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— ¿Qué vas hacer con tus estudios?

Después de dar la gran noticia. Chifuyu y su abuela se encontraban en la cocina preparando algo de comer, aunque la omega se había resistido a que su nieto lo ayudara esté no cedió para al final terminar ayudando, aunque sea cortando los vegetales.

— Me falta poco para terminar así que voy a finalizarlos. Después de que avancé el embarazo pediré en la clínica licencia por maternidad.

— Ya tienes todo planeado.

— Si. — dejó el cuchillo sobre la encimera. — Abuela, sé que es mucho pedir, pero, ¿Crees que puedas ayudarme a cuidar al bebé cuando nazca?

La dulce omega río por la nariz mirando con cariño a su apenado nieto. Entendía que Chifuyu iba a ser padre primerizo y tenía miedo, ella también tuvo miedo cuando fue mamá, pero ahora con años de experiencia ya era casi una experta, por lo menos tenía los conocimientos básicos para ayudar a Chifuyu.

— Encantada de ayudarte a criar a mi bisnieto. — mencionó. Chifuyu agradeció y continuaron con la preparación de la comida.

Esa tarde pudo disfrutar de un momento relajante junto con su abuela, logró liberarse de por lo menos algo de estrés después de tanto alboroto. Tuvo que regresar a la mansión, pero antes fue al hospital, sentía que si no iba no podría dormir bien.

Instintivamente una mano fue a su abdomen, aún no presentaba señales de que un cachorro estuviera creciendo, seguramente dentro de unos meses crecería y eso le emocionaba. Ya quería tener a su bebé en brazos.

Al cabo de unos minutos llegó al hospital, fue hasta la habitación donde estaba Baji y como el primer día no había ninguna señal de mejora, pero tampoco de haber empeorado, por ahora agradecía. Ver el rostro tan sereno de Baji solo transmitía que nada malo pasaba, se veía tan tranquilo, como si estuviera en un sueño profundo del que se negaba a despertar.

Acercó una silla para tomar de la mano del alfa, estaba tibia. Esas manos que siempre acunaban su rostro ahora ya no lo podían hacer.

— Hola Baji, no sé si me estás escuchando, pero hablarte no me hace sentir tan perdido. — como mencionó el doctor, hablarle era importante al paciente en coma, esperaba que Baji lo pudiera escuchar. — Hoy fui con mi abuela a darle la noticia. Se emocionó mucho, hasta parecía que no quería que el aire me tocara, debiste verla, está feliz de poder tener un bisnieto. Baji ¿Cuándo despertarás para tú también recibir la noticia? Nuestro bebé está esperando por su papá igual que yo.

No hubo respuesta, ya debía de saberlo que sería imposible que el alfa respondiera, sin embargo, la esperanza estaba ahí. Decepcionado apretó un poco más la mano del pelinegro, con su pulgar acarició la piel de la mano captando la pequeña calidez que transmitía.

— Voy a regresar, así que cuídate y tan solo preocúpate en descansar. Voy a visitar a Draken.

El toque de la mano se desvaneció, pero se inclinó para dejar un beso sobre la mejilla del pelinegro. Con una sonrisa satisfecho salió de la habitación dejando a Baji, sin siquiera saber que dentro del alfa su corazón bombeaba con rapidez.

Tuvo que tomar el elevador para ir al piso donde Draken se encontraba. Las puertas del elevador se abrieron y con paciencia fue hasta la habitación, a pesar de saber que la vida de ellos estaba llena de lujos no dejaba de sorprenderse de todo lo que podían pagar. Baji y Draken reposaban en habitaciones privadas con todas las necesidades que se les necesitará.

— Hola. — saludo con tono bajo habiendo una reverencia al momento de ingresar a la habitación.

— Hola Chifuyu. — Saludó Draken descansado sobre la camilla, la bata de hospital permanecía abierta dejando a la vista su torso vendado. Mikey permaneció sobre el sillón, en su estado actual se le hacía cada vez más difícil estar de pie. — ¿Cómo te encuentras?

perfect | BajifuyuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora