Cómo venganza poética de su último encuentro, Verónica se había encargado de hacerle la vida imposible a Lucy y su grupito. Está vez, para la sorpresa de Vero, con ayuda de Camila, quien no paraba de pelearse con la ojiverde e insultarla. No sabía que era lo que tenía tan enojada a Camila, pero lograba que fuera una perra con todo el mundo, le agradaba en cierta forma.
Hoy fue un día especial, era la primera vez que estaba en una clase sin sus amigas, no será un problema ya que todo el mundo parecía querer hablarle. Lo importante era que estaba en la clase junto con Lucy, la castaña también estaba sin sus dos guardaespaldas, era una oportunidad perfecta.
Lucy estaba con su móvil, sonreía a la pantalla, y la incertidumbre de la latina por saber quién era la estaba desquiciando. Fue hasta su mesa y observó la pantalla sobre el hombro de la bajita, estaba charlando con la tal Laura. Hablaban sobre lo emocionante que sería el día de hoy, ¿Qué sucedía tan divertido? El simple hecho de que fuera la ojiverde quien ocasionaba las sonrisas de Lucy la irritaba.
-Vaya, ¿Por qué la sonrisa tonta, Vives? -dijo quitándole el móvil mientras lo alzaba para que Lucy no pudiera tomarlo.
-No...dámelo, es mío-la chica de ojos marrones intentaba agarrar el aparato, pero Vero se hacía más de puntillas mientras reía.
-Vamos, chaparra, quítamelo si puedes-estaba muy cerca de Lucy y la castaña no parecía consciente, solo quería su móvil.
Lucy se apoyó de la mesa para alzarse en puntillas, extendiendo el brazo intentando alcanzar la mano de Vero, no notó que al hacer eso su rostro quedaba muy cerca de la latina. ¿Pero que hace tan cerca? Vero se preguntó, pero a pesar de todo no apartó el rostro. Lucy estaba bufando un poco rendida, volvió a alzarse quedando nuevamente cerca, pero al sentir el aliento de Vero en su nariz ya fue consciente de su cercanía.
-Yo...-se alejó de la latina unos pasos, mirando a los lados antes de bajar el rostro, pero no sin antes dejar ver a Vero su adorable sonrojo.
Verónica no quería sentirlo, pero su pulso se aceleró felizmente por la reacción de la castaña, también por el reciente acercamiento entre ellas dos. Idioteces, no fue por ella, será otra cosa. Sonrió con suficiencia mientras le lanzaba el móvil. Con los pocos reflejos que tenía, Lucy atrapó el aparato en el aire mirando con precaución a cualquier movimiento de Verónica.
-Eres muy patética, Vives, ya no me interesa mucho leer tus inútiles mensajes-dijo alejándose de la miedosa chica para ir nuevamente a su asiento. El resto de la clase, inevitablemente, estuvo observando la espalda de Lucy. Su cabello parecía largo y suave, estaba bajo un pequeño gorrito de lana color beige que le había visto varias veces, era lindo. Después de clases fue con Camila a su casa, por alguna extraña razón su amiga no quiso asistir hoy a la biblioteca.
-Necesito un descanso-dijo como excusa del por que faltó a la tarde de estudio -. ¿Podemos salir hoy, hacer algo divertido?
Camila preguntó con ojos de perrito que sabía que lograría convencer a la latina.
-Vale, lo que tú digas-dijo riendo mientras chateaba por su grupo de amigos.
Después de cuadrar con algunos chicos, Ally llegó a su casa, fueron las tres juntas hasta el centro comercial y se encontraron con Austin y Brad.
-¿Cómo está mi castaña favorita?-dijo Mahome mientras rodeaba la cintura de Camila con un brazo.
-Creo que te referías a otra castaña favorita, porque yo no soy tuya cariño-dijo apartándose delicadamente, una sonrisa coqueta jugaba en los labios de Camila.
Brad se rió de Austin, pero a este pareció no importarle, le gustaban los retos y Camila Cabello era uno.
-¿Qué quiere la señorita?-dijo mientras hacía una caballerosa inclinación, las tres chicas se vieron divertidas.
-Quiero palomitas y un refresco dietético- Camila se colgó al brazo del moreno mientras lo llevaba a rastras hasta las taquillas del cine.
-¿Tu también quieres algo, preciosa?-dijo Brad dándole un guiño.
-Oh vaya, que suerte que tenemos hombres educados-dijo en broma mientras sonreía a Ally -. Haz algo bueno con tu vida y vamos a comprar las entradas.
Fueron todos a una sala de cine, la película no era mala, trataba sobre una comedia romántica. Toda la función estuvo cuchicheando con Ally y Brad, el chico estaba intentando abrazar a la latina, pero está se hacía la difícil. Los chicos siempre quieren lo mismo, comienzan amables y cariñosos, pero cuando menos lo espere estará engañándome con otra. Era el dilema de su vida, no dejaría que ningún hombre le hiciera lo que su padre había hecho. Ella no era la típica chica mimada e idiota.
Miró sobre el hombro de Brad y Camila parecía muy entretenida riendo con Austin, el moreno rodeaba sus hombros con un brazo acercándola a él y la castaña reía por algo de la película. ¿Puede que le gustara? Imposible, Camila siempre había dicho que Austin Mahone era muy inmaduro para ella.
Al salir de la película pensaron en ir a comer algo, pero saliendo del cine Vero se topó con una sorpresa. Estaba charlando con Ally, su amiga le contaba un relato gracioso sobre su mamá cuando Camila le llamó.
-Vero, es el grupo del fenómeno-dijo por debajo y ya la latina sabía reconocer el nombre.
Se refería a la rarita, a la ojiverde o en todo caso, Laura. Y si allí estaba ella también estaba...
Cómo pensaba, junto a Laura estaba Lucy Vives que parecía estar mirando fijamente a Vero. Las dos chicas parecían aterradas de su grupo, la latina se rió un poco. Lucy estaba con una falda y una trencilla que la hacían ver más joven.
-¿Quieren ir y divertirse un poco?-preguntó a sus amigos cuando todos vieron a las dos chicas muertas de miedo.
-Dale, ya estaba comenzando a aburrirme-dijo Brad caminando junto a ella.
Todo el grupo riendo por el rostro de terror que tenían las raritas fueron caminando en dirección a ellas. Si Verónica no hubiera estado tan concentrada observando fijamente los ojos cafés de Lucy, tal vez, se hubiera percatado de la forma en que la chica de ojos esmeralda miraba a su mejor amiga. Pero en menos de un minuto un chico y una chica llegaron en dúo a dónde Lucy y la rarita.
-Oigan, ¿Quienes son esos? -preguntó Austin, aunque nadie sabía la respuesta.
-No sabía que esas nerds tuvieran amigos fuera de la escuela-comentó la latina y Camila de acercó más a ella.
-Allí está llegando su amiga rubia y alta-señaló a la que Vero reconoció como Dina.
La rubia hablo con sus amigos, la pelirroja que hace segundos estaba con Lucy se acercó a la ojiverde y le dió un beso en la mejilla.
-¿Quién es esa?-preguntó Camila en voz baja, la latina fue la única que escuchó y decidió dejar pasar el tono de voz amargo que utilizó la castaña ya que ella estaba interesada en otra cosa.
Un chico rubio, muy guapo, fue hasta Lucy y le dió un beso en su mano, la idiota de Vives estaba sonrojada. ¿Con qué cualquiera puede hacerte sonrojar? Niñita facilona. Pensó con dureza en su interior, al parecer ella no era la única que lograba el rubor en la castaña.
-¡Ese chico lindo la besó!-Ally abrió los ojos, observando un poco al rubio para después sonrojarse -. Bueno, no es tan lindo.
-Cállate, Ally-masculló Vero con los labios apretados.
-Ya, olvidemos a esas raritas y vamos a comer-dijo Brad restándole importancia.
A pesar de las quejas por parte de Vero y Camila sobre ir y arruinarles la salida, terminaron yéndose del cine sin cruzar palabras con ellas.
Esa noche, en la casa de Camila, después de llegar y quedar un momento en silencio, cada una en su mundo hablaron:
-El lunes nos la van a pagar ¿Verdad? -dijo la latina con clara irritación, aún recordaba el rostro de Lucy cuando el chico le besó la mano.
-¿Tu qué crees?- Camila de lanzó en la cama mirando el techo, frunciendo el ceño -. Eso fue dejarnos en ridículo, prácticamente.
Vero sonrió un poco, volteó a ver por la ventana hacia la habitación de Lucy, las luces estaban apagadas.
-Es bueno saber que ya entiendes mi punto.
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Rivales (Vercy)
FanfictionVerónica Iglesias tiene que comenzar la secundaria, junto a su mejor amiga Camila Cabello, después del divorcio de sus padres que supuso una etapa difícil en su vida. Ella no creía en el amor, hasta que conoció a Lucy Vives, la mejor forma de huir d...
