todo y la ayudaba con algunas de sus tareas (no era la más brillante del salón) tenía su cabello castaño bien cuidado y largo, portaba una linda chompa amarilla tejida a mano y unos jeans azules. Hace poco había sido su cumpleaños número 20 y media 1.70.

Ella, al verme lloró; parecía haberle afectado mucho.

"¿quizás estaba muy preocupada?"

Mi tristeza se desvaneció como por arte de magia, me sentí tranquilo, me calmó el poder verlos, no podía contener mi alegría al saber que todos estaban completamente sanos.

En ese momento salte de alegría a abrazarlos, pero solo Rei acepto el abrazo, los demás me esquivaron como en las caricaturas; alejándose y mirándome como un raro, aunque, siempre fueron así.

Ninguno de los 3 me recibió de una forma especial.

"supongo que los han sufrido bastante durante esta coyuntura"

No tuve tiempo suficiente para poder hablarles, uno de los guardias me separó de inmediato y me puso en una casa de observaciones en cuarentena, pues mi juicio iba a ser mañana por la mañana.

Ese día pude dormir un poco más tranquilo ya que me sentía a salvó entre gente conocida y civilizada.

DISTOPÍAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora