Reunion de lideres.

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Blair POV.

- De verdad Deborah, no sabes cuanto te agradecemos por que cuides de Eros, aunque estoy segura de que no te va a dar ningún problema.

- No se preocupen, de verdad no tengo problema con cuidarlo y ademas es casi como una obligación. - su extraño conejo que había adquirido hace como dos semanas, pero aun así se había vuelto una de sus mayores adoraciones, creo que hasta había llegado al punto de preferir vender su casa antes que ese conejo.

- Eros, cariño ya nos vamos. - me acerco a Eros que esta sentado en la cocina.

- Si mami. 

- Deborah se va a quedar contigo, por favor portare bien. 

- Ya escuchaste a tu madre Eros no quiero ningún problema al regresar. - dice Demian a mi espalda.

Mi esposo se ve guapísimo, ese traje le queda a la medida, teníamos una junta con varios alfa de la zona, pero como a Demian no le gustaba que vinieran a casa porque, este era como nuestro espacio, era como nuestra fortaleza. La reunión la habíamos programado en una casa  que habíamos comprado en el bosque, después de que volvimos a casa.

- Te ves guapísimo. - me acerco a él y tomo su cuello y medio lo acomodo, pero es solo un pretexto para darle un beso.

- ¿Yo?, que va, eres tu la que me va a causar varios problemas esta noche. - mi atuendo era un vestido color rosa pastel, una gabardina color nude, y unos zapatos altos de tiras del mismo color que mi gabardina.

- Bueno yo creo que es hora de irnos. - me di la vuelta me puse a la altura de Eros, le di un beso y un abrazo. 

Demian alza en brazos a Eros y le da un beso en la mejilla la igual que yo.

- Comportate he. - lo deja en el suelo, después le da un billete. - Deborah y tu pidan una pizza o algo para cenar.

- Nos vemos esta noche. - Salimos por la puerta principal de la casa y Demian me abre la puerta de la camioneta.

- Bueno hora de irnos. - arranca.

- ¿A que hora iban a comenzar a llegar? - me pregunta Demian.

- A las cinco, vamos quince minutos antes.

Nos sumergimos en un silencio tranquilo y justo antes de que me deje de preocupar por Eros y antes de que entremos en la carretera, ambos escuchamos un grito.

- Dime que lo oíste. - le digo a Demian.

- Algunas veces agradezco mucho ser un hombre lobo. - Demian da una vuelta brusca en el camino y nos lleva a de regreso a casa.

¿Y si le paso algo? ¿Y si Dominic volvió? No no puede pasarle nada malo a Eros, por favor no, Demian ni siquiera apaga la camioneta para cuando bajamos, a mi me queda mas cerca la puerta por lo cual corro y abro la puerta, ellos no están en la sala ni en la cocina. 

- Están afuera Blair. - me dice Demian.

Salimos al patio trasero, donde Deborah esta arrodillada llorando y con las manos en cubriéndose la boca, pero Eros esta frente a ella, Demian y yo nos detenemos y nos vemos el uno al otro con cara de desconcierto, con el grito que escuchamos pensé que algo le había sucedido a Eros.

- ¿Deborah? - pregunto en voz baja.

- Ese ... ... niño. - dice entre sollozos. - No puedo... creerlo.

Deborah no deja de llorar, me acerco a ella y por fin veo lo que la tiene tan mal, es el estupido conejo ese, inmóvil en el suelo tirado de costado, e irónicamente con la legua de fuera, por Dios.

- ¿Pero que paso? - dice Demian.

No se si estoy mas impactada por como esta llorando Deborah por un conejo con el cual tiene dos semanas o por el hecho de que esta culpando a mi hijo.

- Eros, ¿que sucedió? - me pongo de pie y Damian y yo apartamos a Eros de Deborah para que nos diga que sucedió.

- Pues... yo estaba jugando. - señala su triciclo. - Y Deb dejo al coneco con mi.

- Se dice conmigo. - lo corrijo.

- Y a los conecos les gustan las zanahorias, le di una zanahoria. - Eros no deja de ver al conejo. - Pero el malagradecido. - es increíble que no pueda decir conejo pero malagradecido le sale muy bien. - Me hizo así. - hace un mohín con su rostro. - Entonces pase sobre el.

- ¿Que hiciste que? - pregunto impactada.

- ¿Con que pasaste sobre el exactamente? - pregunta Demian.

- Tri... tri... tri. 

- ¿Triciclo? - pregunto deseando que esa no sea la palabra.

- Ti. - dice con una cara de inocencia. 

- ¿Pasaste sobre el conejo con tu triciclo porque te hizo caras Eros? - pregunta Demian.

- Si. - Demian estalla en carcajadas. 

Lo veo con una mirada de que le pasa. 

- Tienes que admitir que es gracioso.

- Mato a un conejo. ¿Que tiene de gracioso? 

- Blair, es un niño, tiene un año.

- Pero va a tar bien, ¿verdad papá? - pregunta Eros de pronto. - A Bos bony siempre le pasa.

Ahora soy yo la que me río, de la inocencia que Eros posee. 

- Hay mi amor. 

- Tendremos que conseguirle un nuevo conejo a Deborah. - dice Demian.





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