Es increíble como después de tanto tiempo el destino nos vuelve a encontrar, de tantas personas en este mundo, de todo lo que sucedió para que yo estuviese aqui, las posibilidades de encontrarnos en el mismo lugar al mismo tiempo eran nulas y sin embargo aquí estamos, rodeados de médicos y periodistas que esperan que continúe mi pregunta y lo hago rápidamente para volver a sentarme y tomar notas.
Mi equipo ha notado que algo va raro, Carlos no deja de verme de forma interrogante y en toda la hora que dura la conferencia mantuve mi mirada fija en la pared detrás de la mesa central. Sigo tomando notas por inercia pero mi mente está desconectada.
—¿Todo bien, Roxana?— Pregunta una vez que todos se están levantando, asiento con la cabeza mientras recojo mis cosas y salgo lo más rápido posible de la sala con ellos pisandome los talones.
—Si, acabo de recordar que tengo pendiente una crónica para la web, tengo que irme pero en la noche les envío todo el artículo redactado y corregido para su publicación.
—Esta bien, no te preocupes. Supongo que nos vemos mañana.
—Hasta mañana, Carlos.
Solo unos pasos más, digo en mi mente.
Ya casi sales del edificio, no te vio, no sabe quién eres, solo tienes que llegar a tu auto y lárgate lo más rápido posible de este lugar.
—Veo que después de todos estos años aún sigues huyendo. —Escucho una voz que resulta desconocida después de tanto tiempo pero de la cual conozco el dueño.
Suspiró volteando sobre mi dándome cuenta que no tengo escapatoria.
—Supongo que hay cosas que nunca cambian. Hola, Javier.
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Todo lo que nunca fuimos
Cerita PendekLa vida es una putada, es lo más certero que me han dicho. Y si, la vida es una putada y más cuando amas. Desde chicos nos venden los cuentos e historias con finales felices, la princesa y el príncipe, los mejores amigos desde la infancia, colegas...
