VIII

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Taeyong no quería contarlo, pero ese era el quinto día en que su amigo fumador faltaba.

Ya eran las diez de la noche y debía cerrar, fue cuando el desconocido apareció.

─Hey, niño planta.

El Taeyong del futuro definitivamente lloraría al oír ese apodo.

Humo - Jaeyong.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora