"Adiós Bardo, hola Guerrero"Cap#7

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-Dicen que cortar las alas de un ave es un pecado mortal, imperdonable e imborrable. Ya que son muy similares a los Ángeles, esas criaturas mágicas y poderosas jamás vistas por algún mortal, pero sin embargo se han hecho historias y leyendas de esas magnificas criaturas ancestrales. Pero lo que es más un pecado o mejor dicho, una maldición, es el hecho de matar a uno.

Y no, no por el simple hecho de que esa criatura tenga alas signifique que sea un ángel. No, no por supuesto que no. Lo que lo hace un ángel es su personalidad, su carácter y sus intenciones. Y en la poesía podrías encontrar más detalles y ejemplos de esa persona. Y era por eso que Jaskier amaba la poesía, ya que describía con sumo detalle y cuidado las características de una buena persona. Un ángel mortal o un ángel terrestre. Y él había encontrado a una.

Su ángel al que le arrebataron cruelmente.

Al cual justamente trataba de acercarse con desesperación, con toda la fuerza a las que sus demacrados brazos le permitieran. Arrastrándose como un pobre animal herido. Y aunque estuviera agonizando y desvaneciéndose por el dolor y la pérdida de sangre, aun así se movió hacia su ángel. Quien yacía acostada boca arriba, con un gran hueco en el pecho y espalda, mientras la sangre rebotaba de sus entrañas y su boca. Dando espasmos y temblores del mismo dolor y debilidad, pues pronto nuestra querida Nala empezó a sentir ese frio insoportable por todo su cuerpo, incapaz de mantenerse quieta a pesar de que sentía mucho cansancio.

Cuando Jaskier llego a su pobre cuerpo helado, trato de elevar su propio torso para quedar a la altura de ella, fallando en el intento. Así que solo pudo quedar acostado boca abajo mirándola directamente a la cara, estando cerca de ambos cuerpos. Jaskier estiro su brazo con dificultad para tomar la delicada mano de la joven. Nala empezaba a tener dificultades para respirar, pues su pecho subía y bajaba con rapidez y algunas veces tartamudeaba.

Los dos amigos quedaron cara a cara viéndose con pena y cansancio, mientras rozaban sus dedos entre sus manos, en clara señal de que ambos seguían aquí, ambos estaban juntos en esto.-

—Esto es algo cómico...al parecer mate a dos pájaros de un tiro. —hablo Rience burlón dando una leve carcajada maliciosa. — Aunque debo admitir que no espere que "El Girasol de Kovir" llegara al rescate, no pensé que esto terminaría así...que tristeza, realmente me gustaba tu voz lindura. —continuo con pena fingida, rodeando con perversidad a ambos cuerpos tumbados, pero se detuvo de repente cuando escucho gritos de personas acercándose. —En fin, tendrán que disculparme pero tengo otros asuntos que atender. Tal vez nos volvamos a ver, Correlimos. —Finalizo con altivez desapareciendo en otro portal.-

-Nuevamente quedaron solos, ambos con sus respectivas cortadas y dolores de cuerpo, sin embrago la que más parecía afectada y cansada era Nala. Pues cada cierto segundo trataba de mantener sus ojos abiertos para ver a Jaskier. Lo que le preocupo al máximo al castaño, pues sabía que si Nala cerrara sus ojos, temía con todo su corazón que jamás los volviera abrir.-

*Jaskier zarandeo la mano de Nala con poca fuerza, solo para llamar su atención y que no se durmiera. Lo cual funciono, pues Nala trataba de enfocarlo con su pobre vista llena de gruesas lagrimas.*

—Querida...te lo suplico, no cierres tus ojos. —dijo el castaño con voz quebrada, sintiendo que sus propias lagrimas le lastimaban los ojos. Nala trago un bulto de saliva con dificultad, negando con la cabeza.-

—Ahora puedo entenderlo Sr. Jaskier...estar así, e-es muy agotador. —murmuro con dificultad, dándole una de esas sonrisas tan puras y cansadas, dando una inhalación larga para tratar de obtener más aire en sus pulmones. Tratando de que su corazón siga latiendo.-

"Here We Are" [Geralt x Jaskier]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora