Él se fue a las cinco de la mañana con la promesa de vernos después, su número telefónico estaba grabado en mi celular y podía hablarle cuando quisiera.
Mamá regresó muy temprano, dos horas después de que Mew se fue, me trajo algunos regalos y aparté unos guantes para dárselos a él.
Me refugié en mi cuarto más tarde y me metí a bañar con agua tibia.
[•••]
-Voy a salir –le dije a mamá— Quedé de verme con unos amigos en la plaza.
-Okey, pero ve con cuidado. -me respondió desde la cocina.
Caminé despacio, mirando cómo cada vez había menos adornos navideños por las calles.
Encontré a Mew sentado en una banca y corrí hasta su lado.
-Ya llegué, ¿qué hacemos?
Me senté a su lado y él me abrazó, después alzo mi bufanda cubriendo la mitad de mi cara hasta la nariz y bajó mi gorro hasta cubrir mis cejas; me hizo caminar detrás de él.
Estaba raro, como si no quisiera que nos vieran juntos.
-¿Te avergüenzas de mí? -pregunté
cuando nos detuvimos afuera del cine.
Él me miró sorprendido y negó.
-Más bien me avergüenzo de mí. No quiero que la gente te juzgue mal por estar conmigo.
-Mew, a mí eso no me importa.
-Pero a mí sí, no me repeles. Vamos adentro.
Resoplé y asentí.
--Dame dos entradas para la sala cuatro.— habló hacia el trabajador.
El joven detrás de la cámara registradora miró a Mew de arriba a abajo, como si fuera escoria.
-¿Vas a pagar por ellas?
Su pregunta me molestó. Por supuesto a Mew también, que gruñó sacando su billetera.
-Claro que voy a pagar por ellas.
-¿Con el dinero sucio de tu padre?
-¡Tú... infeliz! - Mew lo tomó por el cuello y me asusté, su rostro estaba furioso.
Y aquí venía el Mew malo que no me
gustaba, el que gritaba y tenía poca
paciencia, el que no temía alzar un puño contra alguien.
-¡Suéltame o llamaré a seguridad! -
amenazó el joven.
-Solo dame mis entradas, jodido hijo de puta.
-No, Mew, suéltalo por favor, no vale la pena. —le dije tomándolo de su abrigo.
-¡No!-gritó, asustando a los demás clientes– ¡Quiero que me dé mis entradas!
-Por favor Mew, vamos a otro lado.
A fuerzas lo soltó y asintió.
-¡Joder!
Nos fuimos rápidamente de ahí, yo aún podía escuchar a la gente cuchichear.
"Qué violento".
"De tal padre tal astilla".
"No tiene educación".
Me daban unas tremendas ganas de regresar y golpear a todas esas personas.
-Perdón... lo arruiné. -dijo en un tono bajo después de caminar por las calles un rato, más tranquilo.
-No fue tu culpa, ellos son tontos– contesté y lo abracé por la espalda.
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Mala vida🥀MewGulf
Novela Juvenil"No te acerques a él, es malo." Gulf llevá años escuchando lo mismo y Mew nunca le ha causado algún daño. ‧︵๑︵‧︵| ⊱🍵⊰ |︵‧︵๑︵‧ ୧˖˚Mew Top - Gulf Bottom ୧˖˚Romance.Suspenso. ...
