capitulo 20

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Eun Woo abrió los ojos con sorpresa mientras soltaba mi mano lentamente.

-L-Lo siento. -masculló en voz baja.

Yo me giré para mirar a minho y un extraño sentimiento de enojo y furia se instó en mi corazón. ¿Cómo se atrevía a celarme después de haberse dejado besar por aquella chica?

Sin dejar de mirarlo dije -Espera, Eun Woo -me giré hacia él y dije -. Una canción.

Pude sentir a minho tensarse detrás de mi pero no estaba dispuesto a aceptar sus condiciones. Quería que yo estuviera con él cuando él lo quisiera y se besaba con otras personas. Las cosas no eran así; si él podía jugar ése juego, yo también podía.

Eun Woo me miró dudoso y yo extendí mi mano para tomarlo de la muñeca y tirar de él hasta la pista de baile.

Minho se quedó de pie frente a la barra mientras yo me escabullía entre la gente.

El valor repentino que había sentido estaba mermando. De pronto, una sensación de remordimiento me invadió, ¿Qué diablos estaba haciendo?, ¿Iba a portarme de ésta manera tan cruel con él?

"Se besó con una chica" dijo una vocecilla dentro de mi cabeza. Cerré los ojos con fuerza y me obligué a apartar la culpa que me invadía y comencé a bailar.

Eun Woo no me tocó para nada. Simplemente bailaba a mi alrededor.

Pude mirar de reojo como hyunjin sostenía del brazo a Minho y él parecía furioso.

Un nudo se formó en mi garganta, pero me obligué a apartar la mirada de él y enredar mis brazos en el cuello del castaño.

Él me tomó por la cintura y comenzamos a bailar más juntos el uno del otro.

Ésto se sentía tan mal, tan erróneo, tan cruel...

Un par de manos se instaron en mis caderas y solté un grito ahogado al sentir como me arrancaban de los brazos de Eun Woo.

-¡NO LE VUELVAS A PONER LAS MANOS ENCIMA, HIJO DE LA CHINGADA! -gritó la voz de Minho detrás de mi.

Los vellos de mi nuca se erizaron mientras Minho me apartaba del camino de Eun Woo.

Pude observar a hyunjin detrás de Minho. Entonces supe que él lo había llevado hacia nosotros y le había dicho que Eun-Woo me estaba tomando por la cintura.

Lo miré con reproche y él me miró con severidad.

-¡Sólo estamos bailando! -dijo Eun Woo.

Pude ver un destello de seguridad en su mirada ahora que había notado que Minho era ciego.

-¡No lo vuelvas a tocar! -siseó el pegando su cara a la de Eun Woo de forma amenazadora.

A pesar de no poder ver, Minho parecía intimidarlo demasiado.

-¡Joder!, ¡No te alteres! -soltó el castaño alzando las manos como si estuvieran apuntándole con un arma -, no quiero iniciar una pelea contigo, amigo.

-¿Por qué?, ¿Por que soy ciego? -siseó la voz ronca de Minho.

-M-Minho... -dije intentando detenerlo.

-¡Cállate! -me espetó furioso. Yo me encogí mientras él encaraba de nuevo a Eun Woo.

-Tranquilo, amigo. No volveré a acercarme a tu chico -dijo él intentando calmar los ánimos.

-¡Vete al infierno! -le espetó Minho.

Mis manos temblaban, mi corazón latía con fuerza y estaba a punto de llorar, ¿Qué había hecho?

Minho se giró hacia mi y dijo con la voz ronca por la ira - Ryujin es mi ex novia. Fue mi novia antes del accidente. La rechacé; no te quedaste el tiempo suficiente para ver como la apartaba de mi. La rechacé, Jisung; y tú corriste con el primer imbécil que se te paró enfrente sin darme el maldito beneficio de la duda.

Yo no pude responder.

Lo vi alejarse por la pista de baile mientras abría el bastón blanco para guiarse.

Hyunjin me miró con aprehensión y salió corriendo tras él.

¿Por qué tenía que ser así de idiota siempre?, era el más grande de los estúpidos.

Jeongin me miró sin saber que decirme. Cerré los ojos esperando un sermón pero el me abrazó. -Yo hubiera reaccionado igual. No es tu culpa -dijo.

Las lágrimas comenzaron a bajar por mi rostro pero me obligué a secarlas y poner mi mejor cara.

Jeongin intentó animarme pero nada podía hacerlo.

Me sentía un completo idiota.

-Quiero ir a casa -dije después de haberme tomado casi una botella entera de vodka.

Sentía el cuerpo entumecido, la lengua y los labios me picaban, estaba mareado, se me cerraban los ojos y las piernas me temblaban.

-Has bebido demasiado -apuntó jeongin -, tu resistencia al alcohol es mucha a pesar de no beber nunca.

Lo miré con cara de pocos amigos y comenzó a reír, presa del alcohol.

Tomó su móvil y marcó por teléfono. -Bebé, Jisung y yo queremos irnos ya..., si..., en la barra..., okey allá nos vemos. -colgó.

Me miró y dijo -Nos veremos en el estacionamiento. Vamos.

De pronto, me sentí enfermo. Tendría que viajar en el asiento trasero con Minho y no estaba seguro de querer enfrentarlo. Habría deseado que Jeongin trajera su auto pero, al parecer, hyunjin había insistido en conducir y llevarnos a todos a casa.

Cuando llegamos al auto, Minho estaba arriba del auto ya. Trepé y me pegué al lado extremo contrario de donde estaba él.

Sin duda, sería un camino muy largo a casa

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aunque no pueda verte |minsung| Donde viven las historias. Descúbrelo ahora