Los días comenzaban a pasar uno tras otro sin algún acontecimiento importante que movilizará la mente de Sonya, que se encontraba un tanto aburrida tirada en el sofá de la sala de estar de la nave. Hacia tres días que Vincent había fallecido y menos de una noche en la que se topó con aquel desconocido tripulante que se coló en la habitación en la que dormía Vincent y tomo una pequeña caja de metal que según Sonya recordaba era una grabadora de voz para almacenar bitácoras.
Al parecer la joven era la única que comenzaba a sospechar alguna cosa extraña relacionada a todo lo sucedido, si bien Sonya intentaba no darle mucha importancia al asunto sus pensamientos no ayudaban, había leído tantos libros de suspenso y ciencia ficción que le otorgaban las ideas más locas sobre el suceso. Como un ataque de microbios intergalácticos por ejemplo, evidentemente que solo eran tonterías de una chica amante de la ciencia ficción.
Era claro que Vincent no había sufrido nada de lo que le pasaba por la cabeza a la joven, más bien ella intentaba coincidir con el hecho de que tuvo un paro cardiorrespiratorio, cosa realmente común entre los ancianos. Pero era difícil sobrellevar la muerte de Vincent, Sonya se culpaba mucho de no haberle prestado la suficiente atención que requería.
Para intentar calmar sus pensamientos Sonya se dirigió hacia el invernadero, una zona específica donde los tripulantes mantenía el cultivo de comida vegetal para consumirla y seguir con vida.
Tomo su diario y se dirigió hacia la sala, en el pasillo chocó con Paul con quien no compartió ni siquiera una palabra, se lo notaba muy apurado. Luego de eso Sonya llegó hasta el pasillo de descontaminación, pues resultaba que antes de entrar al invernadero era necesario que las personas descontaminaran su vestimenta para poder ingresar, ya que las plantas eran muy propensas a recibir algún tipo de plaga o virus que se mantenía presente desde que llegaron a la nave. Las compuertas se abrieron y dentro se pudo observar un gran espacio de líneas finas de diferentes tipos de plantas. Algunas de cultivo y otras con algún tipo de funciones medicinales como tés, infusiones e incluso tenían un propio cultivo de café. Allison era la que se encargaba del cuidado del invernadero. La joven era completamente fanática de las plantas y conocía absolutamente cada característica de pies a cabeza en cuestión, comprendía como utilizarlas para la salud, como emplearlas, como cuidarlas y evitar que desaparecieran por las plagas, pero también sabía como utilizarlas de forma malévola. Cosa que a Sonya le llamaba mucho la atención, pues nunca había hecho hincapié en la capacidad que poseía Allison con esas plantas a su disposición, pues allí había más de 600 especies de plantas con diferentes funciones sin incluir los musgos, los hongos y los árboles.
En una esquina se podía identificar. una especie de caja metálica en la que se lograba ver una gran cantidad de tubos de ensayo que contenían algún tipo de líquido de color con el cual Allison extraía las sustancias necesarias para generar los medicamentos.
Se acerco un poco más y notó que había etiquetas en cada uno de los frascos, siendo así identificadas por ejemplo alcaloides como la Morfina (de la Papaver Somniferum) o la Nicotina (de la Nico-tiana tabacum), pero en el fondo, un poco oculta se podía distinguir una planta con un cartel que decía "Belladona", Sonya era bastante ignorante en el tema, así que no sospechó nada, pero la Belladona es una planta altamente tóxica por poseer Solanina, una sustancia tóxica capaz de generar vómitos, desmayos e incluso la muerte, que ignorante fue la muchacha al no enterarse de la situación.
Desde el pasillo apareció Allison, que se sorprendió de haberla encontrado en aquel lugar, ya que muy pocas personas solían ir allí, y Sonya no era una de ellas.¿Te ha comenzado a interesar la vida de las plantas? - Consultó la chica tomando un jarrón y mostrándoselo - Mira, esta es una Bellis Perennis, más conocida como Margarita.
No exactamente, solo estaba de paso y decidí venir a ver - Respondió Sonya - la nave es tan grande que me gusta recorrerla de vez en cuando, noto que cuidas muy bien de las plantas, son como tu propia familia.
Es bello que lo notes, mi madre me dejó un bello ejemplar de margarita antes de despedirse de mí, desde ese momento les tomé muchísimo aprecio y pasaron a ser mis propias hermanas - expresó Allison - pero perdona que te diga, tengo que trabajar con una planta sumamente delicada y cualquier desconcentración podría causar un accidente.
Oh claro, lo siento, nos vemos luego - Dijo Sonya y se retiró de la sala en silencio.
***
Hasta ahora se le presentaron 10 personajes al lector, entre ellos Sonya y una breve aparición de Spencer y su novia. Pero era hora de conocer a los demás tripulantes que se albergaban en aquel lugar.
Sonya se dirigía al dispensario cuando se encontró a Bricks, una mujer de porte fuerte y un tanto tenebroso, pero muy tranquila por suerte. Ella era la encargada de la guardia de la sala T2, o como nos gustaba decirle "Sala del tiempo", allí la mujer monitoreaba cada momento restante para el regreso a la tierra y obtenía información del exterior a partir de sensores que la nave tenía fuera.
Oh, Sonya, que gusto encontrarte por aquí ¿Necesitas ayuda con algo? - Consultó amablemente la mujer - si necesitas ayuda con cosas un tanto melancólicas y el ya sabes que, no soy la persona más indicada pero puedo escucharte.
La muchacha se ruborizó y exclamó la rápidamente: "Nono, no es para nada lo que crees, yo solo iba de paso hasta la sala T2".
Tranquila tontita, solo era una broma, disculpa que tenga que irme pero Roger va a matarme sino lo ayudo a reparar ese maldito monitor suyo - Explicó desapareciendo entre los pasillos.
Sonya continuó su camino hasta la Sala del Tiempo, allí Alejandro había quedado supervisando la cuenta regresiva hasta que Bricks termina de reparar el monitor, en cuanto la vio se alegró.
¡Querida amiga! - gritó - ¿hace cuánto que no te veo por estos rincones? Siempre vives encerrada en ese cuarto tuyo intentando escribir en tu diario.Sí, lo siento, creo que no tengo motivo para venir aquí, simplemente me mantengo al margen en mi habitación, la cocina y la sala de estar - expresó la joven un tanto avergonzada de su conducta.
Antes de que Alejandro pudiera contestar, Samantha se hizo presente muy agitada, al parecer había corrido desde la otra punta de la nave solo para hablar con él. Tomando una gran bocanada de aire dijo finalmente.
"Hay un problema con el filtro del agua, tienes que venir rápido", esas palabras hicieron dar un brinco al hombre, fue tal la intensidad con la que corrió que en segundos estuvo en la Sala de Depuración, y desde allí observó como el tanque de agua se encontraba tintado completamente de un gris oscuro, era tal el color que no se podía ver a través de los tubos.
Lo que sea que haya causado eso aún no llegó a los suministros de agua, pero no nos queda mucho tiempo para evitarlo - expresó con angustia Samantha, temiendo lo peor...

ESTÁS LEYENDO
Aquí, entre nosotros
Science FictionLa tierra ha quedado inhabitable luego de un colapso natural, los científicos no lograron detener el inminente final y la sociedad se vio obligada a escapar en domos hacia el espacio infinito. No ha quedado ni un solo lugar habitable en aquel planet...