Capítulo 7

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Verónica estaba lavando unos platos, era de mañana, pero ayer su mamá se había acostado muy temprano como para lavar los trastes de la cena. Hoy era el último día de escuela, al fin, después de tantos meses saldría libre. Estarían de vacaciones y podría quedarse, si deseaba, en casa de Camila todo el verano.

Llevaba casi un año sin saber de su papá personalmente, suponía que su mamá seguía en contacto con él para hablar sobre los gastos estudiantiles de su hija, pero parecía aún no poder superar su separación. Verónica prefería no pensar en eso, hoy tenía una gran broma planeada, fue una idea que surgió una tarde en casa de Camila y por fin hoy ella y sus amigas lo harían.

Ayer Camila y ella habían comprado las latas de pintura y el disparador de aire, Normani ya debía de haber llegado temprano para instalarlo y darle una sorpresa a sus raritas favoritas. Escuchó a la vecina del frente, la señora Vives, llamar a su hija y luego los vió saliendo. Se asomó levemente para ver hacia la casa, la mamá de Lucy se montaba en su automóvil apurando a su hija.

Lucy estaba con un jersey y unos jeans, los mechones de cabello se balanceaban ligeramente por el viento mientras la castaña bostezaba. Vero soltó una pequeña risa. Parece una niñita de primaria. Dijo para ella misma. Lucy nunca usaba maquillaje o algún cosmético que la hiciera lucir hermosa, por eso la latina no se explicaba como hacía todas las mañanas para verse tan linda.

Mal camino, Verónica. Dijo por el rumbo de sus pensamientos. Se apartó de la puerta y fue hasta su cuarto a arreglarse, después de pasar por casa de Camila ya se encontraban en el instituto. El aire está mañana parecía estar cargado con energía, hoy era el último día para los alumnos que cursaban el último año. Verónica se preguntaba qué haría al graduarse, ¿Con quién estaría? Con Camila claro, pero se preguntaba cómo sería su último día antes de irse a la universidad, debía de ser emocionante.

En todo el día no se cruzó con Lucy y su rari pandilla, pero no tenía importancia, era obvio que las vería cuando sucediera. La latina y su mejor amiga esperaban con ansias la hora del almuerzo. Y así fue, allí estaban las cuatro chicas cerca de donde se encontraba el casillero de Lucy para ver la acción en primera fila.

-¿Crees que funcione?-preguntó Ally un poco ansiosa, nunca había presenciado una broma nivel dos.

Normani se miró las uñas con superioridad.

-Ally, por favor, lo instalé yo. Claro que funcionará-las cuatro pegaron los ojos en el lugar cuando vieron a la rubia y a Lucy llegar.

Nadie podía borrar la sonrisa burlona de los labios de Vero.

-3...2... 1 y - dijo Normani entre risas contando en retroceso.

Cuando Lucy abrió su casillero un disparador de aire se activó manchándolas completamente, a las dos, con pintura rosada.

-¡Ahh!-chilló Lucy sacudiendo sus manos mojadas en rosado y su rostro.

Verónica explotó en risas con el resto de los jóvenes que iban con el pasillo, todos las señalaban burlándose de ellas. Dos por una, no planeaba que la jirafa estuviera con ella. Se alegró de que su broma fuera un éxito.

-¿Que mierda?-la rubia dijo enojada al ver que su franela favorita estaba sucia.

Lucy escuchó las risas de Vero y se volteó a verla, la latina vió por primera vez enojo en esos ojos café.

-¡Iglesias!-iba a ir hasta ella pero Camila se interpuso con su móvil en alto.

-A ver, sonríe a la cámara-cantó con la lengua entre los dientes mientras tomaba miles de fotos diferentes de Lucy y su amiga en ridículo.

Rivales (Vercy)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora