-¿M-Me amas? -pregunté casi sin aliento.
El rostro de Minho palideció. El miedo se reflejó en sus ojos.
-Hanji, y-yo...
Una sonrisa terriblemente estúpida se extendió por mi rostro. ¡Me amaba!, ¡Lee minho me amaba!, definitivamente era el chico más afortunado de la tierra por provocar algo así en él.
-¡Me amas! -lo acusé sin reprimir mi sonrisa.
Minho frunció el ceño con angustia y dijo -¿No estás asustado?
-¡Claro que no lo estoy!, quiero decir, ¡ME AMAS! -dije emocionado.
Minho se sonrojó completamente mientras escondía la cabeza en el hueco de mi cuello. Su aliento me causó escalofríos y dijo con los labios pegados a mi cuello -Te amo, Jisung.
Mi corazón comenzó a palpitar a toda velocidad con sus palabras y lo abracé con fuerza contra mi pecho.
-Te amo, Minho -susurré a su oído.
Él se tensó en mis brazos y murmuró -¿Puedes volver a decirlo?
Yo sonreí bobamente y dije -¡Te amo, Minho!
Él me abrazó con fuerza y me besó. Sus labios danzando con los míos lentamente, su lengua buscando la mía, mis manos en su nuca presionándolo contra mí y mi corazón palpitando frenéticamente dentro de mi pecho.
Sus manos se deslizaron por debajo de la playera y acarició mi espalda suavemente, provocando en mí una extraña sensación de vértigo.
-¡Dios mío!, ¡Te amo! -susurró contra mis labios.
Yo sonreí contra sus labios y volvimos a besarnos. Todo era increíblemente perfecto.
❀❀❀❀❀❀
Habían pasado ya siete meses desde aquella noche en la que nos habíamos dicho "te amo" por primera vez.
No podía creer que lleváramos diez meses juntos; era tan fácil estar con él. Habíamos visitado todos los cafés existentes en la ciudad, habíamos ido a muchos lugares a lo largo de ésos siete meses y era increíblemente feliz.
Las discusiones nunca faltaban, pero nunca habíamos dejado que una pelea nos separara demasiado. Ambos éramos celosos y ése había sido, principalmente, motivo de muchas discusiones, pero habíamos sabido manejarlo.
Nuestros encuentros y sesiones de besos eran constantes, sobretodo después de discutir por algo. Generalmente, discutíamos por su renuencia a seguir con su vida. Había insistido innumerables veces en convencerlo de volver a la universidad pero él se negaba rotundamente. Decía que no iba a exponerse a las burlas de la gente que no entendía que estar ciego no era lo mismo a ser inválido.
Estaba profundamente enamorado de Minho y, para mí, cada segundo a su lado era increíble.
Jamás habíamos llegado a algo más que caricias y besos a pesar de la sólida relación que teníamos. Cada vez que estaba a punto de suceder algo más, el miedo me asaltaba y nos deteníamos. Lo amaba por comprender que aún no estaba listo para algo tan grande como éso.
Minho y hyunjin se llevaban cada día mejor, incluso, estaban planeando una salida a la playa con sus antiguos amigos. Algo así como una reunión de viejos amigos. Estaba feliz por Minho aunque me sentía nervioso por alejarme de él todo el fin de semana.
-¿No beberás, cierto? -pregunté angustiado una noche antes de que salieran de la ciudad. Lo estaba ayudando a hacer su maleta.
-Por supuesto que no. No te angusties, sólo estaré con mis viejos amigos, nada más. -dijo mientras depositaba un beso sobre mi frente.
-Tengo un mal presentimiento sobre ésto -me quejé.
En realidad lo tenía.
No confiaba en una bola de chicos en la playa bebiendo hasta la inconsciencia y las imágenes sobre el accidente de Minho rondaban mi mente. Tenía una imaginación muy poderosa y no podía dejar de imaginarme aquel aparatoso accidente en el que perdió la vista.
-Estaré bien. Me comportaré, lo prometo. -dijo con una sonrisa tierna en los labios.
-Debes ser cuidadoso, amor -dije intentando alejar los horribles pensamientos de mi cabeza.
-Lo juro, bonito. -dijo.
Al cabo de casi treinta minutos, Ji Woo se ofreció a llevarme a casa.
Yo estaba muy renuente a irme porque no vería a mi novio hasta el lunes por la tarde porque saldrían por la mañana del día siguiente y, tras unos largos minutos despidiéndonos, me llevaron a casa.
Aquella noche no pude dormir. No podía dejar de pensar en Minho y su dichoso viaje.
"No seas ridículo, Jisung, Sólo será un maldito fin de semana; estás actuando como todo un psicópata." me regañé mentalmente.
❀❀❀❀❀❀
El sábado salí con jeongin al centro comercial cerca de su casa. Definitivamente necesitaba distraerme. Me invitó a quedarme a dormir en su casa y acepté gustoso.
Charlamos a morir y me confesó que había estado íntimamente con hyunjin hacía casi una semana. Me contó como había sido, cómo él había sido todo un caballero con el y lo mucho que lo amaba.
Estaba feliz por el Dar un paso como ése era algo que yo aún no me atrevía a hacer. No por falta de amor, sino por miedo a lo que pasaría.
Nos fuimos a la cama pasadas las tres de la mañana y no sentí haber dormido nada, cuando mi celular sonó.
Gemí contra la almohada mientras lo buscaba a tientas en el mueble junto a la cama.
-Contesta, por el amor de Dios -se quejó jeongin.
Tomé el teléfono y respondí sin ver el identificador de llamadas. -¿Diga?
-¿Jisung? -la familiar voz de Ji Woo me hizo sentarme de golpe en la cama.
Algo iba mal. Ella jamás me llamaría a mitad de la noche sólo porque si. Mis pensamientos se precipitaron hacia Minho y el corazón comenzó a golpearme con fuerza en el pecho. Me costaba trabajo respirar, me sudaban las manos, me temblaba todo el cuerpo y una sensación de pánico se apoderó de mi.
-¿J-Ji Woo? -tartamudeé.
-Hanji ,Minho tuvo un accidente.
Sus palabras me golpearon como un látigo. Toda la habitación comenzó a dar vueltas a mi alrededor, la angustia se apoderó de mí y no pude articular palabra alguna. ¡Sabía que algo malo ocurriría!, ¡Lo sabía y no había hecho caso a mis instintos!, ¡Qué estúpido había sido
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Valió cola amistades
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aunque no pueda verte |minsung|
FanfictionDespués de aquel accidente automovilístico, Lee minho había pasado de ser un chico fuerte, altanero, arrogante y decidido, a ser un pobre diablo enfadado con el mundo. Un chico huraño y solitario que parecía que lo único que quería hacer era morir...
