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En su cuerpo quedaban pequeños rastros de las mordidas que aún no sanaban. Pero una tensión crecía entre los trabajadores de Baji.

Le resultaba obvio que no les agradaba a muchos de los guardias de la mansión, pero, no sabía la razón del porqué, él nunca les había hecho algo o tan siquiera les ha intentado hablar por culpa del miedo que le generaba al ver sus rostros duros y fríos. Tan solo parecía que era fácil caerle mal a algunas personas con tan solo verlas.

No era tonto, era claro que algunos sacaban rumores inciertos sobre él, pero ni siquiera tenía la intención de aclararlos sabiendo que era tonto intentar aclarar un rumor que era mentira, así que lo único que hacía era ignorarlo. Lo bueno que podía sacar de esto era que obtuvo amigos como el cocinero, sirvientes y uno que otro guardia que parecían agradarles su compañía y sus platicas.

— Tengo que retirarme. — esas habían sido las palabras de Baji cuando entro a la habitación que compartían. Habían tenido ya un avance en su relación por fin pudiendo dormir en la misma cama.

— ¿Cómo dijiste? — pregunto anonadado por la repentina declaración logrando que su cuerpo abandonara la cama y se pusiera de pie.

— Solo será por unas horas. — explico. —Han podido tomar algunos miembros de Iron y debemos de sacarles información.

— Lo entiendo. Te diría que te diviertas, pero sé que eso va suceder.

Ya se estaba empezando a acostumbrar a las prácticas sanguinarias que llevaba Baji que la situación le empezaba a parecer normal; y como no iba a suceder tratándose del sujeto con el que salía. Su yo de antes no estaría ni cercas de pensar que terminaría involucrado con un hombre que pertenecía a la mafia y mucho menos que todo lo que pasaba a su alrededor dejaría de afectarle. Seguramente el Chifuyu del pasado terminaría alejándose y evitando cualquier contacto, pero su yo de ahora no era ese, quería al alfa a su lado.

— Le voy a pedir que Cesc que se quedé. — aviso y Chifuyu arrugo su entrecejo por la mención de ese hombre.

Cesc era el jefe de guardias, era el guardaespaldas de Baji lo que significaba que era la persona en la que más confiaba el alfa y sabía que haría cualquier cosa por él.

— No me agrada. — declaró, Baji hizo una mueca. Sabía que a Chifuyu no le agradaba mucho su guardaespaldas que, aunque no se lo ha dicho lo ha notado por sus reacciones cuando lo ve. Sin embargo, de todos los hombres a su disposición Cesc era el único que confiaba ciegamente para proteger a Chifuyu de posibles ataques en su ausencia.

— Él es el mejor de todos, sé que va poder resguardarte si pasa algo cuando no esté. — tomo las manos de Chifuyu acariciando sus nudillos llevando a las dos esmeraldas. — Si se llegan enterar que tenemos a sus hombres no durarán en también atacar.

El rubio bufo rendido no pudiendo pelear contra Baji porque no importaba que digiera este tenía que irse y dejarlo bajo el cuidado de su guardaespaldas. — Okey, pero no tardes quiero ver una película contigo acurrucados.

Podía morir en esos momentos de tan solo pensar en tener a Chifuyu abrazado sobre su torso olfateando su camiseta, libero su aroma para que Chifuyu pudiera olerlo y se quedara impregnado sobre su cuerpo.

— Terminaré rápido. — dijo obediente como si fuera un cachorro que logro que Chifuyu soltara una pequeña risa al comprarlo.

Esa tarde Baji cito a su guardaespaldas a su oficina. Llamo a la puerta recibiendo permiso para que entrara quedando los dos solos en ese lugar que guardaba una tensión que era acompañada de un frío que podía atravesarte en la columna.

— ¿Necesitaba algo señor?

— Si. — dijo Baji sin importarle quitar la vista de su celular. — Como sabes voy a tener que salir dentro de horas por lo cual necesito que hagas algo.

perfect | BajifuyuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora