capitulo 33

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-¿M-Me amas? -pregunté casi sin aliento.

El rostro de Minho palideció. El miedo se reflejó en sus ojos.

-Hanji, y-yo...

Una sonrisa terriblemente estúpida se extendió por mi rostro. ¡Me amaba!, ¡Lee minho me amaba!, definitivamente era el chico más afortunado de la tierra por provocar algo así en él.

-¡Me amas! -lo acusé sin reprimir mi sonrisa.

Minho frunció el ceño con angustia y dijo -¿No estás asustado?

-¡Claro que no lo estoy!, quiero decir, ¡ME AMAS! -dije emocionado.

Minho se sonrojó completamente mientras escondía la cabeza en el hueco de mi cuello. Su aliento me causó escalofríos y dijo con los labios pegados a mi cuello -Te amo, Jisung.

Mi corazón comenzó a palpitar a toda velocidad con sus palabras y lo abracé con fuerza contra mi pecho.

-Te amo, Minho -susurré a su oído.

Él se tensó en mis brazos y murmuró -¿Puedes volver a decirlo?

Yo sonreí bobamente y dije -¡Te amo, Minho!

Él me abrazó con fuerza y me besó. Sus labios danzando con los míos lentamente, su lengua buscando la mía, mis manos en su nuca presionándolo contra mí y mi corazón palpitando frenéticamente dentro de mi pecho.

Sus manos se deslizaron por debajo de la playera y acarició mi espalda suavemente, provocando en mí una extraña sensación de vértigo.

-¡Dios mío!, ¡Te amo! -susurró contra mis labios.

Yo sonreí contra sus labios y volvimos a besarnos. Todo era increíblemente perfecto.

❀❀❀❀❀❀

Habían pasado ya siete meses desde aquella noche en la que nos habíamos dicho "te amo" por primera vez.

No podía creer que lleváramos diez meses juntos; era tan fácil estar con él. Habíamos visitado todos los cafés existentes en la ciudad, habíamos ido a muchos lugares a lo largo de ésos siete meses y era increíblemente feliz.

Las discusiones nunca faltaban, pero nunca habíamos dejado que una pelea nos separara demasiado. Ambos éramos celosos y ése había sido, principalmente, motivo de muchas discusiones, pero habíamos sabido manejarlo.

Nuestros encuentros y sesiones de besos eran constantes, sobretodo después de discutir por algo. Generalmente, discutíamos por su renuencia a seguir con su vida. Había insistido innumerables veces en convencerlo de volver a la universidad pero él se negaba rotundamente. Decía que no iba a exponerse a las burlas de la gente que no entendía que estar ciego no era lo mismo a ser inválido.

Estaba profundamente enamorado de Minho y, para mí, cada segundo a su lado era increíble.

Jamás habíamos llegado a algo más que caricias y besos a pesar de la sólida relación que teníamos. Cada vez que estaba a punto de suceder algo más, el miedo me asaltaba y nos deteníamos. Lo amaba por comprender que aún no estaba listo para algo tan grande como éso.

Minho y hyunjin se llevaban cada día mejor, incluso, estaban planeando una salida a la playa con sus antiguos amigos. Algo así como una reunión de viejos amigos. Estaba feliz por Minho aunque me sentía nervioso por alejarme de él todo el fin de semana.

-¿No beberás, cierto? -pregunté angustiado una noche antes de que salieran de la ciudad. Lo estaba ayudando a hacer su maleta.

-Por supuesto que no. No te angusties, sólo estaré con mis viejos amigos, nada más. -dijo mientras depositaba un beso sobre mi frente.

-Tengo un mal presentimiento sobre ésto -me quejé.

En realidad lo tenía.
No confiaba en una bola de chicos en la playa bebiendo hasta la inconsciencia y las imágenes sobre el accidente de Minho rondaban mi mente. Tenía una imaginación muy poderosa y no podía dejar de imaginarme aquel aparatoso accidente en el que perdió la vista.

-Estaré bien. Me comportaré, lo prometo. -dijo con una sonrisa tierna en los labios.

-Debes ser cuidadoso, amor -dije intentando alejar los horribles pensamientos de mi cabeza.

-Lo juro, bonito. -dijo.

Al cabo de casi treinta minutos, Ji Woo se ofreció a llevarme a casa.

Yo estaba muy renuente a irme porque no vería a mi novio hasta el lunes por la tarde porque saldrían por la mañana del día siguiente y, tras unos largos minutos despidiéndonos, me llevaron a casa.

Aquella noche no pude dormir. No podía dejar de pensar en Minho y su dichoso viaje.

"No seas ridículo, Jisung, Sólo será un maldito fin de semana; estás actuando como todo un psicópata." me regañé mentalmente.

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El sábado salí con jeongin al centro comercial cerca de su casa. Definitivamente necesitaba distraerme. Me invitó a quedarme a dormir en su casa y acepté gustoso.

Charlamos a morir y me confesó que había estado íntimamente con hyunjin hacía casi una semana. Me contó como había sido, cómo él había sido todo un caballero con el y lo mucho que lo amaba.

Estaba feliz por el  Dar un paso como ése era algo que yo aún no me atrevía a hacer. No por falta de amor, sino por miedo a lo que pasaría.

Nos fuimos a la cama pasadas las tres de la mañana y no sentí haber dormido nada, cuando mi celular sonó.

Gemí contra la almohada mientras lo buscaba a tientas en el mueble junto a la cama.

-Contesta, por el amor de Dios -se quejó jeongin.

Tomé el teléfono y respondí sin ver el identificador de llamadas. -¿Diga?

-¿Jisung? -la familiar voz de Ji Woo me hizo sentarme de golpe en la cama.

Algo iba mal. Ella jamás me llamaría a mitad de la noche sólo porque si. Mis pensamientos se precipitaron hacia Minho y el corazón comenzó a golpearme con fuerza en el pecho. Me costaba trabajo respirar, me sudaban las manos, me temblaba todo el cuerpo y una sensación de pánico se apoderó de mi.

-¿J-Ji Woo? -tartamudeé.

-Hanji ,Minho tuvo un accidente.

Sus palabras me golpearon como un látigo. Toda la habitación comenzó a dar vueltas a mi alrededor, la angustia se apoderó de mí y no pude articular palabra alguna. ¡Sabía que algo malo ocurriría!, ¡Lo sabía y no había hecho caso a mis instintos!, ¡Qué estúpido había sido


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Valió cola amistades

aunque no pueda verte |minsung| Donde viven las historias. Descúbrelo ahora