Capítulo cinco

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Me desperté en mi habitación. Mi madre y yo nos dedicábamos a hacer turnos en el hospital y esa noche me tocaba dormir en mi cama. El día anterior no había visto a Ashton, pero tampoco estuve pendiente de él. Me dediqué a atender a mi padre en la medida de lo posible y a leerle los memes de Twitter que solíamos leer juntos, aunque en ese momento la única que se reía era yo. No era una risa de humor, era una risa triste, como cuando sale el arcoíris pero sigue lloviendo, como cuando haces una tostada y una de las partes se te quema, mientras que la otra está resplandeciente. Así se sentía reír en aquella habitación. No podía dejar de pensar que estaba ahí por mi culpa, era algo recurrente en mi cabeza esos días. Los "¿y si...?" eran los dueños de mis pensamientos y dominaban cada uno de ellos: ¿Y si hubiese cogido un taxi? ¿Y si hubiera esperado a que amaneciera? ¿Y si no hubiese salido?... Pero daba igual, ya daba igual, el daño estaba hecho y la realidad era que estaba sentada en una habitación de hospital mirando a mi padre cómo se iba apagando mientras esperaba a que algún día se despertara.

Ese día necesitaba salir a correr un rato, a despejarme, a respirar. Me levante y me puse unos leggings y un top deportivo no demasiado corto. Me amarré el pelo en una coleta alta y cogí los auriculares que me acompañaban a todos los sitios. Salí de casa y empecé a trotar mientras sonaba bad guy de Billie Eilish.
Estuve corriendo un buen rato. Di un par de vueltas al parque que estaba al final de la calle donde vivía, paré una vez a beber agua y otra a hablar con una vecina que hacía mucho tiempo que no veía. El móvil me vibró en el soporte que me colocaba en el brazo cuando salía a correr.

Eyyy, que tal estás, bombón?

Me paré para poder contestar a Kiara.

He salido a correr un rato

Madre mía, eso significa que estás fatal!!!

Me eché a reír. Es cierto que no soy muy fan de hacer deporte, pero era un propósito que me había puesto en año nuevo y que estaba intentando cumplir. El teléfono volvió a vibrar.

Voy a ir con Matt y Isaac a dar una vuelta y echar unos bolos al centro comercial, te vienes???

Se me había olvidado mencionar a Isaac. Isaac es mi mejor amigo desde hace un montón de tiempo. Siempre ha estado a mi lado y me ha apoyado en todo lo que me proponía. No os había hablado de él aún porque hacía mucho que no le veía, por lo que ese plan me pareció estupendo.

Genial, pues en cuanto esté lista os aviso y me pasáis a buscar???

Borrar, borrar, borrar.

Genial, pues en cuanto esté lista cojo el autobús y voy a donde estéis

No quería que nadie nunca volviera a estar pendiente de mi, y menos si eso requería venir a buscarme en coche, no más culpabilidad en mi vida, por fa.

Al llegar a casa me duché, me cambié de ropa y salí de nuevo. Tuve que esperar al autobús 10 minutos, y otros 10 hasta llegar a donde habíamos quedado. Subí por las escaleras mecánicas hasta la entrada de la bolera, donde me estaban esperando.

— Ahí viene la chica más guapa de Ontario — gritó Kiara haciendo que varias cabezas se giraran hacia mi. Me puse roja como un tomate y me tapé la cara con la mano.

— Sh, cállate — dije acercándome a ellos.

— Es la verdad, preciosa — me envolvió en un abrazo.

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⏰ Última actualización: Feb 08, 2022 ⏰

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