Capítulo 12:

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Tengo ganas de vomitar y aún no sé si es porque este idiota dijo que somos novios o será por la resaca, pero de todas formas tengo que aclarar este asunto antes de que se me escape de las manos. Estaba por hablar, pero Buck coló su mano en mis shorts directo a mi entrepierna, lo único que impedía el contacto era la tela del bóxer, me tape la cara para ocultar lo rojo de mis mejillas.

—Tranquilo, yo no juzgo a las personas por su orientación sexual, pero esta noticia es realmente sorprendente, ya que, Evan nunca menciono un amorío con... —dejo el tenedor a un lado para posar su mano en mi hombro en un intento de consolarme, levante la mirada apenado reuniendo fuerzas para formular alguna palabra 

—En realidad n-nosotros no somos novios, solo somos compañeros de trabajo —el rostro de Maddie refleja confusión —, lo siento por la confusión, pero a veces Buck suele ser un poco bromista a la hora de expresar nuestra, ¡amistad!. 

Saco su mano de mis shorts, haciendo que soltara un suspiro de alivio, Maddie fulmino con la mirada al idiota pidiendo una explicación.

—No te enojes, hermana, solo fue una pequeña broma —el desgraciado sonreía como si no fuera nada, Maddie solo alzo una ceja a la par que yo solo me digne a comer

La mañana continuo con normalidad, dejándome con un pequeño recelo por algún motivo, era al rededor de las once de la mañana y quiero irme ya a mí, departamento, así que, regrese al cuarto para intentar recordar que llevaba conmigo la noche anterior, metiendo todo en una mochila que estaba al lado de la cama, bajando por las escaleras directo a la puerta

—¿Ya te vas? —pregunto Maddie la cual se encontraba sentada en el sillón junto con Buck

—Sí, como hoy es nuestro día de descanso, lo invertiré en unas horas de sueño reparador.

—¿Acaso esa es mi mochila del gimnasio? —el rubio cruzo los brazos con un leve enojo—, y ¿por qué no te quedas esta noche?. 

—Bueno, no pago un departamento mensualmente para no dormir ahí, además me lo debes o quieres hablar de mi extraño dolor de espalda y cintura —Buck desvío la mirada sonrojado a diferencia de Maddie quien intentaba descifrar lo dicho—, sin nada más que decir adiós Maddie fue magnífico conocerte.

Abrí la puerta no sin antes hacer un gesto de despedida a Maddie y cuando se dio la vuelta sacarle el dedo del medio a Buck.

Apenas llegue al departamento, tire la mochila al suelo y me metí un clavado directo al sillón cayendo en un profundo sueño.

Narra Eddie:

Estoy aburrido, Carla se llevó a Christopher al parque, porque dice que debo descansar un poco, ya que, encontró una cana en mi cabello, ambos pensamos que probablemente era por mi edad, pero no estoy tan viejo y ella llegó a la conclusión que era por estrés obligándome a quedarme sentado en la sala con un chocolate caliente mientras que está sola con mi hijo en un lugar público donde cualquier cosa le puede pasar en menos de un segundo, apenas llevan una hora fuera y ya la llame tres veces, me amenazo diciendo que si no me relajaba me llevaría a un retiro espiritual, que mujer para más imponente. 

Tengo que hacer algo en lo que ellos están fuera de seguro, tendrán hambre de estar tanto tiempo afuera, cocinaré algo o Christopher estará sucio de tanto jugar en la tierra, prepararé la ducha, ¿desde cuándo no limpio la casa?, sé que Carla me ayuda con el aseo, pero hoy estoy en casa...

—¡Bienvenidos!, ¿Cómo estuvo el parque? —ambos se quedaron parados mirando cada rincón de la casa 

—Sí que estás haciendo méritos para ir al retiro espiritual —dijo Carla dejando su bolso en una silla de la mesa

—Que bien huele —dijo Christopher dirigiéndose a la cocina

—Alto ahí campeón cociné espaguetis, si quieres comer ve a lavarte las manos y el rostro —sonriente se fue al baño para lavarse dejándome a solas con Carla 

—¿En qué quedamos Eddie? —pregunto con sarcasmo y cruzándose de brazos 

—Lo siento, es que no puedo estar tranquilo si no hago nada, además fue mi instinto paternal. 

—Cariño, literalmente esta casa está tan limpia que parece que apenas se están mudando, me preocupas —se acercó para darme una palmada en la espalda—, dime algo, ¿es por el tema de Shannon?.

—Claro que no, solo estoy dando mi mayor esfuerzo para que Christopher no sienta que le falta algo, algo como...

—¿Su madre?, cariño él ya sabe que su madre no volverá que ahora lo está cuidando desde el cielo, ese niño es muy inteligente no se le podía seguir mintiendo a la cara, él está consiente que su madre siempre lo ha amado y lo seguirá amando en cualquier lugar donde este, ¿por qué tú no puedes dejar de culparte de lo ocurrido? —con cada una de sus palabras provocaba que mis lágrimas intentaran salir—, hace meses dedicas todo tu tiempo y fuerzas a tu hijo, ya es momento que dediques un poco de ese tiempo para descansar, como quieres cuidar de Christopher si ni siquiera cuidas de ti mismo.

—Es solo que...

—Papi ya terminé, tengo mucha hambre —Christopher apareció ya bañado y cambiado, tomando asiento en la mesa, rápidamente me seco las lágrimas y camino a la cocina para servir la comida

—Creí que solo te lavarías las manos —pregunto Carla sentándose al lado, agarrando su cabello—, cielo, no te secaste bien el cabello, te vas a resfriar.

—Ups, supongo que iré a cercarlo —se levantó torpemente, inexplicablemente sonriendo

—Te acompaño para que no se te complique mucho —igualmente se levantó acompañándolo al baño

Carla tiene razón, tengo que dejar de culparme por la muerte de Shannon, tengo que ser fuerte por Christopher para no derrumbarme y darle un mejor futuro, ¿salir más no Carla?...

—Hola, no esperaba tu llamada. 

—Hola _____, ¿Qué harás esta noche?.

—Supongo que nada, ¿Por qué?.

—Bueno, Carla me dijo que tengo que salir a relajarme, así que pensé que mejor manera que hacerlo contigo, pero si estás ocupado no hay problema

—No tranquilo, solo dime donde y a qué hora.

—A las ocho y antes ven a mi casa para que veas a Christopher.

—Ok ahí estaré.

—Está bien, nos vemos.

The Flames Consume me (buck, eddie x Male Reader)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora