•Uno•

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Casi se durmió esa mañana por estar viendo hasta tarde directos resubidos de RedRiot.

Ese es Katsuki Bakugou, el hombre que descubrió en una noche cómo se usaba Twitch.

Su querido RedRiot cortó directo a las una y veinte de la noche, aunque lo común era que lo hiciese a las nueve y media. Descubrió que empezaba sobre las cinco de la tarde.
Sus directos solían durar cuatro horas, así que vio el de ayer y antedeayer.

Solo durmió dos horas. Y en el trabajo, se puso auriculares inalámbricos y el directo de hace tres días en modo solo audio.

Acababa de entrar al fandom, o así cree que lo llaman, de RedRiot.

Esperó al directo de ese día para subscribirse al canal, y así poder usar los emotes exclusivos. Y solo para que saliera la alerta con su nombre de que se acababa de suscribir.

—Perdón...

Reaccionó, un cliente le llevaba llamando un rato.

—¿Sí? —Pulsó el botón del auricular para pausar el directo.

—Un café con leche, por favor. —Respondió el rubio. Llevaba una mascarilla y una gorra dentro de la cafetería. Era algo inusual, además que le sonaba de algo.

—Un momento.

Lo preparó lo más rápido posible, ya que era algo habitual para él, pero estaba algo molesto por "interrumpir" a RedRiot.

—Aquí está. —Dejó el café en el mostrador y lo pagó.

Le observó durante un momento y fue a entregárselo a otra persona, la cual estaba igual de tapado que él, pero también con gafas de sol.

Ignoró ese detalle y le dio al play.
Estaba hablando de por qué tenía los dientes en forma de triángulos.

—Saben que de joven se hacen muchas tonterías, esta fue una de ellas. Hay cosas para los que son buenos estos dientes... —hizo una pausa— pero en fin, me gustaban hace unos años. Mis familiares me llamaban tiburoncín. —Rió.

Bakugou estaba acalorado nada más pensar en la segunda frase que dijo. ¿No se supone que le ven personas de todas las edades?

Un momento, ¿cuántos años tiene él?

Miró que no había clientes en el mostrador y fue al servicio con el móvil en el bolsillo. Su jefe no le dejaba usarlo en horario laboral.

"cuántos años tiene RedRiot"

"24 años"

"Más o menos los mismos que yo" pensó.

Continuó bajando hasta que vio en las preguntas que solían buscar las personas sobre él una que le llamó la atención.

"¿RedRiot sale con AcidQueen?"

"Por la información que nos han mostrado hasta ahora no han confirmado nada, pero sin embargo podemos ver como pasa la mayoría del tiempo con ella, incluso se piensa que comparten vivienda".

—Supongo que era algo que podía pasar.

Apagó el teléfono, aún con el directo en modo solo audio, lo dejó debajo del mostrador, donde había un sitio específicamente para las pertenecias personales de los trabajadores.

Levantó la mirada y vio como el acompañante del rubio le estaba mirando, bueno, al menos eso pensaba porque como llevaba gafas no sabía hacía dónde podía estar dirigida su vista.

Entrecerró los ojos y pensó en los clientes de semanas anteriores. Si hacía memoria, tal vez podría recordar a alguien así de misterioso.

Y correcto, llevaba yendo ya varias semanas.

Bakugou sonrió al desconocido, el cual apartó la mirada.

Espera, ¿sonrió?
No había hecho eso desde hace tiempo a alguien, ni al guardia de seguridad del centro comercial.

Miró hacía el mostrador en el que había una chica con auriculares, el pelo morado y un extraño maquillaje en sus mejillas.

—Hola, me gustaría tomar un café. Gracias. —Estaba tecleando algo en el móvil.

—Voy. —Lo hizo rápido y se lo sirvió, la chica ya tenía preparado el dinero.— Ten un... Buen día.

Sin decir nada más, la chica guardó el móvil, agarró el café y fue hacía la mesa de los "chicos encapuchados".

Puso en pausa el directo y escuchó como el rubio levantó la voz.

—...irou! ¡Te extrañé! —La abrazó.

—No seas exagerado, nos vimos hace una hora, Kam. —Sonrió mientras le apartó lentamente, ya que el chico se resistía.

Como no parecía interesante, le dio al play y fue al almacén a ordenar la carga de lo necesario para hoy.

—Buenos días Kiri, ¿cómo fue anoche? —Se acomodó la chica en la silla.

—Anoche fue terrible. Estoy muy cansado. Hoy me lo pillo de descanso. —Se crujió los dedos.

—Pareces un abuelo, solo hiciste cinco horas, una más de lo normal. —El rubio le dio un golpe amistoso en el brazo.— Yo hago siete horas incluso diez, y mírame, fresco como una lechuga. —Se recostó aún más en la silla.

—Sí, increíble. Abres directo a las diez de la noche y lo terminas a las cuatro incluso cinco de la mañana. —Se quitó la gorra, así mostrando su cabello rojo, para rascarse la cabeza. —¿Y tú Jirou? ¿Cómo te van las vacaciones? —Sonrió.

—Están bien, solo que es raro no abrir directo en tanto tiempo. —Bebió un poco de su café.

—¡Ya te extraño! ¡HeroLand no es lo mismo sin ti! —Lloriqueó falsamente.

—Solo pasó una semana, creo que me meteré off stream hoy. —Susurró.

—¡Siuuu! —La abrazó.

—Aunque como la mayoría de mis streams son musicales, voy un poco atrasada al resto.

—Tranqui, te ayudaremos. Tal vez también me meto una horilla off stream. —Terminó su bebida.

—Por cierto bro, ¿cuándo vas a pedir tú el café? Todos los días tengo que ir yo. —Sonrió con segundas intenciones.

—¿Lo dices por el barista rubio? Parece buena persona. —Dijo desinteresadamente Jirou.

Justo en ese instante salió del almacén, los tres le vieron y apartaron la mirada al instante.

—¿Nos escuchó? —Preguntó nervioso.

—A Kiri le gusta el rubio...~ —Canturreó Kaminari.

—Calla bobo. —Susurró poniéndole la mano en la cara.

Bakugou sin embargo, estaba sonriendo levemente con una broma que había escuchado del directo de RedRiot.
No se había enterado de nada de lo que había sucedido en la cafetería en los últimos cinco minutos.

𝘊𝘢𝘧é & 𝘝𝘪𝘥𝘦𝘰𝘫𝘶𝘦𝘨𝘰𝘴 [𝘒𝘪𝘳𝘪𝘣𝘢𝘬𝘶]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora