Los Black - Capítulo 3.

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Blair POV.

Después de salir de la escuela de mis hijos fui a lo que era el aserradero de la familia, Demian estaría ahí y ademas tenia que recoger algunos papeles que había olvidado.

Tal vez seria un buen momento para que cumpliera lo que me dijo esta mañana en casa. Elliot se estaciona en un lado de las oficinas y yo bajo de la camioneta, subo los escalones de madera que llevan a la cabaña que es donde están las oficinas.

Ya va a ser hora de que alguien corte los arboles de la entrada y algunas de las flores se están marchitando, nota mental pedirle a algún cachorro que se encargue de ello.

Abro la puerta y Deborah me recibe con una sonrisa.

- Mira quien esta ahí, la cosa más bella de los alrededores. - al momento se que se refiere a Elliot quien viene detrás de mi.

- Un gusto verte también Deb. - digo dejando mi bolsa sobre el escritorio.

- Hay querida te amo y te respeto pero mi hombre es más importante. - dice bromeando y dándome un beso en cada mejilla.

- Tienes que hacer mas que halagarlo. - digo riendo.

- Hay querida, los hombres son estúpidos . - dice viendo por la ventana. - Igual que esos idiotas que les dije que no metieran ese cargamento hasta que les diera las formas. - dice saliendo de la oficina.

- Elliot, acompáñala. - digo guiñándole un ojo.

- Claro señora. - dice con una pequeña mueca de disgusto.

Reviso un poco en el escritorio de Deb para ver si no tiene los papeles que he olvidado pero al parecer no los tiene. Saco de mi bolsa el manojo de llaves para entrar a la oficina de Demian.

Entro a la oficina y empiezo a buscar los malditos papeles, me siento en la silla detrás del escritorio y me fijo en una fotografía que tiene Demian en el escritorio, somos nosotros, el los chicos y yo.

Los cinco.

Amaba a mis hijos pero sabia muy bien los defectos de cada uno, los tres eran vanidosos a su manera, Eros el mayor tenia esa sangre de alfa en sus venas, es un buen chico atento mide sus reacciones, algo que no puedo decir que muchos hagan, Arabelle mi princesa era mi única hija mujer, era en veces testaruda como ella sola, pero en veces era la criatura mas linda y tierna sobre la faz de la tierra. Connell era mi niño el y Ara podían ser gemelos pero no se parecían en nada, bueno excepto el cabello, de ahí en fuera eran como el agua y el aceite. Connell era todo Black, en vece las persona mas arrogante pero también era el que tenia uno de los corazones mas bondadosos de los tres, solo que tenias que saber como llegar a el.

Antes de abrir uno de los cajones del escritorio escucho como se abre la puerta principal. Es un olor que no reconozco, por lo cual me pongo de pie y salgo de la oficina.

Es un chico, tendrá la edad de Eros como mucho, piel morena, ojos verdes, cabello abundante oscuro mas bien choco latoso, y bien formado. Era lobo eso era mas que obvio.

- ¿Puedo ayudarte? - pregunto y el chico da un sobre salto.

- Ah, claro.... mmm... busco al alfa. - dice medio nervioso.

- SI gustas puedes decirme para que lo buscas y te puedo ayudar. - eso era algo que yo hacia por Demian de vez en cuando había asuntos que simplemente no tenían porque tener un lugar mas en su cabeza, por lo cual yo los resolvía.

- Ah..... no se ofenda pero no quiero esto con una secretaria. - dice y su voz ya tomo un poco mas de valor.

Me rió internamente porque estoy mas que lejos de ser la secretaria del alfa, pero es claro que este chico no lo sabe por lo cual , solo formo un pequeña sonrisa.

- Entonces es bueno que no sea su secretaria, sino su esposa. - digo remarcando la palabra esposa. - Y tu luna.

La cara del chico cambia completamente.

- Perdón yo no sabia.... ah.... discúlpeme...

- ¿Quien eres? - pregunto con voz dura.

- Ah.... - dice ahora mas nervioso que antes.

- ¿Quien eres y a que has venido?

- He venido a buscar a mi padre y soy Declan Black.

Alpha.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora